Respuesta "Cambio drástico"

Hace unos cuantos días, Ana, publicó una entrada en su blog sobre la dependencia y la brecha digital, tema que me llamó bastante la atención puesto que he podido vivir en persona tanto la brecha digital como la dependencia de la misma.

Cierto es que la tecnología cada vez es un recurso indispensable en nuestra sociedad, el cual puede ser positivo pero también negativo. Digo negativo puesto que se pierden costumbres, como bien dijo ana, como el contacto directo con las personas o juegos tradicionales. Esta pérdida de contacto y costumbres es notable en los niños de ahora, los cuales no se relacionan de la misma forma que lo hacíamos nosotros cuando éramos pequeños, sino que prefieren mil veces aparatos electrónicos con los que pasar el tiempo. 

Este contacto digital, es más frecuente cada día en edades tempranas. Es normal ver a un niño de tres años viendo la televisión, en un ordenador o mismo jugando con un teléfono móvil.

Pienso que es bueno que los niños se relacionen a temprana edad con la tecnología ya que puede ayudar tanto a su aprendizaje como a su desarrollo integral, pero ésta puede crear cierto grado de dependencia haciendo que dejen a un lado otros aspectos importantes para su socialización.

Esta dependencia es  frecuente en los países desarrollados, aunque está empezando a ser notable en el resto de los países pero a un ritmo paulatino, puesto que, poco a poco se va introduciendo la tecnología. Esta introducción es muy desigual ya que aún hay zonas del planeta en las que ni siquiera se conoce lo que es este recurso, al no disponer de él.

Un ejemplo de éste avance es Colombia. Cuando éra pequeña en mi colegio sólo existía un ordenador, el de la secretaria. Teníamos clase de informática, teórica, por lo que estudiabamos sin  saber que era la informatica. Ahora esto ha cambiado, algunos institutos ya cuentan con un aula de informatica (reducida). Lo mismo pasaba con los teléfonos móviles, que de aquella eran muy pocos los que disponían de uno, en cambio ahora, es rara la persona que no tiene uno (hasta mi abuela tiene uno).

En definitiva, puedo decir que en cuanto a la brecha digital, se va reduciendo con el paso del tiempo, PERO queda mucho que hacer para que todo el mundo pueda tener acceso al mundo digital. Por otro lado, cada vez los países dependen de las tecnologías, llegando a ser indispensables en sus vidas.