La brecha digital en España

En la última sesión llevada a cabo el día 4 de febrero, centramos nuestra atención en analizar la evolución que ha sufrido la sociedad en cuanto a las nuevas tecnologías y la comunicación.

Somos conscientes de que los avances tecnológicos y de comunicación en España en  comparación con otros países no son tan satisfactorios, pues solo tenemos que reflexionar sobre el acceso a internet desde nuestras casas. Pues, a pesar de que un gran número de españoles cuenta con conexión a internet es cierto que a nivel europeo no ocupamos los primeros puestos.

La Wikipedia define la brecha digital: referencia a una totalidad socioeconómica entre aquellas comunidades que tienen accesibilidad a Internet y aquellas que no, aunque tales desigualdades también se pueden referir a todas las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como el computador personal, la telefonía móvil, la banda ancha y otros dispositivos. Como tal, la brecha digital se basa en diferencias previas al acceso a las tecnologías.[1] De acuerdo con Eurostat, la brecha digital consiste en la "distinción entre aquellos que tienen acceso a Internet y pueden hacer uso de los nuevos servicios ofrecidos por la World Wide Web, y aquellos que están excluidos de estos servicios".[2] Este término también hace referencia a las diferencias que hay entre grupos según su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización, carencias, y problemas de accesibilidad a la tecnología. También se utiliza en ocasiones para señalar las diferencias entre aquellos grupos que tienen acceso a contenidos digitales de calidad y aquellos que no. El término opuesto que se emplea con más frecuencia es el de inclusión digital y el de inclusión digital genuina (Maggio, 2007).[3] De aquí se extrae también el concepto de "infoexclusión" para designar los efectos discriminatorios de la brecha digital.

Una vez aclarado el significado de brecha digital, podemos comenzar a analizar las causas de la misma. Estas causas son múltiples y variaran con frecuencia segundo el país que ocupe nuestro análisis, pero nosotros nos estamos centrando en España, con lo cual podemos hablar desde factores educativos, nivel de renta de las familias,  factores sociológicos, hasta  la precaria colaboración público-privada en cuanto a inversión en infraestructuras y difusión  de las TICs por parte de los poderes públicos.

Nos puede parecer que en realidad no supone grandes contraindicaciones para el sustento y avance de la sociedad española, pero lo cierto es que si queremos competir y estar al nivel de otros países, no podemos permitir el abandono y dejadez en esta área, pues está más que comprobado que las nuevas tecnología y su uso están marcando la evolución y crecimiento de las grandes potencias.

A pesar de que España ha tenido varios intentos por mejorar la situación de la brecha digital en el país con proyectos de innovación no han sido lo fructíferas que se esperaban, ya que incurrían en numerosos fallos. Sin duda uno de los grandes fallos que se ha  detectando en los últimos años, es de nuevo la calidad del sistema educativo, que ley tras ley  producidas por los cambios de gobierno han producido el desencadenamiento de una serie de acontecimiento que propician que la innovación quede relegada a un segundo plano. Tal acontecimiento termina por  extrapolarse a las empresas existentes y aquellas de nueva creación.

Estos datos se ven reforzados por la encuesta sobre el acceso a internet llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En esta se recogen datos tales como que el en el 2012 un 26.9% de la población accedió a internet desde la banda ancha de su propio dispositivo móvil, por otro lado se recoge que un 67,9% de los hogares tienen internet.

Como conclusión podemos afirmar que España no es uno de los país punteros en el uso de las TICs. Podemos pensar que no podríamos vivir sin ellas, o sin poder estar comunicados permanentemente, pero como se recoge en un artículo periodístico del PAIS publicado el 20 de enero de 2007, (http://elpais.com/diario/2007/01/20/sociedad/1169247601_850215.html) “4,5 millones de españoles que residen en 2.534 municipios no tienen posibilidad de acceder a Internet de banda ancha”, con lo cual si hay gente que puede vivir sin  su uso, y no porque ellos lo decidan si no porque su situación geográfica no se lo permite, y esto propicia que la brecha digital siga acentuándose en nuestro país.