Integración Curricular de las TICs

Integración Curricular de las TICs

 

Haciendo un repaso profundo a las entradas que he ido realizando me doy cuenta como he intentado enlazar en todo momento las TICs con el proceso educativo, y a su vez he ido investigando diferentes aplicaciones de ellas en el aula. Por lo tanto me he propuesto investigar de un modo más particular algunos artículos que se han escrito en relación a la integración curricular de las TICs y he encontrado uno que resulta muy interesante escrito por Jaime H. Sánchez, Departamento de Ciencias de la Computación, Universidad de Chile.

Durante el artículo el autor establece una diferencia fundamental entre usar las tecnologías y su integración curricular. Usar curricularmente las tecnologías puede implicar utilizarlas para diversos fines, sin un propósito claro de que tenga como fin aprender de un contenido. Por el contrario, la integración curricular de las tecnologías de la información implica el uso de estas tecnologías para lograr el aprendizaje de un concepto, un proceso, en una disciplina curricular específica. Se trata de valorar las posibilidades didácticas de las TICs en relación con objetivos y fines educativos. Al integrar curricularmente las TICs ponemos énfasis en el aspecto fundamental de aprender y cómo las TICs pueden apoyar aquello, por lo que no podemos olvidar que lo importante es lo que aprendemos, utilizando como recurso mediador las TICs, y no las TICs en si mismas. Por lo tanto esta integración implica e incluye necesariamente el uso curricular de las TICs.

Para que la diferencia anteriormente citada se comprenda mejor el autor establece una serie de características en relación a lo que sería la integración curricular de las TICs y la no integración curricular de las TICs. Esto me permite comprender mejor la manera correcta de actuar que debe tomar el profesional de la educación ante las TICs y ante su inclusión en el acto educativo.

Posteriormente se establecen diferentes niveles de integración curricular de las TICs como son apresto, uso e integración, siendo integración el último nivel y en el cual las Tics están totalmente integradas con un propósito específico en el aprender. Los primeros niveles son más de toma de contacto y conocimiento pero sin un propósito curricular claro.

Por último el autor establece diferentes modelos de integración curricular de las TICs citando a Jacobs y Fogarty. Jacobs propone un continuo de cinco opciones para la integración curricular, comenzando con diseños basados en una disciplina y diseños paralelos, para proseguir con aquellos multidisciplinarios, interdisciplinarios e integrados. Fogarty parte del modelo propuesto por Jacobs y propone un modelo conformado por tres áreas de integración curricular: Integración dentro de una disciplina, integración a través de las disciplinas, e integración dentro de la mente del aprendiz. Todas son necesarias para integrar completamente el curriculum.

Ya como aspecto final y analizando el modelo de Fogarty y su aplicación den la integración de las TICs el autor propone seis formas de utilización de las tecnologías en el ámbito curricular: Anidada, tejida, enroscada, integrada, inmersa y en red.

Por lo tanto y ya para concluir todo lo dicho anteriormente no nos debemos quedar en el mero objetivo de que los profesionales de la educación se formen y en que los centros cuenten con nuevas tecnologías, lo que hay que hacer es integrarlas en el currículum y que sirvan como vehículo para el aprendizaje de todo aquello que consideremos oportuno. Esto resulta muy complicado ya que es un cambio muy importante debido a que cambia en gran medida el modo de aprendizaje. “Una efectiva integración de las TICs se logra cuando los alumnos son capaces de seleccionar herramientas tecnológicas para obtener información en forma actualizada, analizarla, sintetizarla y presentarla profesionalmente. La tecnología debería llegar a ser parte integral de cómo funciona la clase y tan asequible como otras herramientas utilizadas en la clase” (www.iste.org).