Introducción en la Tecnología Educativa

Como aportación personal de esta asignatura, cuya duración ha sido solamente de una semana, he de afirmar que me ha producido una buena impresión, ya que aparte de proporcionar unos conocimientos teóricos como base,  su principal cometido es el aprendizaje a través de la interacción en la red, una práctica que por desgracia es innovadora en nuestro recorrido académico como futuros pedagogos. Hemos realizado pequeñas aportaciones en foros pero más bien enfocado como un método de evaluación más que de aprendizaje. Por ello, me resulta gratificante poder aprender contenidos, que ya de por si me resultan interesantes, de una forma tan dinámica como esta. Espero que este modo de aprendizaje sea, incluso más satisfactorio, que el convencional.

Por otro lado, adentrándome en un marco más teórico, me resulta fascinante como la tecnología (refiriéndome a ella como un término general y global) cada vez se hace más fuerte tanto en las instituciones y escuelas, como en el propio proceso de enseñanza-aprendizaje.

Este cambio y transformación continua se debe a que existe una evidente relación entre el cambio social, el desarrollo tecnológico y su influencia en el sistema educativo; es decir, el contexto de la sociedad de la información y de la comunicación está en pleno crecimiento y esto exige una renovación constante de la escuela y el sistema educativo incorporando la tecnología a sus acciones habituales.

Es lógico que en Educación se apliquen las tecnologías que tuvieron éxito en otros campos como la comunicación y la industria, intentando así incrementar la eficacia de la enseñanza a través de procesos de aprendizaje que supusieran la interacción de los sujetos con nuevos recursos tecnológicos.

Desde luego que es algo beneficioso, pero hay que ser cautelosos, ya que el mal uso de las tecnologías puede ser perjudicial. Además, bajo mi punto de vista, no se puede realizar una comparación entre la delicadeza del proceso de enseñanza-aprendizaje en la educación, con los procesos llevados a cabo en otros ámbitos de la sociedad como las empresas, la medicina o incluso la guerra, ya que estas requieren una eficacia más técnica centrada solamente en un resultado final y con menos influencias del mundo que le rodea.