Interpretación personal de la brecha digital generacional

Entendemos por brecha digital la desigualdad provocada entre los individuos o los grupos de población que tienen acceso y los que no tienen acceso a Internet y a las TIC. Lo cual no solamente se debe afrontar con inversiones tecnológicas y con acceso digital, sino también con políticas que se dirijan directamente a combatir el problema inicial, las causas de la desigualdad y la pobreza.

Siendo más práctica a la hora de expresar mi opinión voy a ejemplificar casos que me resultan muy comunes e interpretativos a la hora de identificar esta brecha digital.

Por un lado, una mayor destreza con la tecnología en general y cualquier dispositivo en particular por parte de la población más joven es algo totalmente natural y esperable ya que crecen y se educan rodeados de avance y progreso tecnológico. Niños de 5 años juegan con Tablets, por lo tanto ya saben el funcionamiento básico de estas. La forma de relacionarse de los adolescentes y de establecer incluso vínculos fuertes, se llevan a cabo a través de las redes sociales (Facebook, Tuenti, whatsapp…)

En el otro lado están los abuelos y las abuelas que suelen tenerle miedo a las tecnologías digitales y sienten verdadero vértigo cuando tienen que usarlas. Aun así, cuando logran vencer este primer encontronazo con la tecnología y la asumen con algo de interés, se despierta en ellos una gran motivación por saber más sobre ella. Por el contrario, también hay casos que tanta innovación les supera y no quieren saber nada de ordenadores ni teléfonos móviles.

Este es un claro ejemplo de la brecha digital generacional relacionada con los términos de nativos e inmigrantes digitales. Personalmente no me gusta establecer una edad prefijada ya que considero que también influyen muchos más factores como el interés, la situación económica, social… no solo el  año en el que naces establece tu competencia digital.

Finalmente me gustaría destacar una cuestión como futura profesional de la educación que normalmente pasa desapercibida, ya que a veces cuesta entender que los jóvenes puedan expresar limitaciones respecto al uso de las TIC. Pero ¿acaso no podemos encontrar jóvenes de 17 años que aun teniendo acceso a las TIC, su uso sea excesivamente limitado o marginal debido a su contexto social, cultural y económico?

Como conclusión considero que los niños y jóvenes, por el hecho de pertenecer al colectivo de “nativos digitales” y dominar con más soltura las prácticas de uso esenciales de los diversos dispositivos (móviles, tablets, ordenadores) también necesitan clases de orientación y apoyo. Tanto para ayudar en los problemas que puedan encontrarse como para enseñarles el buen uso de las tecnologías.

Comentarios

  • María Mayán

    Totalmente de acuerdo contigo Sandra. Pienso que no hay que fijar un límite de edad en relación con la competencia digital de cada persona y que, teniendo suficientes medios, es bueno enseñar a los niños desde pequeños para así conseguir que sepan como obtener buena información de lo que buscan y aumentar sus conocimientos. Además como bien dices, es importante que realicen un buen uso de las tecnologías y con esto, procurar que disminuya la brecha digital de acceso/uso.