De la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento

Como he comentado en entradas anteriores, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han transformado la realidad social y cultural de la civilización humana dando lugar a una nueva era de vertiginosos cambios en todos los ámbitos del conocimiento. Es por eso que dedicaré esta entrada a reflexionar sobre los cambios sociales que han supuesto las TIC y las nuevas realidades culturales a las que su expansión ha dado lugar.

Conceptualización: sociedad de la información y sociedad del conocimiento

Los conceptos de “sociedad de la información” y “sociedad del conocimiento”, aunque próximos en apariencia, se encuentran ampliamente alejados en el fondo. Ambos conceptos están vinculados a la tercera revolución industrial, la que supuso desde mediados del siglo XX la expansión de las nuevas tecnologías con las TIC a la cabeza. Prácticamente podemos decir que las semejanzas se detienen en ese punto tal y como se justifica a continuación.

El impacto de las TIC en la sociedad ha sido de tal magnitud que ha propiciado importantes cambios culturales, económicos y sociales que han supuesto el surgimiento de un nuevo modelo de sociedad. Es en este punto, una vez hemos aceptado que las nuevas tecnologías han alterado de forma relevante la sociedad, cuando surge el debate en torno a ese nuevo modelo social.

Si denominásemos a la sociedad actual como “sociedad de la información” estaríamos poniendo el énfasis en el acceso a la información, a bastas cantidades de información. Esto supone poner énfasis en la tecnología y establecer una diferenciación entre quienes tienen las habilidades y los medios para interpretar y usar adecuadamente esas bastas cantidades de información y los que no. Por ello, el término “sociedad de la información” no supone ni una perspectiva integral del impacto social de las TIC ni una visión integradora que implique la democratización de su uso. Es por ello que, personalmente, considero que el término “sociedad de la información” podría ser un término adecuado para los inicios del uso de las TIC en la sociedad pero no refleja de forma adecuada su situación actual ni la situación que sería deseable respecto de su uso.

Sociedad de la información By: dammarishernandezfebe2011.blogspot.com

Por otro lado, el término “sociedad del conocimiento” denota ya no la disponibilidad de información sino de conocimiento lo cual denota una democratización en el acceso e interpretación adecuada para la generación de conocimiento compartido. Ello introduce, no sólo el concepto de generación colectiva de conocimiento (propio de las formas más recientes de interacción en Internet) sino también una filosofía de compartición abierta de dicho conocimiento. De este modo en la sociedad del conocimiento es el conjunto de todos los ciudadanos digitales la entidad que se torna en interpretada de información y generadora de conocimientos destinados a contribuir al  bienestar de individuos y comunidades así como potenciar las dimensiones sociales, éticas y políticas de su utilización. Por todos estos motivos, la sociedad del conocimiento otorga necesariamente un rol protagonista a la educación como instructora en el acceso e interpretación adecuada de la información así como en el asentamiento de una conciencia de ciudadanía digital orientada a la colaboración y el espíritu crítico constructivo.

Sociedad del conocimiento    by: redunidculturadigital.blogspot.com

Para facilitar la comprensión de las diferencias entre la sociedad de la información y la sociedad del conocimiento plantearemos un escenario práctico simplificado. Imaginemos que nuestro sujeto de estudio es un agricultor interesado en ciudad de la mejor manera posible de sus cultivos. La sociedad de la información puede que pusiese a su disposición grandes históricos de datos meteorológicos pero, sin los conocimientos adecuados, serían poco menos que estériles para nuestro agricultor. De hecho, se vería en desventaja respecto de las grandes empresas del sector que, disponiendo de muchos más recursos económicos, podrían contratar profesionales que transformasen dicha información meteorológica en patrones y conocimientos de utilidad en su actividad diaria. Esa sería la perspectiva de la sociedad de la información: alta disponibilidad de información y acceso discriminativo de conocimiento y aprovechamiento de esa información.

En contraposición al caso anterior, en una sociedad del conocimiento plenamente desarrollada existiría una conciencia global y comunitaria de conocimiento compartido por lo que nuestro agricultor podría tener a su disposición las conclusiones que diferentes investigadores han extraído de la información meteorológica disponible. Nuestro agricultor ya no sufre una situación de discriminación, al menos en lo que respecta al acceso a conocimientos. Es más, lo que la sociedad del conocimiento espera de él es que realimente a la comunidad con su propio conocimiento fruto de la aplicación real del que este ha tomado de la comunidad o de las observaciones que pueda hacer en su práctica diaria.

Como se puede apreciar viendo el ejemplo anterior, los escenarios planteados por la “sociedad de la información” y la “sociedad del conocimiento” son diametralmente opuestos.

Sociedad del conocimiento: ¿una realidad?

Tal y como hemos explicado, existe una gran diferencia entre la “sociedad de la información” y la “sociedad del conocimiento” pero ¿vivimos en una sociedad del conocimiento? A nivel global la respuesta corta sería un no y la larga sería un no pero se está en ello.

Vivir plenamente en una “sociedad del conocimiento” supondría que todos los habitantes de la tierra serían partícipes, ya no del acceso y uso de las TIC, sino de la generación y compartición de conocimiento colectivo en un proceso continuado e iterativo que redunde en beneficio de todos. Eso supondría el pleno desarrollo de una inteligencia colectiva descubriendo el potencial oculto que la humanidad, como entidad, alberga intrínsecamente.

Obviamente, dicho escenario no es una realidad y dista bastante de ser si tenemos en consideración que existen vastos segmentos de la población global que ni siquiera pueden acceder a las TIC. Sin embargo, podemos afirmar que la cultura de conocimiento abierto ha tenido en Internet uno de sus mayores aliados desde el origen de la humanidad y, de hecho, los factores discriminativos más relevantes no son intrínsecos de las TIC y la sociedad del conocimiento sino que se pueden considerar heredados de situaciones previas de desigualdad social.

La sociedad del conocimiento y la educación

La descripción que hemos trazado de las sociedades del conocimiento como entornos colectivos de aprendizaje y generación de conocimiento orientados a la mejora de la calidad de vida de todos los implicados evocan directamente al rol de la educación como potenciadora del completo desarrollo del ser humano. Empleando una metáfora, podríamos decir que la sociedad del conocimiento es el resultado del surgimiento de una conciencia social colectiva que, empleando las TIC como catalizador, potencia la inteligencia colectiva a un nivel al que los grandes visionarios del siglo XX sólo pudieron atisbar.

No se trata de que antes de Internet no existiese la inteligencia colectiva (que de hecho se manifiesta en todo en lo que se asienta nuestra civilización) sino que en la actualidad se ve tan enormemente potenciada que transferencias de conocimiento que hace apenas décadas eran lentas y laboriosas hoy en día ocurren en días o semanas. No en vano, desde la explosión de las TIC (3ª Revolución Industrial) la civilización ha vivido un periodo, ya no sólo de importante progreso tecnológico, sino de interacción social e integración de todos los campos del conocimiento.

Si echamos la mirada atrás podremos ver que, hasta mediados del siglo XX muchos campos del conocimiento permanecían aislados en gran medida a pesar de estar estrechamente relacionados. Este aislamiento llegaba a provocar que fuese común el redescubrimiento de fenómenos ya estudiados tiempo atrás o que diferentes grupos de trabajo no se pudiesen beneficiar mutuamente de sus avances. Queda mucho camino por andar y estamos lejos de la situación ideal a la que deberíamos aspirar respecto a la compartición y generación colectiva de conocimiento pero actualmente la permeabilidad creciente entre diferentes campos del conocimiento está suponiendo uno de los agentes tractores de la humanidad. Es esta multiplicidad de visiones, ya no personales sino procedentes de diferentes campos del saber, lo que ejemplifica que trasladar a la sociedad conceptos de diversidad y trabajo colaborativo propios de los entornos educativos supone potenciar el desarrollo colectivo de la misma de forma análoga a lo que ocurre con individuos en el seno del aula.

Los nuevos caminos que abren las TIC en el aula implican, no cabe duda, nuevos retos como cualquier avance o cambio los ha implicado en el pasado (pensemos en la globalización, la democratización de la sociedad o la extensión de la educación universal y los retos que supusieron). Sin embargo, más que verlas como un agente extraño y amenazador o incluso neutral (como una herramienta) debemos entender que las TIC juegan un rol vital para conseguir ver cumplida la aspiración de hacer desaparecer las fronteras entre los entornos educativos y su entorno físico y social (lo que en si mismo es la definición de sociedad del conocimiento). La creciente proliferación de modalidades de aprendizaje no formal, cursos gratuitos en línea de instituciones tradicionales (MOOC) o la creciente democratización del conocimiento (y lo que no lo es) son algunas de las tendencias que están suponiendo y supondrán un reto a este respecto.

                               Sociedad del conocimento y educación

 

Fuentes bibliográficas

Informe Mundial de la UNESCO (2005). Hacia las sociedades del conocimiento. Editorial UNESCO.

(Disponible en: http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.PDF)

La sociedad de la información y su impacto en la sociedad (UNESCO) (Disponible en: http://www.unesco.org/webworld/wirerpt/wirenglish/chap20.pdf)