Pierre Lévy: Inteligencia colectiva y acceso al conocimiento

En una entrada anterior en la que hablaba a cerca de los matices que implicaba hablar de sociedad de la información o sociedad del conocimiento mencioné una entrevista un tanto extemporal en los estándares del ciberespacio (databa del año 2007) pero referida a una temática y un investigador que considero de interés. Además este autor, al margen del grado de coincidencia o no con sus planteamientos, introduce cuestiones pertinentes e interesantes abordándolas con un discurso cristalino. Por todo ello me gustaría compartir con vosotros lo que he podido aprender de la visión de su visión sobre la sociedad del conocimiento y la inteligencia colectiva.

¿Quién es Pierre Lévy?

Pierre Lévy (nacido en 1956 en Túnez) es un sociólogo y filósofo que actualmente profesor del Departamento de Comunicación de la Universidad de Ottawa. Siendo tunecino, no extraña que durante algunos años trabajase en el departamento de Hipernedia de la Universidad de París VIII ni que actualmente lo haga en Canadá.

Sus principales campos de interés son la ciberculltura (pronto espero compartir una entrada sobre su visión de este tema), la inteligencia colectiva y el acceso a los conocimientos en el ciberespacio. De hecho está centrando gran parte de sus esfuerzos en la definición de un metalenguaje que permita introducir un nuevo modelo de acceso, compartición y definición del conocimiento en Internet (un objetivo ambicioso sin duda).

Hace algún tiempo que había oído hablar de este investigador y tenía una vaga idea de su campo de trabajo pero ha sido en el contexto de esta asignatura cuando más me he familiarizado con su labor mientras buscaba material sobre la sociedad de la información y el acceso al conocimiento en Internet.

Como muestra de la pertinencia de mencionar a este autor en el contexto de aprendizaje actual, en Youtube podemos encontrar compartido un video (

) que contiene una pequeña entrevista en la que toca múltiples temas relacionados con la asignatura como el “content curation” o la inteligencia colectiva. Adicionalmente, en dicha entrevista reafirma la necesidad de prestar atención a lo que hay en el entorno para evitar duplicar material y proporcional siempre un valor adicional en los contenidos que se comparten.

Su visión de la sociedad del conocimiento

Pierre Lévy siempre pone énfasis en la perspectiva antropológica y cultural de la inteligencia colectiva contextualizándola en la sociedad actual. Sin duda, tal y como este autor expone, a lo largo de la historia de la humanidad la civilización se ha desarrollado al abrigo de su gran capacidad para comunicarse y compartir conocimiento conformando un patrimonio intangible que se traslada, además de entre individuos y comunidades, de una generación a las siguientes. Desde la expresión oral hasta Internet pasando por la escritura o la imprenta, cada nuevo paso que facilitaba compartir conocimiento suponía un gran cambio, ya no sólo para los individuos, sino para el progreso de la humanidad en su conjunto.

Todo este proceso se apoya, según las propias palabras de Pierre Lévy (aunque entiendo que a este respecto habrá un consenso razonablemente amplio), en tres pilares: el lenguaje, la técnica y las estructuras sociales complejas. Ahora bien, la evolución dinámica de dichos factores, así como sus interacciones cruzadas, da lugar a un complejo entrelazado de estructuras sociales que se ven alteradas por las técnicas que a su vez alteran las formas de comunicación en una espiral sin fin.

Esta espiral que arrastra la evolución de nuestra sociedad viene representada en la obra de Pierre a través de la construcción de espacios en diferentes estratos (acertada metáfora la del espacio en un contexto de intercambio de conocimiento y similar a la que ya en su día vimos en la obra de Nicholas C. Burbules y Thomas A. Callister):

  • La Tierra (primer espacio): es decir, el espacio más primigenio vinculado a los mitos, los ritos y la religión (entendida en su sentido más amplio) en el que el hombre lleva un modo de vida esencialmente nómada.            


                                                            Primer estrato: La Tierra                                

Figura 1. La Tierra, el primer espacio primigenio originado en un contexto de vida nómada.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7b/Earth_Western_Hemisphere.jpg 

  •  El espacio de los territorios (segundo espacio): a partir del neolítico, con la aparición de la agricultura (es decir, avances en la técnica), las “ciudades” (y con ellos nuevas estructuras sociales) y la escritura surge el espacio del territorio. No es que desaparezca la tierra nómada pero se comienza a sedentatizarla y fragmentarla (es la antesala del concepto de nación).

           Segundo estrato: el espacio de los territorios

Figura 2. Desde el neolítico el hombre se vuelve más sedentario, se establece el sentido de territorio y arraigo con todo el impacto social que supone: aparece el espacio de los territorios.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/5e/United_Nations_Members.PNG       

 

  • El espacio de las mercancías: en torno al siglo XVI Pierre establece el origen de la tercera dimensión/espacio caracterizado por intercambios comerciales a nivel mundial (aunque a nivel personal, vincularlo al descubrimiento de América, quizás sea una perspectiva excesivamente eurocéntrica sobre todo considerando que ya muchos siglos antes existían grandes rutas comerciales). Este tercer espacio se caracteriza por el flujo de todo tipo de elementos (mercancías, información, mano de obra, técnicas, materias primas…) entre los territorios físicos que se comenzaron a formar en el anterior estrato. La evolución natural de cada espacio según Pierre es la de acabar subordinando a los anteriores y de hecho podemos ver tendencias de esta naturaleza en la influencia de los espacios de mercancías sobre los territorios. No en vano los países más hermanados suelen tener una historia previa de intensos flujos comerciales de todo tipo (uno de los antecedentes de la Unión Europea, la CECA, tenía un carácter claramente comercial para facilitar el flujo de mercancías representando un modelo que incluyó en acuerdos similares por todo el globo).

             Tercer estrato: El espacio de las mercancías

Figura 3. Sobre todo con la generalización de las grandes rutas marítimas se asienta una red mundial de intercambio de mercancías que da lugar al espacio de las mercancías.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/9c/16th_century_Portuguese_Spanish_trade_routes.png

  • El espacio del conocimiento: que según el autor se está definiendo absorbiendo gradualmente a los anteriores para conformar una nueva dimensión que ponga el énfasis en la construcción social de conocimiento. En este contexto, actualmente nos encontraríamos en transición en un escenario en que aún perduran tensiones con las estructuras establecidas en los espacios anteriores. Con todo, tras este proceso de transición y asimilación se postula uno (que siempre he identificado en anteriores posts como “la sociedad del conocimiento plena”) en donde, en palabras textuales de Pierre Lévy (o tan textuales como permite la traducción)  “será posible sobrepasar la sociedad del espectáculo para abordar una era posmedia, era en la que las técnicas de comunicación servirán para filtrar los flujos de conocimientos, para navegar por el conocimiento y para pensar en conjunto más que para arrastrar masas de informaciones.”. Es por ello que en el contexto definido por Pierre Lévy, el mass media actual no es más que la primera versión primigenia y arcaica de sociedad del conocimiento que actualmente podemos modelar aún con la reciente influencia de los esquemas sociales procedentes de los anteriores espacios. La nota diferencial respecto de transiciones previas es que la actual se produce a una gran velocidad (lo cual también crea fricciones sociales) pero con una importante inercia (la masa social afectada crece exponencialmente y si comparemos en escalas temporales el crecimiento de Internet con la expansión de la escritura o el teléfono). Sin embargo contrasta el hecho de que, aunque disponemos de herramientas muy poderosas para intercambiar conocimiento (Internet y las telecomunicaciones), seguimos teniendo herramientas arcaicas para su filtrado, condensación e interpretación (buscadores). Esta reflexión sin duda tiene analogías muy poderosas en el contexto educativo (si es que hoy en día se puede separar la sociedad del conocimiento de los contextos educativos) en donde es precisamente ese uno de los retos a enfrentar.          

                                                 Cuarto estrato: El espacio del conocimiento                              

Figura 4. El cuarto espacio sería el espacio del conocimiento caracterizado por la inteligencia colectiva, en donde la generación de conocimiento es marcadamente distribuida y social.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d2/Internet_map_1024.jpg

Tal y como vemos, Pierre Lévy posee una visión histórica gradual de los espacios antropológicos en la que la sociedad del conocimiento futura (o en surgimiento) sería una evolución más que integraría los anteriores espacios (la Tierra, las naciones y los flujos de mercancías). Para complementar este panorama, a continuación mostraré la visión que tiene este autor sobre la inteligencia colectiva.

Su visión de la inteligencia colectiva

Hasta ahora hemos visto  la perspectiva de Pierre Lévy sobre la sociedad del conocimiento como espacio antropológico pero ¿cuál es su perspectiva sobre la inteligencia colectiva?

Para Pierr Levy, los elementos básicos que constituyen la inteligencia colectiva en el contexto de la sociedad del conocimiento son: su carácter distribuido, su coordinación en tiempo real (es algo que se redefine constantemente en la inmediatez del momento) y su capacidad para movilizar las competencias (o, dicho de otro modo, para implicar activamente a todos). Adicionalmente, el autor añade otro elemento que ya he mencionado en diversas entradas: el fundamento y el objetivo de la inteligencia colectiva es el reconocimiento y el enriquecimiento mutuo de las personas. No se trata pues de un entorno estratificado o asimétrico con élites y plebeyos o, expresado de otro modo, creadores y consumidores (un paradigma que considero más propio de la sociedad de la información).

La dimensión colectiva es indispensable, no sólo por la propia definición del término, sino por la necesidad de percibir el conocimiento como  una realidad distribuida en la que todo el mundo tiene algo que aportar. Esta realidad intrínseca de la inteligencia colectiva contrasta con otras menos desarrolladas: su coordinación en tiempo real y su capacidad para movilizar competencias. A este respecto, aún no disponemos de las herramientas adecuadas para  filtrar, condensar e interpretar el conocimiento. Dichas tareas siguen siendo arduas y manuales lo cual en un contexto de expansión exponencial de la información disponible lo vuelve inviable. Los buscadores actuales no sólo representan imágenes “enlatadas” del ciberespacio tal y como lo ven los algoritmos de Google o los de Yahoo sino que ocultan bastas cantidades del mismo apenas visibles por la mayoría de la gente.

Es este el campo en el que se está centrando el trabajo de Pierre Lévy: el desarrollo de herramientas para facilitar el acceso, elaboración y compartición de conocimientos. La idea central es pasar de los “mapas” virtuales actuales del ciberespacio (buscadores) que ocultan grandes espacios vacíos (regiones del ciberespacio que no muestran o que apenas hacen visibles) a un nuevo paradigma. Este paradigma, condensado en un metalenguaje que está en desarrollo (IEML), permitiría condensar el conocimiento de diferentes lugares del ciberespacio y expresarlo en términos computables por una máquina. Los propios usuarios definirían las dimensiones geométricas del saber (aquello que les interesa) y el metalenguaje propuesto lo único que haría sería expresar relaciones y relevancias en base a esas dimensiones con la particularidad de que sería la propia cultura del usuario la que fijaría las prioridades y no un algoritmo fijo desarrollado por nadie. Poniendo un ejemplo físico, sería como tener un mapa de Internet en el que cada sitio está etiquetado y parametrizado en base al conocimiento que aloja conformando una nube de puntos que, a diferencia del espacio físico, no tiene coordenadas y distancias fijas. Sólo nosotros, a través de las dimensiones del conocimiento que ponemos en juego y su codificación, daríamos forma a ese espacio definiendo distancias particulares no vinculadas a criterios de popularidad sino a la cercanía y relevancia conceptual.

A nivel personal, el planteamiento que propone Pierre Lévy para la búsqueda de conocimientos en la red me parece atractivo por las siguientes razones:

  • El centro de la experiencia es el ciudadano de la sociedad del conocimiento que conforma su propia visión del ciberespacio en lugar de tomar otra “enlatada” y precocinada como ocurre en la actualidad.

 

  • Se priorizaría la relevancia y cercanía conceptual, no tanto la “popularidad” lo cual permitiría una mayor democratización en el ciberespacio diversificando las interacciones y, por tanto, enriqueciendo el intercambio de conocimiento.

 

  • Permitiría crear un verdadero espacio de conocimiento en el que los ciudadanos puedan “navegar” de una forma acorde a lo que se espera de un entorno de conocimiento colectivo.

Aunque conceptualmente es atractivo, el nivel de interpretación que Pierre Lévy propone del lenguaje natural con todos sus matices y la creación de un espacio de interacción conceptual de esta naturaleza se antoja una tarea titánica. Supondría llevar al web semántica (lo más cercano que existe actualmente a ese concepto que propone Pierre) a un nivel totalmente diferente. Es más, aún en el supuesto caso de que se pudiese mejorar la interpretación del lenguaje natural y el análisis conceptual de los contenidos, persistiría el dilema de establecer criterios para fijar la relevancia y las métricas de conocimiento que deberían ser fijadas, de la forma más neutral posible por un amplio consenso de especialistas en cada uno de los campos del saber.

Fuentes bibliográficas

Perfil profesional del autor en la web de la Universidad de Ottawa:http://www.communication.uottawa.ca/eng/faculty/levy.html

Lévy, P. (1994). L'intelligence collective: pour une anthropologie du cyberspace(Vol. 11). Paris: La Découverte. (versión en castellano en http://inteligenciacolectiva.bvsalud.org/public/documents/pdf/es/inteligenciaColectiva.pdf)

Interesantísima entrevista a Pierre Lévy (sociólogo que investiga sobre la “inteligencia colectiva” y el acceso al conocimiento en Internet) en donde se tocan temas como la “ocultación de conocimiento” o la “inteligencia colectiva”.

http://sociologiac.net/2007/07/19/pierre-levy-la-inteligencia-colectiva-nuestra-mas-grande-riqueza/