Viaje a Siria

El pasado martes tuvimos una clase muy especial de Tecnología Educativa, en la que Nusa Ouis nos dio una charla sobre la educación en Siria y la situación actual que allí se vive.

Antes de que diera comienzo la guerra en Siria, en el año 2011, la educación del país se llevaba a cabo en una escuela moderna. La mayoría de las escuelas eran públicas, y en ellas se usaban mucho las TIC, principalmente en la escuela secundaria, aunque no tanto en la primaria. La escuela moderna fue un proyecto de jóvenes sirios y japoneses para avanzar un poco en el sistema educativo.

Son muchos los proyectos que los niños realizan, pero Nusa nos habló principalmente de un robot que posiblemente va a ser usado para investigaciones. Es un proyecto realizado tanto por niños de primaria como de secundaria y está formado por tres grupos, donde cada grupo realiza un detalle del robot.

Además de este se realizan otros muchos proyectos, y uno muy importante que ayudó a las personas con ceguera fue una impresora en la cual se podía imprimir en braille, algo que facilitó mucho su educación.

Todos estos avances y este tipo de educación cambiaron totalmente con el comienzo de la guerra en el año 2011.

La evaluación realizada por UNICEF (2013) el pasado diciembre al sistema educativo sirio revela, entre otros aspectos, que:

  • Al menos 2.400 escuelas han sido dañadas o destruidas, incluyendo 772 en Idlib (el 50 % del total), 300 en Aleppo y otras 300 en Deraa.
  • Más de 1.500 escuelas están siendo usadas como refugios para desplazados.
  • Más de 110 profesores y otro personal han sido asesinados y muchos otros no se están presentando en el trabajo. En Idlib, por ejemplo, la asistencia de profesores no supera el 55%.
  • En Aleppo, la asistencia de niños ha caído hasta el 6%.
  • Algunas escuelas han sido utilizadas por las fuerzas armadas y grupos implicados en el conflicto.

Debido a la grave situación de inseguridad, muchos padres se muestran ahora reacios a mandar a sus hijos al colegio aunque tampoco cuentan con muchas posibilidades.

Actualmente la educación se transmite de unos a otros, y lo que unas personas saben se lo enseñan a las demás intercambiando así sus conocimientos.

 Debido a la guerra muchas personas han emigrado a otros países donde están más seguras, y en áreas que acogen un alto número de familias desplazadas. Las clases están ahora masificadas, albergando en ocasiones a más de un centenar de estudiantes. Se pueden encontrar aulas con más de 100 niños y niñas de entre 6 y 12 años que cuentan con hasta cinco profesores, algo que dificulta mucho la capacidad de aprendizaje de los alumnos por la falta de concentración que eso puede suponer y por la falta de atención debida al gran número de niños y niñas que se encuentran en las aulas y que además están aprendiendo diferentes contenidos unos de otros.