Los materiales didácticos

Después de leer un artículo de la revista Cuadernos de Pedagogía titulado: “El aprendizaje por investigación, una alternativa al libro de texto”, me han surgido una serie de críticas e ideas en relación a las características y funciones que deben cumplir los materiales didácticos dentro del sistema educativo.

En el sistema educativo, en la actualidad, los libros de texto contienen una serie de actividades que lejos de tener presentes las ideas previas de cada alumno/a y el contexto en el que se sitúa el centro, se centran en diversos contenidos superficiales y carentes de una secuenciación coherente.

Desde mi punto de vista, el mayor inconveniente para abarcar todas las características que deberían de tener presentes unos buenos materiales didácticos es que éstos suelen provenir de editoriales que se enmarcan dentro de una ideología y de unos valores predominantes en el equipo de gobierno del Estado. Por lo tanto, el educador debe ser portador de una serie de estrategias que le permitan favorecer una adecuada atención a la diversidad, buscando favorecer el aprendizaje de nuevas habilidades, actitudes, conocimientos…

Otro de los inconvenientes es la falta de cooperación entre los educadores, impidiendo de esta forma la interdisciplinariedad y dificultando la inclusión a toda la comunidad educativa. Sin embargo, el educador debe consensuar una serie de objetivos con su alumnado para, de esta manera, llegar a conseguir una serie de metas que permitan transformar la sociedad.

 

Alguna de las funciones que deberían cumplir los materiales didácticos pueden ser: la de facilitar el proceso de aprendizaje; actuar como estructurador de la realidad; ser controladores de lo que se debe aprender; actuar como guía metodológica; actuar de mediador entre el educador, el educando y los contenidos a tratar; tener función motivadora y de ayuda en la construcción de aprendizajes…

Comentarios

  • Raquel Rodríguez Paz

    Yo creo que el libro de texto, efectivamente, no puede seguir siendo el protagonista del aprendizaje en el aula; puede ser, eso sí, un buen material de consulta y ayuda tanto para los docentes como para los alumnos. Siempre aportan ideas pero no creo que deban ser los manuales escolares los que marquen la actividad diaria del centro. Es cierto que los contenidos que tratan la inmensa mayoría se ajustan a los mínimos requeridos para cada etapa educatiiva. Sin embargo, es el docente quien, conociendo a su grupo clase, ha de ir ajustando dichos contenidos según las características de sus alumnos. Y así como el libro de texto puede ser un instrumento de ayuda, también lo pueden ser la aplicación de las tecnologías al aula. Creo en definitiva, como en algún momento apunté, que no se trata de descartar un recurso u otro, sino de sacar el mayor provecho de aquellos que se utilicen siempre, como he dicho, ciñéndonos a nuestro grupo de alumnos.

  • Jesica

    Estoy totalmente de acuerdo con Raquel, todos los instrumentos (libros de texto, TIcs, ....) son buenos, siempre que hagamos un buen uso de ellos y sepamos sacar lo mejor de cada uno. Al fin los beneficiarios o perjudicados serán nuestros alumnos, por lo que debemos tener siempre presente el conocimiento del grupo-clase y de sus características, para así adaptar los materiales que se posean a ellos, logrando las mismas metas aunque los caminos sean distintos.Smile 

  • Sandra Dorado

    Muy interesante lo que propones Pablo, estoy de acuerdo contigo en que muchos de los libros empleados en determinados centros escolares, no se adaptan a las características particulares de cada alumno/a. Además, en función de la ideología de la editorial se tratarán desde diferentes puntos determinadas temáticas (guerras, conquistas, papel de la mujer en la sociedad actual...) por lo que es el profesor/a el encargado de minimizar, en la medida de lo posible, los efectos que pueden producir estas diferentes visiones y combinarlo con información actualizada, clara y concisa presente en el entorno virtual, para convertir al alumno/a en un sujeto con ansia de buscar y cuestionarse los contenidos que aparecen constantemente delante de sus ojos. Un saludo Smile.