Las TIC como recurso didáctico

A continuación voy a exponer una serie de motivos que considero claves para usar las TIC como recurso didáctico de forma controlada e incontrolada:

Su uso controlado permite:

  • Preparar y actualizar la materia a enseñar, el acceso a materiales didácticos, la resolución de dudas…
  • Desarrollar habilidades, búsqueda de información, selección y organización de la misma… en el alumnado
  • Tener una comunicación ágil y participativa con las familias del alumnado
  • Aprender de los límites y posibilidades que nos ofrece la red, anteponiendo los derechos de privacidad e intimidad, respetando a los demás, cooperando y teniendo en cuenta sus sentimientos.
  • Evaluar la fiabilidad de la información que encontramos y usarla adecuadamente.

 

El uso no controlado presenta lo siguiente:

  • No se diferencia lo bueno de lo malo
  • Exige que se sepa lo que se hace con la información
  • Los niños y niñas andan en la red sin ningún tipo de control paternal
  • Los adultos no conocen bien el uso de las nuevas tecnologías
  • La navegación por la red plantea multitud de riesgos y consecuencias

 

Nos encontramos en una sociedad en donde los adolescentes son un colectivo sensible a causa del entorno cambiante en el que viven, lo que provoca en ellos síntomas de curiosidad y de querer aprender todo aquello que no conocen o que no está a su alcance. Para satisfacer estas expectativas sería necesario que desde el centro educativo se intente ponerlos en contacto con la realidad y, ¿qué mejor que hacerlo a través de las nuevas tecnologías? Debemos tener en cuenta que estas nos ofrecen una amplia gama de ventajas como la ausencia de limitaciones o forjar una identidad personal que afiance la confianza en ellos mismos.

Sin embargo, no podemos ocultar los numerosos inconvenientes que traen consigo las TIC si no son utilizadas con precaución y sentido crítico. Aquí es donde se hará visible la función del docente otorgando al alumnado una serie de estrategias y herramientas que le permitan desenvolverse con autonomía y seguridad en la red. Algún indicador del uso y abuso de Internet en la etapa adolescente puede ser: la incapacidad de interrumpir la conexión a Internet, la pérdida de horas de sueño, alteraciones en los hábitos alimentarios, considerar que en la red es en el único lugar que se sienten bien… todo esto provocado por una adicción causada por la incapacidad de control, desórdenes psicológicos…

Dentro del aula debemos trabajar estos aspectos y otros muchos a través de una serie de actividades secuenciadas de menor a mayor incidencia. Por ejemplo, comenzar la actividad ensalzando lo que el alumno/a hace bien, analizar los riesgos y poner en entredicho las virtudes, diseñar un modelo seguro…; posteriormente, afianzar lo que han aprendido a través de la generalización y la transferencia de los conocimientos, habilidades y actitudes asumidas durante el desarrollo de la actividad para, finalmente, involucrar a los padres en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos.

Para una correcta aplicación de la actividad debemos elegir unos objetivos muy concretos para la actividad, ofrecer al alumnado una formación clara, realizar la actividad en grupo, poner todo lo aprendido en común y conseguir que cada uno de los jóvenes realice una retroalimentación satisfactoria.

 

Para concluir, os planteo una pregunta, ¿creéis que generalizar que todo el alumnado domina las tecnologías es un error? Yo observo como en la mayoría de los casos estos son capaces de manipular sus ordenadores para conseguir las finalidades que se proponen: “abrir el Twitter”, “bajar música”, “entrar en el correo electrónico”… pero que, sin embargo, son incompetentes a la hora de tratar la información que adquieren de Internet y no son capaces de transformarla en conocimiento. 

Comentarios

  • Isabel Fernandez

    Yo creo que si es un error pero realmente si  los profesores tienen que estar volviendo atrás en cada curso porque creen que no  están capacitados todavía, se hace imposible avanzar. Por otro lado, es importante que los profesores sepan donde están las dificultades de sus alumnos y apoyar a aquellos que más lo necesitan. 

    Muy buen post Pablo!