Crisis y Educación

El otro día me encontré con esta noticia: http://www.publico.es/actualidad/510615/los-ninos-espanoles-los-mas-pobres-de-europa-solo-por-detras-de-rumania

En ella, se explica que España es el segundo país de la Unión Europea con mayor cantidad de niños pobres, sólo tras Rumania. El porcentaje de pobreza infantil ha ido incrementándose poco a poco con el paso de los años, desde que empezó la crisis económica en el 2009. Es cierto que esta noticia es más de índole económica que educativa, pero también es verdad que este dato afecta directamente a la educación. En los últimos meses, he visto en diversas ocasiones noticias que informan sobre el estado de salud de algunos niños. Profesores y otro personal cualificado de los centros educativos informaban hace no tanto que cada vez más niños van al colegio sin desayunar, y que cada vez menos niños llevan algo para tomar en el recreo, por lo que algunos centros tomaron la iniciativa de abrir sus comedores escolares a estos niños que no tomarían nada hasta la hora de la comida. ¿Y por qué estos niños no desayunan? Hay diversas explicaciones, pero la principal se debe precisamente a esta noticia que estoy compartiendo: la pobreza infantil se incrementa, porque la pobreza en general se está incrementando. Los padres no tienen dinero para dar el desayuno a sus hijos, y los pequeños sufren las consecuencias directas de la crisis económica. Ciertamente esto no es estrictamente educativo, no se enmarca en ningún programa educativo específico, pero sí en el curriculum oculto de cualquier centro educativo y creo que de cualquier profesional de la educación. Aunque no estemos obligados a enseñar ciertas conductas y comportamientos, sí debemos promover conductas saludables y comportamientos adecuados. Que un niño vaya a clase sin desayunar va en contra del curriculum oculto de cualquier centro educativo, que se esfuerza por enseñar conductas saludables a los niños: hay que hacer cinco comidas diarias, ejercicio, lavarse las manos antes de comer y los dientes después de cada comida... 

Sin embargo, con la actual crisis económica los pobres son cada vez más pobres, y los niños no están tan cuidados como deberían. Las familias se esfuerzan por darles al menos una comida al día, pero esto es por desgracia insuficiente. Las consecuencias de esta crisis económica van más allá de la simple solvencia de las familias, y está afectando a la salud de los niños. 

Asimismo, en esta misma noticia se relaciona el incremento de la pobreza infantil con la alta tasa de fracaso y abandono escolar. Por supuesto, los niveles más altos de la educación son cada vez menos demandados. El Bachillerato está visto como un paso previo a la Universidad, la vía más sencilla de acceso al sistema universitario y, por ello, cada vez más niños abandonan sus estudios en cuanto terminan la Educación Secundaria Obligatoria, o en algunos casos incluso antes de terminar. Ante esto he de añadir las modificaciones en las becas, que son cada vez más difíciles de conseguir y que impiden la entrada al sistema universitario de muchas personas, y también no puedo dejar de pasar por alto la LOMCE, cuyo objetivo técnicamente es evitar el fracaso y abandono escolar, pero cuyos métodos han sido muy criticados por todo tipo de profesionales de la educación, y a la que se ha visto incluso como un retroceso educativo en lugar de un avance.

Tal y como menciona el artículo, este dato es "alarmante si se tiene en cuenta que la educación se postula como el sistema capaz de combatir la transmisión intergeneracional de la pobreza". Y esto es lógico. A mayor nivel de estudios, mayor solvencia económica y menos problemas financieros. A menos nivel de estudios, mayor tasa de trabajos precarios y mal pagados, y mayor tasa de pobreza.

El artículo continúa relacionando estos datos con otra información que hemos podido escuchar en los medios hace no tanto. Debido a este alto nivel de pobreza, a la crisis económica, y a la pésima creación de empleo del país, cada vez más jóvenes están emigrando para poder trabajar. Y a esto debo añadir la última iniciativa del gobierno, para mí una medida desesperada y un intento fallido de que la gente deje de emigrar: los emigrantes serán tratados como extranjeros y perderán su seguridad social (y por ende, su acceso a la sanidad pública) hasta que encuentren trabajo en España. Es decir, que si estás fuera trabajando y luego vuelves, te encuentras con que eres tratado como un inmigrante procedente de otro país y se te niega el acceso a la sanidad pública y gratuita hasta que encuentres trabajo. En el momento en que empieces a trabajar, tu seguridad social se dará de alta de nuevo y volverás a tener acceso. ¿Esta medida tiene sentido? Si te has ido del país porque no hay trabajo, ¿cómo vas a encontrarlo cuándo vuelvas? Personalmente opino que esto no va a evitar la emigración, simplemente va a evitar que los que ya están fuera vuelvan. 

Así, crisis, pobreza, educación y medidas políticas desesperadas se relacionan entre sí y conforman el entramado actual en cuanto al panorama económico y educativo. ¿Son estas las medidas adecuadas? ¿Podría hacerse más de lo que se está haciendo para promover educación, salud y empleo? Eso no lo sé. Pero los datos no son muy optimistas, y desmienten el intento del gobierno de convencernos de que la crisis ya ha pasado, y de que lo peor ya se ha terminado. En muchos casos, las consecuencias de la crisis se están empezando a vivir ahora. Y esto no es bueno para los niños, y tampoco para la educación.