Los PLEs como puente entre los espacios de educación formal e informal

En esta entrada expondré una serie de trabajos de diversos investigadores en los que se reflexiona sobre el rol de los PLE (Personal Learning Environment) como una aproximación pedagógica para la integración deliberada y planificada del aprendizaje formal e informal.

En primer lugar introduciré los VLE (Virtual Learning Environment) como antecedentes de los LMS (Learning Management System) y PLEs para acto seguido profundizar en el análisis de estos últimos como puente entre el aprendizaje formal e informal. Finalmente, expondré mis impresiones personales al respecto de los contenidos expuestos con anterioridad relativos al trabajo de diversos investigadores.

VLE

En primer lugar comenzaremos hablando sobre los VLE como antecedente de los actuales entornos de aprendizaje. Algunos autores (Dillenbourg, P., Schneider, D. y & Synteta, P. 2002)[1] entienden que los VLE poseen una serie de características distintivas que los definen como tales en contraste a otras realidades similares:

  • Se articulan como un espacio de información, es decir, en ellos la información presenta una arquitectura que se plasma en una estructura que resulta del análisis de los requerimientos funcionales del entorno. Usualmente, entre dichos requerimientos se encuentran: el uso de información en interacciones educativas, contenidos multi-autor, etiquetado de fuentes de información, mantenimiento y actualización de la información, seguimiento de la evolución tecnológica, compartición de información con el resto del mundo…[1][2]
  • Constituyen un espacio social en donde se dan interacciones educativas que pueden tomar muchas formas entre las que se incluyen síncronas (chat) o asíncronas (e-mail, foro…) siendo todas ellas individuales o, idealmente, colectivas e implicando texto, contenido multimedia y documentos. Para que un PLE construya un verdadero espacio social los integrantes deben tener una representación de ellos mismos en dicho espacio al mismo tiempo que perciben a los demás como entidades con las que interactuar tomando un rol activo. Muchos investigadores emplean el concepto de “espacio” frente a otros como “lugar precisamente para reforzar” estas implicaciones sociales [1][2]
  • El espacio virtual está representado explícitamente lo cual no implica poner el énfasis sobre la tecnología (es decir, la sofisticación técnica de la representación) sino más bien sobre lo que los agentes implicados pueden hacer con esta representación. Sin embargo, además de las posibilidades que la representación virtual del espacio puede ofrecer (como nuevas maneras de comunicación que agilicen el intercambio de conocimiento) la representación formal de ese entorno puede tener un impacto incentivador. En este contexto, aunque representaciones como los mundos virtuales 3D como Second Life puedan parecer meramente estéticas, pueden tener implicaciones en el comportamiento de los agentes y sus interacciones. En todo caso, la prioridad a la hora de dar forma al espacio virtual de un VLE es reflexionar sobre qué información queremos plasmar, para qué propósito y qué relaciones se establecen entre la representación espacial y el espacio de información.[1]
  • Los estudiantes son co-constructores del espacio virtual de modo que son ellos los que le dan forma tomando un rol activo. No sólo son consumidores y productores de conocimiento sino que estas interacciones son colectivas, lo cual supone una gran diferencia respecto de interacciones uno a uno profesor-alumno. En este tipo de entornos, el proceso de elaborar un documento o un trabajo es sólo un paso del proceso (buscar, comparar, investigar, experimentar, entrevistar, dialogar…) y da inicio a una nueva iteración una vez ese nuevo contenido es compartido. En el contexto de los VLE, el aprendizaje se aproxima al concepto de proyecto colectivo alineado con los entornos constructivistas pero reforzando el rol de los estudiantes como autores de contenidos.[1][2]
  • No se limitan a la educación a distancia sino que enriquecen la educación presencial. Aunque en tiempos se asociaban los VLE con educación a distancia, la ubicuidad que permiten alcanzar les hace complementarios de la educación presencial siendo la sinergia de ambos entornos lo que permite responder de un modo amplio e integral a las necesidades de los procesos de enseñanza-aprendizaje. En este sentido, el uso de los VLE permite modificar la aproximación pedagógica de los docentes estableciendo son su ayuda complejos escenarios de aprendizaje constructivista.[1]
  • Integran múltiples tecnologías y aproximaciones pedagógicas. Para cumplir su propósito los VLE deben integrar múltiples elementos que permitan acceder a información, comunicarse, colaborar, elaborar contenidos de forma colectiva, aprender, gestionar el proceso de aprendizaje… Dicha integración posee tanto un plano tecnológico como pedagógico de manera que este último sea el verdadero protagonista en un esquema que trate de llegar a un compromiso entre el aprendizaje autónomo y tutorizado. [1]
  • Muchas veces se solapan con el entorno físico pasando de ser un complemento de los entornos educativos presenciales a integrar dichos entornos como un elemento más del espacio virtual de aprendizaje. Debe existir una continuidad entre espacios, una transición sueva y coherente que refuerce ambas realidades de manera complementaria.[1]

Como vemos, muchos de los elementos que hoy en día entendemos vinculados a los PLE, ya se consideraban intrínsecamente característicos de los VLE desde finales del siglo XX aunque, especialmente desde la explosión de la red social, han adquirido nuevos significados. Lo que permanece inmutable es el debate en torno a las nuevas aproximaciones pedagógicas que estos entornos permiten articular. Paradójicamente, entornos ampliamente soportados en avances tecnológicos han puesto el foco en los agentes implicados en el proceso educativo de manera que, cada vez más, su desarrollo y evolución depende de todos y cada vez menos de una planificación central estática.

Los PLE como puente entre el aprendizaje formal e informal

Hasta ahora he expuesto la visión de los entornos virtuales de aprendizaje que, a nivel teórico, se tenía desde finales de los noventa y principios del siglo XXI. A través de esta visión será más sencillo seguir el argumento que viene a continuación respecto de los PLE como entornos puente para armonizar pedagógicamente el aprendizaje formal e informal. Aunque las incluyo en la recopilación final de bibliografía, para esta exposición me he basado principalmente en dos obras:

  • Dabbagh, N., & Kitsantas, A. (2012). Personal Learning Environments, social media, and self-regulated learning: A natural formula for connecting formal and informal learning. The Internet and higher education, 15(1), 3-8.
  • Fiedler, S. H., & Väljataga, T. (2011). Personal learning environments: concept or technology?. International Journal of Virtual and Personal Learning Environments (IJVPLE), 2(4), 1-11.

En ambos casos se recogen las tendencias actuales hacia una creciente autorregulación del aprendizaje. En una sociedad como la actual en la que el acceso al conocimiento es cada vez más sencillo (pese a que persiste la brecha digital que ya hemos comentado en otras entradas) los procesos de enseñanza-aprendizaje se dan cada vez en más contextos y de una manera más dinámica en una fórmula próxima al aprendizaje bajo demanda [3].

En este escenario se da la disyuntiva de que las instituciones educativas tradicionales siguen confiando en plataformas tradicionales como los LMS que no capitalizan pedagógicamente el potencial de los “medios sociales” [3]:

  • Compartición de contenidos y experiencias (marcadores, microblogging): Delicious, WordPress, Twitter…
  • Espacios colaborativos: Wiki…
  • Compartición multimedia (etiquetado social): Flickr, Youtube…
  • Redes sociales: Facebook, LinkedIn…
  • Herramientas ofimáticas en línea (compartición de calendarios): Google Apps…

Estudios recientes (ECAR 2010) muestran que los estudiantes integran cada vez en mayor medida los “medios sociales” tanto en su aprendizaje formal como informal [3]. Adicionalmente, esos mismos estudios también indican que las propias instituciones educativas están empezando a prestar más atención a los “medios sociales” a la hora de planificar sus cursos [3].

Fruto de este fenómeno está surgiendo una nueva forma de enseñar y aprender alineada con la filosofía social de la web 2.0 como entorno de compartición y creación colaborativa y abierta de conocimiento. En este punto emergen, entre otras, dos visiones diferenciadas sobre el rol pedagógico de estos nuevos espacios:

  • Algunos autores interpretan que la Web 2.0 supone un reto para la educación formal dado que empuja a los estudiantes a un entorno de aprendizaje desregularizado en donde no existen “árbitros” (Hilton 2009).[5]
  • Otros autores por su parte ven estos elementos como una trasformación pedagógica en donde el currículo emerge de la propia comunidad. En este contexto, estos autores proponen que las instituciones educativas deben integrar en mayor medida estos elementos para aproximarse a un proceso de aprendizaje más personalizado y centrado en el propio estudiante (Dabbagh &Reo, 2011b; Dron, 2007; McGloughlin & Lee, 2010; Selwyn, 2007)[9]

En cualquier caso, los PLE son el resultado de la capacidad de crear, organizar y compartir conocimiento que permiten los “medios sociales”. La ELI (EDUCAUSE Learning Initiative, 2009) define los PLE como:

herramientas, comunidades, y servicios que constituyen las plataformas educativas individuales que cada persona emplea para dirigir su propio aprendizaje persiguiendo sus metas educativas[3]

Según el autor al que nos refiramos, los PLE pueden entenderse como una tecnología o una aproximación pedagógica y, aunque en el fondo se pueda entender de ambas formas, tenderá a interesarnos más la segunda aproximación (que no descarta la primera sino que más bien la engloba como un elemento más) [3][4].

Un aspecto en el que existe bastante consenso es que los PLE responden a la necesidad, tradicionalmente no atendida, de personalizar el proceso de aprendizaje y centrarlo en mayor medida en el estudiante. Los LMS tradicionales, tienden a ser supervisados y controlados por las instituciones educativas de un modo en que los estudiantes no dirigen verdaderamente el proceso sino que siguen los objetivos curriculares, procedimientos y tiempos que se marcan.

En el mundo físico, los estudiantes mantienen conversaciones en la cafetería, estudian y trabajan en grupo contrastando visiones, las tecnologías Web 2.0 potencian entornos similares de forma virtual llevándolos a otro nivel y los PLE son el resultado último.

Llegados a este punto es cuando las fronteras entre aprendizaje formal e informal comienzan a verse de un modo más difuso percibiéndose el potencial de los PLE como dinamizadores y cohesionadores. La visión tradicional es que el aprendizaje formal es dirigido y está en manos de instituciones educativas mientras que el aprendizaje informal está en manos del estudiante y se basa en mayor medida en observación, prueba y error. Sin embargo, no podemos obviar realidades como que el 80% del aprendizaje en los entornos laborales se da de forma independiente y no formal [3]. Es por eso que es necesario cohesionar en mayor medida todo el aprendizaje que se da a lo largo de nuestras vidas facilitando la interacción entre todos los procesos formales e informales para enfocarlos de un modo más coherente.

Es por ello que a continuación introduzco el trabajo que algunos autores han realizado en la materia para buscar las claves pedagógicas detrás de este rol que podrían asumir los PLE:

  • Mapa educativo de las herramientas Web 2.0: el primer trabajo que mencionaremos (Clark, W., Logan, K., Luckin, R., Mee, A., & Oliver, M. 2009)[10] se centró en mapear el uso que hacen los adolescentes de los recursos que la Web 2.0 pone a su disposición. Los resultados mostraron que, aunque emplean algunos de ellos, obvian otros muchos y su uso dista de poder considerarse avanzado. La principal conclusión del estudio es que los estudiantes necesitan mucha más formación en el uso de la Web 2.0  en contextos de aprendizaje para poder aprovechar el potencial educativo que encierra. Otros investigadores (Cigognini, M. E., Pettenati, M. C., & Edirisingha, P. 2011)[11] llegaron a conclusiones similares por lo que podemos considerar que estas observaciones, apoyadas por mi experiencia personal, parecen acertadas y pertinentes.
  • Los blogs como potenciadores de cursos presenciales: en otro estudio (Harrison, D. 2011)[12] se analizó el uso de blogs para complementar clases presenciales (de forma similar a como hacemos nosotros). La conclusión fue que el uso de esta estrategia mejoraba la participación e interés de los alumnos ayudándoles a dirigir su propio proceso de aprendizaje así como el surgimiento de comunidades de aprendizaje. Otros estudios en este campo (Churchill, D. 2009)[13] indican que el uso de esta técnica fomenta la creación de una comunidad en donde los alumnos se sienten una parte importante del proceso porque se le da relevancia a su opinión. Este impacto resulta más efectivo si los blogs están diseñados para acceder al material del curso, postear reflexiones respecto del material creado y comentando las aportaciones de otros.
  • El potencial de emplear múltiples espacios: el objetivo de algunos estudios (Hemmi, A., Bayne, S., & Landt, R. 2009)[14] fue el de analizar el impacto de diferentes aproximaciones al uso formal de elementos propios de la Web 2.0 (una wiki, blogs y un entorno en donde se integraban ambos elementos junto a otros muchos como Facebook, Delicious o Second Life). Los resultados mostraron que un uso más variado de los entornos sociales virtuales permitía el surgimiento de modelos pedagógicos más colaborativos en donde la autorregulación del grupo se volvía más importante.
  • Habilidades en la selección y uso de entornos: en otra experiencia (Valjataga, T., Pata, K., & Tammets, K. 2011)[15], se proporcionó a los estudiantes libertad total para emplear cualquier tipo de entorno para crear un PLE personal que les asistiese a lo largo del curso. A través de estas elecciones la percepción de los estudiantes sobre su idoneidad los investigadores concluyeron que los estudiantes necesitan más formación en las mismas para su selección y uso, y que se necesitaban nuevos modelos y aproximaciones pedagógicas para mejorar las habilidades de los estudiantes para organizar, personalizar y dirigir sus propios PLEs.

Como hemos visto, de estos estudios se extrae, a nivel general, que los entornos que emergen de la Web 2.0 tienen un gran potencial para implicar y motivar a los alumnos al tiempo que se facilitan nuevos entornos de aprendizaje más comunitarios y autónomos de los que puede surgir un aprendizaje más significativo. De todos modos, parecen existir grandes carencias en el conocimiento, selección y uso de estas herramientas (de las que puedo dar fe a título personal porque las he sufrido) que justifican la necesidad de integrarlas en mayor medida en todos los niveles educativos como un recurso más.

Análisis personal

A título personal, he experimentado de primera mano la poca o nula formación que tenemos en el uso de los entornos propios de la Web 2.0 en ámbitos educativos. La sociedad del conocimiento no es una amenaza para la educación formal sino una realidad en la que, si las instituciones educativas no tienen mayor protagonismo ha sido por su lentitud a la hora de adaptarse a los cambios que han ocurrido en su entorno. Adicionalmente, parece innegable que estos nuevos entornos, usados del modo adecuado, abren grandes posibilidades para articular nuevas aproximaciones pedagógicas de creación colectiva de conocimiento que motiven en mayor medida a los alumnos al ser partícipes y protagonistas con mayor autonomía. En educación siempre se ha dicho que los actores, y principalmente los estudiantes, son los protagonistas y ello nunca ha sido tan fácil como con la sociedad del conocimiento y las oportunidades que esta abre.

Sin embargo, no debemos ver estos avances como milagrosos porque en término último son los docentes y los propios alumnos los que, con su implicación, deben darles sentido completo ya que en ellos reside la verdadera esencia de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Respecto del rol de los PLE como integradores de la enseñanza formal e informal, considero que desde el momento que se integren en mayor medida los entornos propios de la Web 2.0 en los procesos formales de enseñanza (tal y como ya ocurre actualmente) se impulsarán una mayor integración de todo el aprendizaje que realizan las personas a lo largo de su vida. El fin último es que todos tengamos un gran PLE personal que integre multiplicidad de elementos, que se vaya enriqueciendo de todas nuestras experiencias vitales y nos acompañe a lo largo de toda nuestra vida ayudando a que seamos más autónomos y podamos estructurar de forma reflexiva nuestro propio aprendizaje personal.

Fuentes bibliográficas

[1] Dillenbourg, P., Schneider, D., & Synteta, P. (2002). Virtual learning environments. In Proceedings of the 3rd Hellenic Conference'Information & Communication Technologies in Education' (pp. 3-18).

http://hal.archives-ouvertes.fr/docs/00/19/07/01/PDF/Dillernbourg-Pierre-2002a.pdf

[2] Kalay, Y. E., Jeong, Y., Kim, S. W., & Lee, J. (2004). Virtual learning environments. Journal of Information Technology in Construction9, 195-207.

http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.120.8491&rep=rep1&type=pdf

[3] Dabbagh, N., & Kitsantas, A. (2012). Personal Learning Environments, social media, and self-regulated learning: A natural formula for connecting formal and informal learning. The Internet and higher education15(1), 3-8.

http://anitacrawley.net/Articles/DabbaughPLE.pdf

[4] Fiedler, S. H., & Väljataga, T. (2011). Personal learning environments: concept or technology?. International Journal of Virtual and Personal Learning Environments (IJVPLE)2(4), 1-11.

http://pleconference.citilab.eu/wp-content/uploads/2010/07/ple2010_submission_45.pdf

[5] Hilton, J. (2009). Essential versus strategic IT investments.EDUCAUSE Review,8–9July/August.

[6] Dabbagh, N., & Reo, R. (2011b). Impact of Web 2.0 on higher education. In D. W. Surry, T.Stefurak, & R. Gray (Eds.),Technology integration in higher education: Social andorganizational aspects(pp. 174–187). Hershey, PA: IGI Global.

[7] Dron, J. (2007).Control and constraint in e-learning: Choosing when to choose.Hershey, PA: Idea Group.

[8] McGloughlin, C., & Lee, M. J. W. (2010). Personalised and self regulated learning in the Web 2.0 era: International exemplars of innovative pedagogy using social software. Australasian Journal of Educational Technology, 26(1), 28–43.

[9] Selwyn, N. (2007). Web 2.0 applications as alternative environments for informal learning—A critical review. OECD CERIKERIS International expert meeting on ICT and educational performance. Cheju Island, South Korea: Organization for Economic CoOperation and Development.

[10] Clark, W., Logan, K., Luckin, R., Mee, A., & Oliver, M. (2009). Beyond Web 2.0: Mapping the technology landscapes of young learners.Journal of Computer Assisted Learning, 25(1), 56–69.

[11] Cigognini, M. E., Pettenati, M. C., & Edirisingha, P. (2011). Personal knowledge management skills in Web 2.0-based learning. In M. J. W. Lee, & C. McLoughlin (Eds.),Web 2.0-based e-learning: Applying social informatics for tertiary teaching (pp. 109–127). Hershey, PA: IGI Global.

[12] Harrison, D. (2011). Can blogging make a difference?. : Campus Technology http://campustechnology.com/articles/2011/01/12/can-blogging-make-a-difference.aspx

[13] Churchill, D. (2009). Educational applications of Web 2.0: Using blogs to support teaching and learning.British Journal of Educational Technology, 40(1), 179–183.

[14] Hemmi, A., Bayne, S., & Landt, R. (2009). The appropriation and repurposing of social technologies in higher education.Journal of Computer Assisted Learning, 25,19–30.

[15] Valjataga, T., Pata, K., & Tammets, K. (2011). Considering students' perspective on personal and distributed learning environments. In M. J. W. Lee, & C. McLoughlin (Eds.),Web 2.0-based e-Learning: Applying social informatics for tertiary teaching (pp. 85–107). Hershey, PA: IGI Global