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¿Es el profesor un técnico acrítico?

Durante la interactiva de hoy, y haciendo un repaso por mi experiencia educativa he visto como el libro de texto tuvo una grandísima hegemonía en mi educación. De esta manera, en Primaria, recuerdo que los profesores seguían al pie de la letra el libro, tanto que las clases se limitaban a su lectura y subrayado de lo más importante de cara a superar el examen. Considero que aprender de forma memorística los contenidos de un libro de texto, escrito desde la perspectiva del sus autores, no es la mejor manera de aprender, pero sí la más fácil. Nadie se cuestiona si lo allí escrito es o no correcto, ni siquiera el profesor es, en muchas ocasiones, capaz de salirse de la línea del mismo. El profesor/a, era poseedor de un libro guía con las soluciones a las actividades y otro material didáctico posible para la clase. Así, los profesores mandaban realizar las actividades del libro que casi siempre tenían su respuesta en el mismo. 

Ya en la Secundaria, existían profesores que lo seguían manteniendo como eje conductor de sus clases y, otros, que sin embargo, contrastaban diversas fuentes, introducían cambios, seleccionaban las actividades del libro o barajaban la posibilidad de realizar el temario de otra manera diferente a la del mismo. 

Considero que existen dos posturas respecto a la actitud del profesorado frente al libro de texto (entendido tanto a nivel impreso como digital, ya que en libro es un libro independientemente del formato):

Por un lado, existen profesores los cuales no pueden salirse del libro porque no tienen estrategias para llevar a cabo una clase sin él. De esta forma, es más cómodo seguirlo ya que todo esta pautado y se sienten confiados porque personas con competencia lo han realizado. Esta metodología es tradicional y se basa en la transmisión.

Para otros, el libro de texto es una guía muy últil para conocer el currículum pero que se plantea desde un enfoque no tán imperial. Así, los profesores recurren a él para realizar alguna actividad, contrastar información, tener un manual de referencia, acercar la realidad por medio de las ventajas que tiene. 

Este modelo del libro de texto no existe en la universidad, pero se ha transformado en el fenómeno de toma de apuntes, donde el profesor sigue emitiendo y los alumnos siguen recibiendo.

No se trata de rechazar al libro de texto sino que se trata de compaginarlo con otras metodologías más innovadoras, participativas, cooperativas y que permitan un aprendizaje más significativo para el alumno. Para mí, la tecnología tiene mucho que decir en este campo y no me estoy refiriendo a poner el mismo libro pero en formato digital, sino que tiene un amplio conjunto de posibilidades que le permite mejorar a la educación.

A continuación os presento una cita de Kuhn, 1970: 

"¿Por qué, a fin de cuentas, debería el estudiante de física, por ejemplo, leer los trabajos de Newton, Faraday, Einstein o Schrödinger, cuando todo lo que necesita saber sobre esos trabajos se recapitula de manera mucho mas breve, más precisa y más sistemática en un numero de textos actualizados? Sin intentar defender los excesos a donde ha conducido ocasionalmente este tipo de educación, uno no puede dejar de darse cuenta que en general ha sido enormemente eficaz. Desde luego que es una educación estrecha y rígida, probablemente más que cualquier otra excepto en la teología ortodoxa. Pero para el trabajo científico normal, para la resolución de "puzzles” dentro de la tradición definida por los libros de texto, el científico esta casi perfectamente equipado" 

¿Qué opinais de la misma?


Comentarios

  • xeila raposo rodríguez

    Sin duda, estoy de acuerdo contigo. Creo que nuestro bagaje educativo, se basa en el proceso de: el profesor imparte nosotros atendemos. No existe la comunicación, ni otro método de estudio que no sea el memorístico. Sin duda, no se trata de excederse ni limitarse, sino de un punto medio. El libro debe servir de apoyo y herramienta para poder impartir las clases, pero no se debe convertir en un método de trabajo rutinario. Quizás ahí está la clave de que nuestros niveles de estudio, siempre estén debajo de la media establecida europea. Un besito Kiss