Contenidos educativos: ¿papel o Internet?

Primero fue en el sector de la música (del vinilo al CD, al MP3…) y en el cine (de las cintas VHS a los DVD…) y, desde hace unos años, también ha llegado al sector editorial. El libro de texto en papel convive obligatoriamente con manuales digitales y con el abundante material disponible en la red.

El crecimiento de los manuales digitales ha sido exponencial en poco tiempo y su evolución sigue rápida: a finales de febrero de 2014 ya se contaban 4.700 registros digitales frente a unos 32.000 en papel, según los datos de Anele, Asociación Nacional de Editores de Libros y material de Enseñanza.

Este desarrollo no sólo es en cantidad, sino también en calidad: de los primeros manuales digitales, en un archivo en formato PDF o similar que tan sólo dejaba pasar las páginas, a los actuales se ha dado un salto. Ahora algunos ya se crean teniendo en cuenta las posibilidades digitales: con enlaces y elementos multimedia.  

Uno de los principales cambios que se ha producido es que las editoriales y sus libros de texto comparten ahora escenario con otros “actores” que se apoyan en el uso de las TIC para crear contenidos digitales. En la actualidad aún se echan en falta contenidos especialmente adaptados al contexto escolar. De hecho, ante la demanda existente y la pasividad de la propia industria editorial, varios agentes se han lanzado en los últimos años a crear materiales educativos digitales.

Destacar que el informe, “El libro de texto ante la incorporación de las TIC a la Enseñanza”, identificaba hace ya seis años a los nuevos agentes que entrarían en el mercado, como profesores, bien de manera individual o agrupada; empresas de software genérico y de hardware, como PDIs, tablets; organismos públicos… Asimismo advertía del riesgo de que los fabricantes de dispositivos, sobre todo, de pizarras digitales y de tablets, crearan sus propios departamentos de generación de software educativo adaptado a sus equipos.

Los usuarios (docentes, estudiantes, familias…), las empresas implicadas (editoriales, fabricantes…), las administraciones… irán estableciendo el nuevo marco de sus relaciones, sin embargo aún quedan una serie de cuestiones de carácter práctico que deben resolverse y que se resumían en el Congreso Nacional de Contenidos Educativos Digitales celebrado en Mérida en octubre de 2012. En este encuentro se insistía en la importancia de garantizar el acceso a Internet y de que los docentes contasen con dispositivos digitales. De igual modo es fundamental que el profesorado sepa cómo utilizar los contenidos educativos en el aula y los padres, en casa. Y entre los aspectos que deben mejorarse, están los problemas de conectividad, la pluralidad de los recursos y la baja calidad de algunos de ellos.

Comentarios

  • Jossua Vázquez fernández

    Creo que es fundamental que haya un equilibrio entre los materiales impresos y digitales ya que es necesario que se elimine la concepción falta de que lo tradiccional es peor o da menos posibilidades que las nuevas tecnologías, debido a que ningún material es bueno o malo por si solo, sino que depende del uso que le demos a estos.

    Muy buena entrada, un saludo ;)