Brecha Digital

En la llamada sociedad de la información en la que vivimos nos encontramos con una polarización del mundo entre aquellos países que pueden permitirse la adhesión completa a las nuevas tecnologías y los que no. Esta situación deriva en el concepto de brecha digital, que más que un fenómeno social se trata de un fenómeno económico. Así, los gigantes asiáticos, Europa y Norteamérica son punteros en conectividad y uso de las TIC, con diferencias internas en el buen uso de las oportunidades que estas nos brindan; dejando de lado muchos países cuyas circunstancias pueden no ser las óptimas para la implementación de redes fuertes de comunicación. Pese a nuestra posición como país desarrollado, numerosos estudios nos sitúan a la cola de aprovechamiento e integración de las TIC, debido (y esto no lo digo yo, lo dice un periodista de El País) a la baja calidad de nuestro sistema educativo, que impide una integración de las nuevas tecnologías debido a la baja inversión en investigación y desarrollo de nuestras empresas. 

Obviando nuestra situación en el mapa de la conectividad, existen muchos otros países en África, Asia y Latinoamérica en los cuales el desarrollo de las TIC es mínimo, y esto impide que se beneficien de las oportunidades económicas y sociales que estas brindan. Entonces el sentido común nos dice que las diferencias son malas, que se deben poner en marcha todos los engranajes políticos necesarios para cerrar esta nueva brecha que divide el mundo. Pero yo digo sí y no, no podemos generalizar usos y costumbres que nosotros consideramos necesarios y no podemos obviar las particularidades de sociedades alternativas a la nuestra. Seguro que la tribu Himba está deseando buscar en google maps territorios óptimos para el pastoreo. O no.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2013/04/10/opinion/1365622809_595700.html