Toda una vida siendo consumidor

Tanto tiempo apasionado por el fenómeno educativo, por compartir, aprender y enseñar... pero sin caer en la cuenta de algo tan elemental: que podemos cambiar el mundo cambiando nuestra actitud pasiva, dejando de ser meros consumidores de contenidos para pasar a la acción, a ser parte activa de la construcción del mundo y del conocimiento, de la creación de nuevas conciencias críticas y pensantes... la figura del prosumidor (y la gran importancia que está teniendo para mi, desde que curso esta materia por grado). 

Uno de los dilemas que planteó el descubrimiento de este término y de esta actitud en mi fue el cuestionamiento de qué es lo que tengo yo para ofrecerle al mundo. Suelo ser pesimista en cuanto a esto. Nunca creí tener algo importante que decir, sino al contrario, creí tener muchas cosas importantes que aprender de otros. A partir de esta etapa he empezado a comprender que todos tenemos algo que decir en mayor o menor medida, algo que aprender pero, también, algo que enseñar. Además creo que es de vital importancia no quedarse solo con la reflexión, autoridad y última palabra del gran sabio, sino también entender que es primordial hacer un sondeo de las opiniones de todos, de los pensamientos de todos y de lo que cada uno tiene que aprender. Cuatro ojos ven más que dos, 400 ojos ven mucho más, 14.000 millones de ojos pueden con todo si saben cómo mirar y cómo extraer conclusiones. Hablo de mirar porque la observación, así como es de simple, elemental y básica como instrumento, lo es de potente, útil e inagotable como recurso. 

Lo importante es entender que yo tengo algo que aportar a tu proyecto y tú algo que decir sobre el mio, y que las visiones no se contrarrestan sino que se complementan si sabemos utilizar las formas y los recursos de manera positiva, y siempre con afán de completar y no destruír o desacreditar. 

 

Una de mis mayores preocupaciones actuales es el estado de la cultura y lenguas gallegas. He aprendido en una de las pocas clases a las que he podido asistir que, la forma de preservar una cultura y dejarla patente en la actualidad, pasa por tener representación en la red, por tener artículos, libros, videos, imágenes, etc que dejen reflejado en la web la realidad que se está a vivir. En cuanto he conocido por parte de la profesora el concepto de prosumidor, se ha encendido una bombilla en mi cabeza y he pensado que la mejor forma que tengo de aportar algo para preservar la cultura y lengua gallegas es la de crear espacios en la red, subir artículos, compartir cultura y fomentarla de esta manera. Una de las primeras medidas que he tomado ha sido subir canciones a la web (ya exentas de derechos de autor por haber pasado más de 50 años) del compositor y cantante Andrés do Barro. Es mi pequeño grano de arena que, espero poder ir ampliando con el tiempo y no solo en música sino en muchos más ámbitos, pero, espero no olvidarme nunca de que, el principio, la chispa que encendió la llama, ha sido esta materia. 
 

 

Aquí os dejo una de las primeras canciones que he compartido, se llama Un home feliz, espero que os guste: