UN RECORRIDO POR MI PASADO...

"Nuestro mundo a cambiado a consecuencia de la tecnología y la escuela lo lo ha hecho". (Sergio Monge, 2008)

"(...) A pesar que durante los 100 últimos años han aparecido la radio, la televisión, los ordenadores e internet, la escuela sigue basada en una tecnología muy concreta: la palabra escrita" (Sergio Monge, 2008)

 Las palabras de Sergio Monge, profesor de la Universidad del País Vasco y autor de la tesis doctoral "Internet y el ordenador no han cambiado la enseñanza"; resumen a la perfección aquello que he ido recogiendo a lo largo de mis años de escolarización. Esta actividad de hacer memoria, no la suelo hacer con mucha frecuencia, simplemente me vienen a la cabeza los buenos y los malos profesores, pero en plena reflexión me doy cuenta de que la escuela ha permanecido durante todos estes años, practicamente en un estado inmutable.

 

Centrándome en mi propia experiencia explicaré el por qué:


EDUCACIÓN INFANTIL (1996):

"...Lo primero que hacíamos una vez acomodados en nuestras mesas, era realizar un calendario, en el que se nos preguntaba que día era, a que hora entrábamos al colegio, que tiempo hacía... Posteriormente, pasábamos a trabajar de forma más individual. Este tipo de tarea consistía en la realización de fichas, fichas, y más fichas, que aunque no nos gustara mucho hacerlas, era la principal fuente de satisfacción de nuestras familias al final de cada trimestre. “¡Dios mío, cuánto trabaja mi hijo!”. Fruto de este tipo de comentarios la profesora se sentía orgullosa, y nos decía “¡Cuánto os enseño!”, lo que en palabras de los alumnos sería: “¡Cuánto nos obligas!".

Esta forma de trabajar se llevaría a cabo en los tres cursos Infantil, no es que recuerde muchas cosas; pero algo que no se me olvida es lo bien que me lo pasaba una vez que salíamos al recreo; los juegos, las peleas, los escondites, los bocadillos, las galletas..."

 

 EDUCACIÓN PRIMARIA (1999):

" (...) Entré en clase y si percibía alguna diferencia, las mesas eran más grandes, al igual que las sillas, y estaban colocadas de dos en dos; sólo faltaba conocer la forma de trabajar de la nueva profesora. Algo de ello nos podíamos imaginar cuando el primer día de clase nos pregunta: “¿Ya tenéis todos los libros...?” Libro, si, maldita palabra".


EDUCACIÓN SECUNDARIA (2005)/ BACHILLERATO (2009):

"...Una vez iniciado el curso me di cuenta que la metodología que usaban mis profesoras de Primaria era Universal, y por lo tanto se acabaría el miedo. El libro volvería a ser mi mejor aliado, y en esa forma de enseñanza era una experta."

De estos fragmentos extráidos de forma literal de la autobiografía se puede obviar que tengo vagos recuerdos de las metodologías de enseñanza que he ido experimentando, pero en nungún momento hablo de mi relación con la tecnología, porque ha sido practicamente NULA.

Finalizada la etapa de bachillerato era el momento de decidir que dirección tomaría mi futuro, algo que no me entrañaba ningún tipo de duda. Quería ser maestra, no sabría decir muy bien el porque, quizás vocación.


GRAO EN MESTRE DE EDUCACIÓN PRIMARIA (2011):

"... En septiembre de 2011, comienza el curso, el primero de cuatro años, en los que creía que iba a aprender muchas cosas que me servirían para desarrollar mi profesión futura; pero una vez más no estaba en lo cierto. Uno piensa que la Universidad es algo totalmente diferente a lo que venimos realizando, y que es el lugar donde estudias lo que realmente quieres, o en mi caso, así lo creía.

Pero no, volvemos a lo de siempre, pero con la novedad de que algunos de los profesores son más “innovadores” porque presentan el temario leyendo power – points en lugar de usar el libro de texto. Decepción total".

No se puede generalizar, y estos cuatro años también me he encontrado con muy buenos profesores, materias interesantes, pero en una proporción muy escasa.

Sin embargo hay que ver el lado positivo de las cosas, y en este apartado hay que incluír los períodos de prácticas en los centros escolares. Una vez allí te das cuenta de que han pasado años y años y la única diferencia que observaba en las aulas es que, disponían de medios tecnológicos, pero al fin y al cabo, tampoco se usaban demasiado.

La metodología tradicional imperaba en todas las aulas y en todos los cursos en los que he tenido la posibilidad de estar.

 

Quizás cuando te pones a reflexionar no sólo del pasado sino también del presente, te das cuenta de que todo aquello que han experimentando contigo y que en cierta medida se sigue reproduciendo hoy en día con pequeños matices, es lo que motiva a seguir adelante, lo que aumenta las ganas de ejercer de forma oficial, con la única idea de experimentar un gran cambio. Cambio que no sabes si con la fuerza de unos pocos se podrá alcanzar, pero por intentarlo no va a quedar. 

Una pregunta para reflexionar:

¿CREÉIS QUE SE PUEDE SOLICITAR A UN ALUMNO QUE LEA UN CLÁSICO, QUE MANEJE A DIARIO MANUALES DE TEXTO, Y QUE ESTO LE MOTIVE; CUANDO TIENE EN SU MANO, HERRAMIENTAS MUCHO MÁS ENTRETENIDAS E INTERESANTES?

Comentarios

  • Zoraida Golobardas Magdalena

    Hola Aida!

    Al leer tanto tu entrada como la de otros compañeros/as sobre nuestra etapa como discentes, me doy cuenta que tenemos, salgo aspectos puntuales, varias cosas en común no solo por la vivido en las aulas, sino también por nuestras expectativas futuras.

    La respuesta a la pregunta que planteas es clara, y es NO. Con ello no quiero decir que los clásicos no deban ser una parte importante del aprendizaje de los alumnos/as, a donde quiero llegar es al modo de transmitir o proporcionar los mismos.

    Tal y como señalé en el comentario de la entrada "La voz de la experiencia" realizada por Andrea (por la cual te recomiendo que te pases), el éxito está en el equilibrio, en saber sacar el máximo partido de los recursos que disponemos.

    Buen post, un saludo Smile

  • Miriam Iglesias Fernandez

    ¡Hola Aida!

    Respecto a la pregunta que dejas en el aire creo que la respuesta que voy a dar es "Si"...peeeeeero ¿Cómo se va a conseguir eso si los futuros maestros y maestras (nosotros/-as) estamos siendo educados en la misma disciplina? 

    Al leer tu entrada creo que ya lo descubres, tenemos que sacarnos nosotros/-as mismos las castañas del fuego. Lo cual siempre es más satisfactorio pero indignante a la vez, cuanto más preocupante para todos aquellos que cierran su mente a lo estudiado durante el período universitario.

    Buena entrada, gracias por compartir tu experiencia con nosotros :)