NUEVOS DESAFÍOS - NÓVOA

Cuando echamos la vista atrás, y queremos hacer una mirada retrospectiva sobre la enseñanza, la asociamos directa e indirectamente a la función de los profesores en la escuela. De este modo, ¿por qué ha sido su acción docente inhibida en el marco de la educación durante las últimas décadas?

 Nóvoa, en su obra O regresso dos profesores (2011), determina que los profesores en este siglo XXI, reaparecen como elementos insustituibles no solo en la enseñanza, sino también en la construcción  de procesos de inclusión que respondan a los retos que componen  a la diversidad y en el desarrollo de métodos apropiados para el uso de las nuevas tecnologías.

En este sentido, nos debemos preguntar, ¿por qué se convierten en el siglo XXI como los docentes “elementos insubstituíveis”? ¿Años atrás no eran igual de imprescindibles?

Indagando a lo largo de los años, se han estado investigando sobre aquellos aspectos que nuestro sistema educativo tenía como carencia. A partir de estos estudios, se han ido implementado diferentes cuestiones que conforman  la enseñanza de hoy:

Años 70

Racionalización de la enseñanza, pedagogía por objetivos, planificación…

Años 80

Reformas educativas, centradas en la estructura de los sistemas escolares y en la estructura del currículo.

Años 90

Atención a la diversidad, contexto, funcionamiento y gestión del aula y de la escuela.

¿Y los profesores? ¿No existe ninguna importancia de su acción para la eficacia de la escuela?

HOY: Regreso de los profesores

Según Nóvoa, “o excesso de discursos esconde, frequentemente, uma grande probeza das prácticas”. Sin embargo, a pesar de tener un discurso coherente y que atiende a las necesidades de los alumnos y del currículo, se necesita de una buena práctica de ello. Del mismo modo, de lo que se debería tratar es de construir políticas que refuercen la acción de los profesores, así como sus saberes asociados a los valores culturales que presenten. No se trata de formar máquinas del saber en un marco de la “industria do ensino”.

Para ello es necesario que los docentes comprendan y actúen guiados por la mentalidad de que la búsqueda de la calidad y equidad educativa exige la incorporación de su labor y del centro educativo. Como señala Nóvoa el profesor debe aprender a “comunicarse con el público… a conquistar la sociedad para que el trabajo educativo sea comunicado más allá de la escuela” (2009: 215).

¿Cómo hacerlo?

Desarrollando aquellas competencias que fomenten no solo procesos de comunicación con el exterior, sino para motivar aquellos procesos deliberativos implícitos que mejore esa comunicación.

En este contexto se precisa del trabajo cooperativo. Las comunidades profesionales, entendidas como comunidades de práctica (Wenger, 2001), constituyen un factor clave para por llevar a cabo una buena enseñanza, y no solo eso, sino también promover un crecimiento personal y profesional de los docentes.

Para Nóvoa, se precisan tres medidas para poder fomentar el aprendizaje docente y el desenvolvimiento del profesorado:

  1. Transformar la formación de los profesores dentro de su profesión, focalizando la necesidad de que los profesores tienen un lugar significativo en la formación de sus “colegas”. Como bien dice Hargreaves (2001), el profesional que actúa como catalizador colabora y trabaja con colegas, mientras que el profesional que actúa como contrapunto se desarrolla con sus “pares”.
  2. Promover nuevos métodos de organización de la profesión. En una entrada anterior, ya había expuesto que no es lo mismo individualismo que autonomía, por lo tanto, en este sentido, es necesario desarrollar actitudes que fomenten la autonomía del profesorado que estará íntimamente ligada con la eficacia del proceso de enseñanza. Del mismo modo, atender a la diversidad, y fomentar aquellos valores culturales que tenga implícitos en él, y sea capaces de compartirlos y enseñarlos a sus alumnos.
  3. Refuerzo de la dimensión personal y de presencia pública de los profesores. Nóvoa hace hincapié en la necesidad de afondar en una teoría de la personalidad, que se inscribe dentro de un marco de la teoría de la profesionalidad. Se debe desarrollar el autoconocimiento de los docentes, así como que ellos mismos crean su propia identidad como profesionales de la educación.

Estos factores incidirían en el docente para desenvolverse como profesional de la educación de forma eficaz, según Nóvoa es preciso comenzar un proceso de renovación de los docentes, que estén en predisposición de encontrar “novos caminos para uma profissão que, neste início do século XXI, volta a adquirir uma grande relevância pública”. Trabajo colaborativo que se asocie a un proceso de autonomía, autoconocimiento de uno mismo a partir de sus ideales y de esta forma encontrar su identidad como profesional, adaptación a las nuevas tecnologías asociándolos a su método de trabajo, son algunos de los desafíos que deben lograr los docentes de hoy

¿Tiene razón Nóvoa? ¿Estamos ante el regreso de los profesores o es únicamente un espejismo más? ¿Es posible que exista un cambio tan pronunciado en la formación de los docentes? ¿Los docentes quieren cambiar verdaderamente? 

Os dejo esta imagen porque me parece muy interesante analizarla, ya que es verdaderamente como es la situación actual de los docentes.

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Bibliografía/ Webgrafía

Hargreaves, A. (2001). Enseñar en la sociedad del conocimiento. Barcelona: Octaedro.

Nóvoa, A. (2011). El regresso dos profesores. Recuperado de http://stellae.usc.es/red/file/view/122078/nvoa-2011-o-regresso-dos-professores

 Información recuperada de

http://www.ub.edu/Vcongresinternacionaleducacionfisica/userfiles/file/ConferenciasFinal/conferencia4.pdf

 Imagen recuperada de

https://www.google.es/search?q=regreso+delos+profesores&biw=1242&bih=585&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=hSFFVLqqJJPVaqvIgbAI&ved=0CAYQ_AUoAQ#tbm=isch&q=docentes+trabajando+en+equipo&facrc=_&imgdii=_&imgrc=zbMU7cyPmUGNkM%253A%3B_yJ2PP3vEstnOM%3Bhttps%253A%252F%252Fjuandomingofarnos.files.wordpress.com%252F2011%252F09%252Fprofesores-educacion.jpg%3Bhttps%253A%252F%252Fjuandomingofarnos.wordpress.com%252F2011%252F09%252F07%252Ffomentar-la-innovacion-del-futuro-profesorado-de-ciencias-preparar-un-planteamiento-metodologico-con-bscw%252F%3B624%3B370

Comentarios

  • Olaia Gude Urdangarín

    Hola Xeila!

    Desde mi punto de vista creo que sí que estamos ante lo que Nóvoa denomina "el regreso de los profesores". Hoy, después de mucho tiempo, vuelven a ser una parte fundamental y protagonista de la docencia y de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Los centros o el currículo, en décadas anteriores considerados el eje de la educación, hoy, han disminuido su protagonismo para dejar paso a los propios maestros.

    Es cierto por otra parte, que todavía queda mucho por hacer, y que aspectos que nombra Nóvoa, obligados para que se cumpla esta afirmación de "el regreso de los profesores", todavía no han llegado totalmente a término. Por ejemplo, la formación de los profesores no está totalmente en manos de docentes experimentados, desde mi punto de vista los mejores agentes de cambio por sus amplios conocimientos en esta materia.

    Interesante entrada Xeila! Un saludo!!

  • Raquel Rodríguez Paz

    Hola Xeila, respecto de tu comentario sobre  Nóvoa querría aportar un poco mi visión sobre este asunto. Creo que en la sociedad actual el papel del profesor está infravalorado; no tiene la autoridad que tenía en el pasado ni cuenta con el respeto entre el alumnado y, en ocasiones, ni entre sus propios colegas de profesión. Ahora se sienten limitados en su quehacer diario porque las críticas y los desacuerdsos a los que se ven expuestos por parte de alumnos y familias es muy elevado causando, en la mayoría de los casos, un desgaste psicológico que tiene graves consecuencias terminando, en algunas ocasiones, en una total indiferencia o una falta de profesionalidad sorprendente. Pero, cómo conseguir que el profesor sea respetado? No me refiero a que se le respete como antiguamente en que algunos, basándose en un poder irracional, no hacían más que ejercer la tiranía con sus alumnos y las familias de éstos sino como el guía, el observador, la persona que ayuda y vigila el proceso de aprendizaje; el facilitador del proceso de enseñanza- aprendizaje. Me parece que la comunidad educativa debería de reflexionar seriamente sobre ello, buscar la colaboración entre compañeros de trabajo, estar dispuestos al cambio, a echar mano de los recursos que hoy se ofrecen desde el ámbito de las tecnologías y no dejar de formarse, de aprender porque el que aprende puede innovar; el que se estanca probablemente se quede atrás y en educación eso no puede ocurrir. Estamos formando individuos, ayudando a otros a ser ciudadanos autónomos e independientes, conscientes de que sus conocimientos ayudarán a la sociedad futura. Entonces, ¿podemos tomarnos tan a la ligera, como parecen hacerlo algunos, el papel del profesor? Por supuesto que no. El título del libro de Nóvoa lo dice todo: se hace necesario más que nunca el regreso de los profesores. Un saludo