Licencias y condiciones de uso.

Hace unas semanas, trabajamos en clase la temática de las políticas de uso y privacidad que nos ofrecían entre otras cosas las redes sociales.

Me gustaría destacar el ejemplo específico de Instagram, ya que encontré varias noticias que se referían a dicha plataforma. A finales del 2012, Instagram anunció que habría cambios en las condiciones indicando que la empresa podría utilizar los datos individuales y vender las fotos personales a terceros. Dicha noticia tuvo gran controversia, ya que, en teoría, según afirman algunos medios de comunicación hubo un descenso de usuarios.

Esto hace replantearme varias cosas, la primera es que creo que la sociedad no está tan desinformada como nosotros pensamos, que quizá no lean estrictamente las condiciones de uso de cada página o de cada aplicación en la que se registran y no lleguen a comprender la gravedad del asunto, pero no son usuarios pasivos ajenos a la realidad, simplemente cada quien llega a la misma conclusión que llegamos nosotros.  ¿Nos compensa el “ceder” determinados datos, por el servicio que nos ofrecen? La respuesta es un sí rotundo.

La segunda, es relacionada con la respuesta de los responsables de Instagram ante la disminución de consumidores y el alboroto popular después de que se publicaran los cambios de condiciones ya mencionados. Los responsables emitieron un comunicado aclarando los malentendidos que pudiera haber causado la información y “echándose atrás”. Aunque esto no sea muy relevante, creo que en cierto modo podemos pensar que hay un ápice de esperanza y que a veces si se tiene en cuenta al usuario.

Dejando Instagram a un lado, hay otro caso que creo que es digno de mención también: Twitter.

En sus condiciones literalmente dice así:

Usted concede a Twitter una licencia mundial, no-exclusiva y gratuita (así como el derecho de sub-licenciar) sobre el uso, la copia, la reproducción, el procesamiento, la adaptación, modificación, publicación, transmisión, exposición y distribución de tal Contenido a través de cualquier medio o método de distribución presente o futuro.”

Podemos intentar explicar esto si tenemos en cuenta que determinados países no permiten la libertad de expresión y al redactar así las condiciones estas son válidas para la globalidad en general.

Sin embargo, hay opción de debate: podemos interpretar esto como un apoyo a la censura o simplemente una estrategia de marketing o cumplimiento de la legalidad propia de cada zona? Es algo muy complicado, sin embargo lo que no deja de ser verdad es que tienen la potestad de hacer lo que se les antoje con nuestros tweets.

Como muchos de mis compañeros ya apuntaron, es un terreno muy complicado y si queremos extrapolar toda reflexión al ámbito educativo todavía lo es más,  debemos ser más cautos y prudentes a la hora de registrar a nuestros niños en cualquier plataforma online.

 

REFERENCIAS: