Trabajo colaborativo en el profesorado

Cuando hablamos de educación estamos haciendo referencia a una gran variedad de aspectos que están ligados con dicha temática y que tanta importancia tienen no sólo para el desarrollo a nivel individual, si no también para un desarrollo grupal en el que se debe trabajar de manera conjunta y hacer así frente a través de distintas perspectivas, a la carrera de obstáculos que hoy en día se vincula con la educación.

En esta entrada, me gustaría recalcar la importancia que tiene el trabajo colaborativo en el mundo docente, pues es una manera de establecer confianza, tarea y comunicación en las personas que se encuentran en la comunidad educativa. 

Desde mi parecer, el trabajo colaborativo del profesorado debe ser esencial para reflejar en la sociedad una enseñanza y un aprendizaje no sólo inidivual, sino también conjunto, dando a entender que se puede aprender de otras personas al igual que otras personas pueden aprender de tu identidad, fomentando una educación inclusiva en la que se valore la gran cantidad de opiniones y perspectivas.

Con esto además, el profesorado potencia sus habilidades sociales en donde se desarrollan una serie de relaciones interpersonales que permitirán paliar conflictos, participar, confiar, ayudar y apoyar a los demás, formarse, etc.

Me gustaría incluir en esta entrada la tabla de Ainscow y West del año 2006 en la que se ofrecen aquellas condiciones que favorecen el trabajo colaborativo. Estas son:

  • La presencia de incentivos que animen a los participantes en el proceso de colaboración a explorar sus posibilidades, en beneficio de sus propias comunidades educativas.
  • El desarrollo de un sentido de responsabilidad compartida hacia la mejora por parte de la mayoría.
  • La implicación indispensable de los equipos directivos y el profesorado «veterano».
  • La identificación de prioridades compartidas para la mejora que sean vistas como relevantes por la mayoría.
  • Disponibilidad de ayuda externa (asesores, consultores) con credibilidad y compromiso con la mejora de los centros.
  • Apoyo y confianza por parte de las autoridades educativas locales hacia el proceso de colaboración, adoptando nuevos roles y relaciones cuando es necesario.

Siguiendo esta línea además de existir condicionantes que potencien el trabajo colaborativo dentro de un centro, también es necesario destacar los tipos de colaboración existentes entre el profesorado. El primero de ellos hace referencia a un trabajo individual, donde el docente aquí enseña sólo y asilado en su aula. El segundo se relaciona con la colegialidad, refiríendose al aspecto sucedáneo de la colaboración, pero no es en sí una colaboración auténtica. La tercera, recibe el nombre de balcanización, donde la coboración se divide y separa a los docentes, lo que provoca en algunos casos enfrentación y restringe las posibilidades de cambio en la educación. La cuarta y última recibe el nombre de colaboración, en la que las relaciones de trabajo entre los docentes son fuertes y voluntarias, a la vez que se pone de manifiesto el trabajo conjunto.

Para que se lleve a cabo la tipología última de la colaboración, es necesario destacar tal y como recalca el texto de María Eugenia Walls Aurioles: El Trabajo Colaborativo como herramienta de los docentes y para los docentes, haciendo esta referencia a las aportaciones de Michael Fullan y Andy Hargreves, el centro educativo debe incorpar una serie de acciones para desarrollarse en el mismo. Estas son:

  • Reflexionar en la acción, sobre la acción y en relación con la acción.
  • Desarrollar una forma de pensar que contemple el asumir riesgos.
  • Confiar en los procesos y en las personas.
  • Al trabajar con otros, apreciar a la persona total.
  • Comprometerse a trabajar con colegas.
  • Buscar la variedad y evitar la balcanización.
  • Redefinir la propia función docente para extenderla más allá del aula.
  • Equilibrar vida y trabajo.
  • Impulsar y apoyar a los directivos y demás administradores para que desarrollen una profesionalidad interactiva.
  • Comprometerse con el perfeccionamiento continuo y con el aprendizaje perpetuo.
  • Supervisar y fortalecer la conexión entre el propio desarrollo y el de los alumnos.

Con todo esto se crearía un trabajo docente colaborativo ideal en el que se reflexione de una manera conjunta, donde la discusión, identificación de problemas, la experimentación, la propuesta de alternativas, la creación de ejes de comunicación, los debates y el análisis crítico son protagonistas de este modelo de trabajo conjunto.

De lo que se trata es de concebir este aspecto como algo que llevará a cabo la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje, asimilándola como una estrategia del profesorado que sirve de herramienta para potenciar el desarrollo de identidades individuales y grupales, logrando en cierto modo la calidad en la educación. 

 

Webgrafía:

Recuperado de:

http://sitios.itesm.mx/va/boletininnovacioneducativa/26/docs/El_TC_herramienta_para_docentes.pdf

Recuperado de:

http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/126/cd/unidad_9/mo9_condiciones_para_el_trabajo_colaborativo.htm


Comentarios

  • xeila raposo rodríguez

    Podemos vincular aquí el tema del malestar docente junto el trabajo colaborativo. Muchas veces, ese malestar que presentan los profesionales de la educación viene dado por su poca implicación con su grupo de iguales en la escuela o por no tener una relación muy ligada a ellos, lo que comúnmente se conoce como feeling. Cuando tienes un equipo que te ayuda, te orienta y te da afecto tú te sientes cómodo con el trabajo que realizas. Sin embargo, en la actualidad prima mucho la competitividad y en muchas ocasiones la envidia por el éxito de los demás, y eso provoca el malestar, el estrés, la falta de apoyo... Por ello como bien dices, no debe primar una enseñanza individual, puesto que cuando trabajas en grupo puedes obtener muchos beneficios y no solo de tipo cognitivo. Un besito :)

  • Isabel Fernandez

    El trabajo colaborativo es elemental en para todos los agentes del centro (docentes, discentes, dirección, etc). Con un trabajo colaborativo, unos se enriquecen de otros, complementándose y ayudándose en todo lo necesario. Además, las relaciones positivas incrementarían sobremanera el clima de trabajo conluyendo en unos resultados muy positivos para el centro. Muy interesante Gabriela! 

  • Mirian Cortiñas Pérez

    Una entrada muy interesante Gabriela! El trabajo coaborativo de los centros, debería implicar a todos los docentes y agentes de la comunidad del mimso, además, considero que favorecería un buen clima y unas buenas relaciones profesionales en él. Por lo tanto, se crearía un clima favorecedor de procesos de enseñanza-aprendizaje en los que todos los agentes de la acción educativa estarían comodos y su trabajo sería de mejor calidad.

    Un saludo!

  • Olaia Gude Urdangarín

    Hola Gabriela!

    Me ha gustado mucho tu entrada pues hice una  sobre este tema y la verdad es que expones muchos puntos que complementan lo que ya había indagado, ayudándome a profundizar sobre el tema.

    Desde mi punto de vista el trabajo colaborativo por parte del colectivo docente es esencial, no reduciéndose este a meras reuniones periódicas, sino, como bien dices, deben darse procesos de reflexión, coordinación, discusión etc entre todos los maestros, pues esto termina por crear verdaderos procesos de aprendizaje y de formación continua.

    Un saludo!