Identidad docente.


La sociedad actual está experimentando un proceso de profundas transformaciones sociales, económicas y culturales, cuyos efectos se manifiestan de manera evidente y cruzan y tensionan a todas las instituciones de la
sociedad, entre las que se encuentra la educativa. Desde esta condición emergen los nuevos objetivos para la educación que plantean nuevas demandas al quehacer docente y que interpelan substantivamente tanto a las escuelas, porque deben resignificar sus procesos y así satisfacer las nuevas expectativas de la sociedad respecto de sus funciones, como a los profesores, dado que deben enfrentar y asumir estas demandas.


Tanto los cambios como las nuevas expectativas trasladan a los profesores desde verse como simples transmisores de conocimiento hacia constituirse como profesionales que ofrecen a los estudiantes experiencias formativas que les permitan crecer como personas y aprender; desde verse como ejecutores de tareas diseñadas por agentes externos hacia convertirse en los constructores de su saber y hacer profesional. Si a lo anterior se suma la creciente preocupación de la sociedad por mejorar la calidad de la educación, se subentiende la necesidad de descubrir quiénes son, hacia donde van y cuáles son los desafíos que les plantea esta sociedad en constante cambio. Es decir, se les plantea la necesidad de reconstruir y construir su identidad profesional, como uno de los caminos para fortalecer su profesión y con ello, mejorar el servicio que ofrecen.

Como dice (Gysling, 1992:12) la identidad profesional docente constituye " el mecanismo mediante el cual los profesores sse reconocen a sí mismos y son reconocidos por otros como miembros de una determinada  categoría social, la categoría de los profesores". En mi opinión, esta identidad no surge automáticamente como resultado de la obtención de un título profesional, por elcontrario, es preciso construirla.

Pienso que si se quiere mejorar la calidad de la educación es fundamental que los profesores construyan su identidad profesional docente , a partir de la práctica, la reflexión crítica y la investigación conjunta. Estas prácticas permiten que los profesores tomen conciencia de que esta construcción y el consiguiente desarrollo de la profesión docente no es ni puede ser una tarea ajena o impuesta desde afuera sino que es una responsabilidad compartida entre los profesores.  Si se asume esta situación, podrán trasladar la imagen de si mismos como simples burócratas que  enseñan conocimientos o implementan procedimientos determinados desde fuera de la escuela, a considerarse agentes activos en la implementación de prácticas pedagógicas transformadoras, desde sentirse aislados hacia recuperar la posibilidad de actuar con autonomía en un contexto colaborativo.

De este modo, es posible deducir que la construcción social de su identidad profesional favorece no sólo a la generación de colectivos críticos y comprometidos con su ser y hacer profesional, sino que también la emergencia de propuestas profesionales más comprensivas que respondan a los nuevos desafíos, funciones y exigencias  establecidas para la profesión docente. En definitiva, este proceso de construcción de la identidad docente pienso que contribuiría a la trasnformación de la escuela y la revitalización de la profesión docente.

Un saludo!Laughing