La formación docente en el tiempo

En esta nueva entrada daré cabida a algo en lo que no había reparado hasta que en clase vi como la profesora Lourdes Montero se centraba en ver como había cambiado la formación para los docentes de Primaria y Secundaria a lo largo de los años, viendo cambios individual y comparativamente entre ambos niveles. En ese momento, entre otras muchas cuestiones de reflexión que se nos iban planteando, pensé: y la formación del profesorado en general, esa formación inicial y permanente, ¿cómo cambió con las sucesivas leyes de educación desde la LOGSE? Así, me dispuse a indagar y presento mis conclusiones, así como aportaciones.

Qué se dice de la formación del docente en las distintas leyes, textualmente:

LOGSE (1990)

En el Artículo 56 de esta ley se dice:

1. La formación inicial del profesorado se ajustará a las necesidades de titulación y de cualificación requeridas por la ordenación general del sistema educativo.

2. La formación permanente constituye un derecho y una obligación de todo el profesorado, y una responsabilidad de las Administraciones educativas y de los propios centros. Periódicamente, el profesorado deberá realizar actividades de actualización científica, didáctica y profesional en los centros docentes, en instituciones formativas específicas. en las universidades y, en el caso del profesorado de formación profesional, también en las empresas.

3. Las Administraciones educativas planificarán las actividades necesarias de formación permanente del profesorado y garantizarán una oferta diversificada y gratuita de estas actividades. Se establecerán las medidas oportunas para favorecer la participación del profesorado en estos programas.

Asimismo, dichas Administraciones programarán planes especiales mediante acuerdos con las universidades para facilitar el acceso de los profesores a titulaciones que permitan la movilidad entre los distintos niveles educativos, incluidos los universitarios.

4. Las Administraciones educativas fomentarán:

a) Los programas de formación permanente del profesorado.

b) La creación de centros o institutos para la formación permanente del profesorado.

c) La colaboración con las universidades, la Administración local y otras instituciones para la formación del profesorado.

LOE (2006)

Artículo 100. Formación inicial.

1. La formación inicial del profesorado se ajustará a las necesidades de titulación y de cualificación requeridas por la ordenación general del sistema educativo. Su contenido garantizará la capacitación adecuada para afrontar los retos del sistema educativo y adaptar las enseñanzas a las nuevas necesidades formativas.

2. Para ejercer la docencia en las diferentes enseñanzas reguladas en la presente Ley, será necesario estar en posesión de las titulaciones académicas correspondientes y tener la formación pedagógica y didáctica que el Gobierno establezca para cada enseñanza.

3. Corresponde a las Administraciones educativas establecer los convenios oportunos con las universidades para la organización de la formación pedagógica y didáctica a la que se refiere el apartado anterior.

4. La formación inicial del profesorado de las diferentes enseñanzas reguladas en la presente Ley se adaptará al sistema de grados y postgrados del espacio europeo de educación superior según lo que establezca la correspondiente normativa básica.

Artículo 101. Incorporación a la docencia en centros públicos.

El primer curso de ejercicio de la docencia en centros públicos se desarrollará bajo la tutoría de profesores experimentados. El profesor tutor y el profesor en formación compartirán la responsabilidad sobre la programación de las enseñanzas de los alumnos de este último.

Artículo 102. Formación permanente.

1. La formación permanente constituye un derecho y una obligación de todo el profesorado y una responsabilidad de las Administraciones educativas y de los propios centros.

2. Los programas de formación permanente, deberán contemplar la adecuación de los conocimientos y métodos a la evolución de las ciencias y de las didácticas específicas, así como todos aquellos aspectos de coordinación, orientación, tutoría, atención educativa a la diversidad y organización encaminados a mejorar la calidad de la enseñanza y el funcionamiento de los centros. Asimismo, deberán incluir formación específica en materia de igualdad en los términos establecidos en el artículo siete de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

3. Las Administraciones educativas promoverán la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación y la formación en lenguas extranjeras de todo el profesorado, independientemente de su especialidad, estableciendo programas específicos de formación en este ámbito. Igualmente, les corresponde fomentar programas de investigación e innovación.

4. El Ministerio de Educación y Ciencia podrá ofrecer programas de formación permanente de carácter estatal, dirigidos a profesores de todas las enseñanzas reguladas en la presente Ley y establecer, a tal efecto, los convenios oportunos con las instituciones correspondientes.

Artículo 103. Formación permanente del profesorado de centros públicos.

1. Las Administraciones educativas planificarán las actividades de formación del profesorado, garantizarán una oferta diversificada y gratuita de estas actividades y establecerán las medidas oportunas para favorecer la participación del profesorado en ellas. Asimismo, les corresponde facilitar el acceso de los profesores a titulaciones que permitan la movilidad entre las distintas enseñanzas, incluidas las universitarias, mediante los acuerdos oportunos con las universidades.

2. El Ministerio de Educación y Ciencia, en colaboración con las Comunidades Autónomas, favorecerá la movilidad internacional de los docentes, los intercambios puesto a puesto y las estancias en otros países.

LOMCE (2013)

No aparece, en este caso, un apartado en el que se haga referencia específica a la formación del profesorado, pues se trata de una modificación de distintos artículos seleccionados. Por lo tanto, se deduce que todo queda dicho al respecto de la formación de este colectivo.


Visto esto, podemos decir que, el profesorado, siempre se ha ajustado a los planes de estudios que han surgido, a aquellos que hoy están en vigor y mañana están obsoletos. Por supuesto, formándose para una serie de competencias establecidas, pero nunca para la totalidad que realmente la sociedad les acaba exigiendo a estos profesionales. Además de lo que un profesor puede dar en su materia, debe ser un amigo, un tutor, un agente motivador para el alumno, tener habilidades sociales, actuar de juez, y hasta de psicólogo que escucha y pone remedio a los problemas que surgen en el aula.

Los marcos políticos cambian y con ellos la sociedad, pero la formación docente gira sobre cuestiones similares como pueden ser las competencias que debe tener, y cómo debe ser su proceso de formación para garantir una calidad de educación deseada.

Como se puede observar, sin necesidad de detenerse demasiado a  leer, de la LOGSE a la LOE, las bases son las mismas, en esencia, aunque ampliadas. Y en la LOMCE es uno de los aspectos que no consideran poner en punto de mira para su reforma.

En estas leyes se deja patente pues, el hecho de la necesidad de la formación inicial y permanente, pero a la hora de la verdad, esa formación no está bien delimitada, no abarca todo lo que debería para formar al buen docente, se enmarcan en objetivos para que el docente sea un instructor.

Por lo tanto, quizás se deba repensar el concepto de esa formación, actualizándola y abriendo puertas que permitan ir más lejos de lo que viene siendo “impuesto” desde tantos años atrás.

Para ello, Hernández Álvarez, nos propone una serie de aspectos a tener en cuenta en la formación:

  • El entorno sociocultural y su sistema de valores: Partiendo de una formación que impulse la adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes para el estudio y análisis crítico del entorno sociocultural, comprendiendo el entorno. Además, el buen profesor debe poder adaptarse a la naturaleza variable de lo social.

  • El entorno curricular: Capacitar al docente para ver los fundamentos de la propuesta e interpretarla en función de las características sociales y culturales del alumnado.

  • El sujeto de aprendizaje y de su diversidad: Capacitar al profesor para ser capaz de promover entornos de aprendizaje que faciliten la inclusión, la construcción de aprendizajes en la diversidad.

  • El contenido disciplinar: Requiere que el profesor domine el contenido, pero hay que poner cuidado en qué contenido. Y ahí, es dónde la formación debe hacer hincapié.

  • El conocimiento didáctico del contenido: Dotar al profesor de las habilidades para que los contenidos sean didácticos, materia de aprendizaje.

  • La intervención social y el desarrollo profesional: Fomentar la investigación y acción, para que los profesionales puedan ser protagonistas del desarrollo de su profesión.

  • El desarrollo reflexivo, personal y ético: Debe estar capacitado para poder reflexionar sobre sí mismo y sobre su trabajo, con compromiso ético y transparencia social de la profesión.

 

En conclusión, las leyes estipulan como se ha de llevar a cabo esa formación, pero dejan fuera aspectos muy importantes que no se recogen en ningún sitio. Por eso, es necesario que la formación del profesorado no se quede en una ley, y que se tengan en cuenta ejemplos como los expuestos para plantear una correcta y mejorada formación de nuestros docentes. Una vez más, dependerá muchas veces del docente y de su voluntad por ir más allá y, en otras, por la información que se le haga llegar para que sean conscientes que más allá de esta formación hay otra muy necesaria para llegar a ser un profesor adaptado a los tiempos.


Webgrafía:

Recuperado de http://www.educacion.gob.es/mecd/oposiciones/files/logse.pdf

Recuperado de https://www.boe.es/boe/dias/1990/10/04/pdfs/A28927-28942.pdf

Recuperado de http://www.boe.es/buscar/pdf/2006/BOE-A-2006-7899-consolidado.pdf

Recuperado de http://www.boe.es/boe/dias/2013/12/10/pdfs/BOE-A-2013-12886.pdf

Hernández Álvarez, J.L. La formación del profesorado. Recuperado de http://www.ub.edu/Vcongresinternacionaleducacionfisica/userfiles/file/ConferenciasFinal/conferencia4.pdf

Comentarios

  • Adriana Mayán

    Interesante entrada Leticia!!!

    Na sesión da semana pasada vimos de forma máis superficial eses cambios que se foron producindo máis ben sobre a formación inicial e non da permanente. Coa túa entrada apreciase perfectamente cal é o tratamento que se lle ofrece tanto a formación inicial como permanente nas distintas leis educativas, permitíndonos ver cales son as diferenzas e as similitudes. Sen dúbida algunha, un interesante análise comparativo. 

    Por outra banda, quero dicirche que comparto totalmente a túa opinión en que cada lei fai fincapé nunhas cuestións da formación e as restantes noutras distintas por iso penso que a aportación que fai Hernández Álvarez debería terse en conta xa que alude a cousas tan imprescindibles, básicas e lóxicas dentro da formación dos profesionais da educación. Óxala nun futuro próximo ocorrera iso. Aínda que non se atopa información sobre o tratamento que a LOMCE fai sobre estas cuestións, o debate xerada entorno a ela fainos persaxiar que non irá nesta liña.

    Un saúdo e grazas Wink

  • Nahyr


    Paréceme moi interesante a entrada posto que recolles de forma clara a concepción do profesorado y da súa formación que tiveron as leis que máis próximas se encontran a nós a nivel histórico: LOXSE (1990), LOE (2006) e LOMCE (2013). 

    Estou dacordo contigo nas aclaracións e opinións que manifestas, tanto as que expós ó final de tratar a LOMCE como as conclusións que obtés.

    O que máis salientaría deste post, son os aspectos que destaca Hernández Álvarez á hora de entender a formación do profesorado. Considero que todos eles deberían ser tidos en conta á hora de formar ó profesorado e creo que na actualidade únicamente se fai énfase no contido curricular. Dende a miña perspectiva, eses aspectos que salienta Hernández darían lugar a mestres reflexivos, conscientes de que viven e desenvolven o seu traballo nunha realidade cambiante á que deben adaptarse, de que contan cun alumnado moi diverso ó que deben atender e que deben ser capaces de reflexionar acerca da súa práctica para poder mellorala.

    Saúdos e grazas pola aportacións ;)