La formación permanente

Los factores básicos de toda profesión, y concretamente de la docencia, son tanto la formación inicial como la permanente. En esta entrada me centraré en la segunda, en la formación permanente.

En primer lugar, para hablar sobre esta formación es necesario mencionar el artículo 56.2 de la LOGSE en donde se afirma que “la formación permanente constituye un derecho y una obligación de todo el profesorado y una responsabilidad de las Administraciones educativas y de los propios centros”, es decir, en dicha ley se pone de manifiesto el compromiso que deben de tener los profesores con su formación, de manera que la sociedad espera de ellos que  siempre estén actualizados  en el ámbito de sus competencias.

Tal y como dice esta Ley Orgánica, se entiende la formación como un factor obligatorio de todo el profesorado, pero también se reconoce como un derecho que todos ellos tienen para responder a las exigencias y necesidades que se esperan de este colectivo profesional. Según Ibáñez et al. (1998) “la formación permanente es el proceso de reconstrucción continua del saber profesional necesario para responder a las demandas de los estudiantes, de las instituciones, de la sociedad y del desafío personal y social que cada docente asume para realizarse cada vez más plenamente, viviendo ética y comprometidamente la tarea educativa”. De esta manera, dicha formación tiene un doble sentido, esto es, con ella el profesorado se debe actualizar, formar y capacitar con la finalidad de asumir sus responsabilidades y con ellas mejorar la sociedad democrática, de modo que la formación continua es la base de la realización y mejora profesional resultando imprescindible para asumir la función docente con sentido ético y social.

La función de la formación permanente es la de estimular la autonomía personal y profesional de los docentes así como de los centros a través de la reflexión, el intercambio de experiencias, la investigación educativa, los proyectos de innovación…                                                                                                                                                                                                                                                                               

Siguiendo estas líneas, considero que la formación permanente debe capacitar a aquellos profesionales de la docencia para que sea capaces de enfrentarse con éxito a un alumnado de mayor complejidad, a una nueva visión profesional la cual exige creatividad, empatía, facilidad de comunicación, metodología diversa, adecuación a distintos ritmos de aprendizaje, capacidad para motivar, nuevos enfoques metodológicos, etc., unas instituciones educativas no siempre lo suficientemente ágiles y que deben incorporar a su funcionamiento culturas de colaboración, diálogo y reflexión compartida, nuevos planteamientos y respuestas del profesorado y de los centros ante determinados problemas …


                                                                  image


 

¿Qué pensáis vosotros sobre la formación permanente?



Bibliografía:

Ibáñez-Martín, J. A. et al. (1998) La Profesión docente: diagnóstico del sistema educativo. Madrid: Ministerio de educación y cultura

Comentarios

  • Noelia Diéguez

    Comparto a túa opinión en relación coa formación permanente, pois no ámbito da educación ao igual que noutros moitos deben actualizarse para adquirir novos coñecementos e competencias de todas aquelas áreas e disciplinas que necesiten para o desempeño da súa función docente. Isto supón unha maior capacitación para eles á hora de exercer as diversas responsabilidades que están ó seu cargo, así como para tomar decisións que sexan acordes coas necesidades e fortalezas percibidas no seu entorno educativo. Desde esta perspectiva, enténdese que a profesión docente precisa dun proceso de formación continua que lle brinde a oportunidade de reflexionar colectivamente sobre a súa práctica educativa para deste xeito, enriquecela o máximo posible, en función dos tempos, os espazos, os recusos, etc.

    Un saúdo, Estefanía! Smile

  • Olaia Gude Urdangarín

    Buenos días Estefanía!

    Desde mi punto de vista la formación permanente del profesorado es sumamente indispensable en un tiempo en el que todo cambia a una velocidad vertiginosa, pues, aunque la formación inicial nos de las bases para una buena práctica docente, es totalmente necesario que los docentes nos reciclemos cada cierto tiempo.

    La sociedad actual está inmersa en un tiempo y un espacio donde las transformaciones y los cambios están a la orden del día, y los maestros debemos adaptarnos a ellos. Hoy en día no somos meros ejecutores de conocimientos o transmisores de información, sino que la sociedad nos demanda mucho más, para lo que, en muchos casos, especialmente las maestras noveles como nosotras, no estamos preparadas.

    Por todo esto es necesario que seamos partícipes de las diferentes modalidades de formación, para poder adaptarnos a estas nuevas demandas y necesidades sociales, que irán cambiando siempre, pues la sociedad es sumamente versátil, y, en consecuencia, nosotras también debemos serlo.

    Un saludo!

  • Angela Rodriguez

    Hola Estefanía!

    A mi parecer el life of learning debe estar presente en toda persona, pero aún más en los docentes. Vivimos en una sociedad que cambia a pasos agigantados y los docentes deben formarse para no quedarse atrapados en métodos y recursos obsoletos, los docentes deben crecer profesionalmente y la formación permanente es un pilar sólido que les ayudará en su crecimiento. Por eso creo que la formación a lo largo de la vida es esencial, ya que la actualización constante es necesaria en esta sociedad del conocimiento. 

    Un saludo :)

  • Ana María Rey Calvo

    Boas Estefanía,

    Únome a túa visión sobre a formación permanente. A frase que aparece na imaxe representa unha realidade indiscutible. Debe saír dos docentes seguir formándose independentemente dos anos que leven exercendo a profesión xa que, a sociedade avanza e con ela tamén novos métodos, técnicas, tecnoloxías,... que os docentes deben adquirir para empregar nas súas prácticas educativas e adaptarse así ás novas necesidades socias.

    Por esta razón, penso que a formación permanenete ten que ser un elemento indispensable no desenvolvemento profesional do profesordo e necesario para poder adaptarse os continuos cambios que se van presentando. 

    Un saúdo Smile

  • Carla Deira Noya

    Moi boa entrada Fanny:) A verdade que a fotografía que adxuntas é unha idea clave que debemos ter en conta en canto a profesión pola cal optamos. Como aportei na entrada que realizei sobre esto e como ben aportas ti a formación permanente é un elemento imprenscidible en todo profesional, máis no noso ámbito da educación, pero todo profesional tanto médicos, educadores, etc deben estar formándose ao longo de toda a vida "life-long-learning". Un saludo:)

  • Estefanía Pereira González

    Gracias polas vosas aportacións chicas! :)

  • Lourdes Montero

    Vuelvo con la teima de las citas, en este caso la necesidad de que coincida á cita de un autor dentro del texto y su referencia: en texto Ibañez et al., en referencia Ibañez-Martín.

    Saúdos