Mejorar la práctica docente incluyendo las TIC en la formación permanente

Tras haber hablado de la formación permanente en clase, así como de su situación en España y Galicia, me dispuse a indagar algo más de la cuestión, a mayores de lo tratado en la sesión. En una entrada anterior, traté la formación inicial y permanente, así como las modalidades de esta última, entre otros aspectos. Por lo tanto, me desvié un poco de ese camino y al mismo tiempo traté de ampliar más mis indagaciones sobre el tema. En esta ocasión decidí que saber sobre la relación de las TIC y la formación permanente podría ser una buena idea para poder complementar, pues es bien conocido el auge de estas en la “nueva educación”. Por lo tanto, a priori puede entenderse que no deben faltar en la formación permanente de ningún profesor.

Así, me encontré con un artículo muy interesante, que lleva por título “El uso de las TIC en la formación permanente del profesorado para la mejora de su práctica docente”, de Ana Paulina Alfaro Rodríguez, Manuel Santiago Fernández Prieto y Ramón Ismael Alvarado Vázquez.

En él se muestra un poco lo que sería el estado actual de la formación permanente del profesorado en España, así como esa necesidad de cambios que requiere para adecuarla a la sociedad actual. El uso de las TIC, es considerado un buen medio para lograrlo.

El cambio constante vivido, es lo que quizás provoca esa necesidad de renovación continua que implica la formación permanente, una actualización constante.

Si tenemos en cuenta el lenguaje digital que ha florecido, se ve necesario que todos desarrollemos habilidades para el manejo de las TIC. Así, los profesores precisan contar con un nivel adecuado de conocimiento, estar formados en lo que imparten, saber trasmitir desde la didáctica, contar con la actitud de mejorar con autoformación (a menudo, relacionada con la parte activa del sujeto en la formación). Teniendo en cuenta todo esto, se puede observar una importancia substancial de la formación permanente.

Esos cambios ya mencionados van unidos a un nuevo entorno de enseñanza-aprendizaje, donde la tecnología tiene gran cabida, pidiendo a veces que los docentes reestructuren su forma de enseñar, utilizando la misma como soporte y, al mismo tiempo, sin condicionar la educación a ella. Visto esto, no se ve nada raro, que en la formación permanente exista además de formación presencial, un toque de virtualidad, con Internet y nuevas herramientas TIC; pasando el docente a ser un productor de conocimientos.

Así, poder acceder a una formación virtual promueve en cierta medida el aprendizaje permanente, ofrece mayor flexibilidad en él, y propicia la autoformación, siendo un proceso en el que el docente se responsabiliza de su formación, teniendo en cuenta sus necesidades.

En España, parece ser que, efectivamente, los docentes incorporan (en una gran parte) las TIC a su labor, ya sea por iniciativa propia o porque así lo marque el centro, incrementándose favorablemente el número de profesores que han llevado a cabo estos procesos formativos de forma voluntaria. Sería el INTEF (Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado) y, concretamente en el departamento de Formación en Red el encargado. Así, estos profesores utilizan las nuevas tecnologías como medio de aprendizaje para su formación permanente.

En los sistemas educativos actuales, las TIC son una necesidad, a la par que un reto. Están muy presentes en las actividades y tareas que se llevan a cabo en este tipo de instituciones, aceptándose como algo que hay que tener sí o si, por lo que es un punto a tener muy presente en la formación de los guías en la educación, de forma que puedan formarse desde las TIC, para poder enseñar desde las mismas.

Así, la realización de cursos virtuales (siendo conscientes de que no son la única modalidad de formación existente) no sería una idea descabellada de estrategia formativa. De hecho, en la investigación a la que se hace referencia en el artículo que hemos señalado con anterioridad, se dedujo que:

  • La mayoría de los docentes prefiere hacer cursos virtuales, porque los considera una buena estrategia formativa, y encuentra menos dificultades para realizarlos, en comparación a los presenciales que, a veces, por falta de tiempo o compatibilidad con las horas de trabajo, no se pueden realizar.

  • Aquellos profesionales que realizan a menudo cursos de formación permanente, escogen muchas veces esta formación virtual.

  • Los docentes que se decantan por lo virtual, suelen modificar bastante sus estrategias de trabajo en el aula, obteniendo mejoras en su metodología. Sin embargo, modifican muy poco la evaluación de su alumnado.

  • Como curiosidad, decir que son aquellos profesores más jóvenes y con menos experiencia los que deciden hacer más cursos virtuales de formación permanente.

  • Cuantos más cursos de este tipo se hacen, mejores actitudes se presentan de cara a la innovación y cambios tecnológicos.

Así pues, se puede entrever que la formación docente permanente que pone en uso las TIC impacta de forma positiva en las prácticas docentes. Además, genera nuevos espacios y formas de aprendizaje que la formación presencial por sí sola no proporciona.

En la realidad gallega, el Plan Anual de Formación del Profesorado para el curso 2014/2015, no deja de lado estas cuestiones, ya que en él se pueden leer anotaciones como “las personas participantes en una actividad de formación en red deberán realizar su presentación obligatoria en el foro destinado a tal fin…” desde el primer apartado de criterios de admisión, teniendo luego en cuenta los criterios de evaluación para esta modalidad no presencial. Son ejemplo que permiten ver que en la realidad no pasan desapercibidas las ventajas que puede tener, si bien quizás no sea la modalidad que más predomina.

Por lo tanto, integrar las TIC en la formación permanente llena de posibilidades y mejoras a esta formación pero, no obstante, personalmente creo que un b-learning sería lo más adecuado, pudiendo combinar la formación presencial y la virtual, solucionando de esta forma los inconvenientes que pueda tener una u otra formación, complementándose.

Pero tras ver este artículo y otros a los que le eché un vistazo, no cabe duda de que algo que se demanda es que los docentes puedan formarse de forma online, cuando quieran y desde donde quieran. Quizás sea esta la manera de que muchas de las puertas que se cierran a la formación con “excusas” (a veces no tan excusas) como “no tengo tiempo”, “me coincide en el horario laboral”, “no puedo desplazarme” (por poner unos ejemplos), puedan abrirse, y brindar la formación que el profesorado, la Administración en busca de la calidad educativa y la sociedad en sí, buscan y persiguen, para lograr contar con profesionales formados y al día.

Pero, saltando lo idílico de la situación, todavía caben muchas mejoras. Sirva de ejemplo que en el propio Plan Anual de Formación del Profesorado, existen aspectos que no están bien explicados y, ciertas incongruencias que desde mi punto de vista no tienen sentido si lo que se está buscando es una forma de hacer llegar a los docentes las posibilidades que tienen de formación permanente.

Entonces, tanto la novedad como lo “tradicional”, requieren de un seguimiento que evalúe y mejore continuamente el proceso.

 

Webgrafía:

Alfaro Rodríguez, A.P., Fernández Prieto, M.S., y Alvarado Vázquez, R.I. (2014). El uso de las TIC en la formación permanente del profesorado para la mejora de su práctica docente. Revista científica electrónica de Educación y Comunicación en la Sociedad del Conocimiento, 1 (14), 70-95. Recuperado de http://www.ugr.es/~sevimeco/revistaeticanet/numero141/Articulos/Formato/190.pdf

 

Plan Anual de Formación del Profesorado. Curso 2014-2015. Recuperado de http://www.edu.xunta.es/web/node/12716

Comentarios

  • Tania

    Me parece una entrada amplia y explícita en donde queda clara la necesidad de las TIC en la formación permanente, porque necesitamos que los docentes incorporen las nuevas tecnologías a su actividad profesional porque los alumnos conviven a diario con las nuevas tecnologías y los profesores deben estar actualizados para poder disfrutar de las ventajas de dichas tecnologías.

  • Noelia Diéguez

    Estou totalmente de acordo co teu punto de vista, Leticia!! Resaltaría por outra banda, que as políticas educativas para a integración das TIC nos centros educativos están centradas desde fai un longo período, en incrementar os recursos e medir cuantitativamente os usos das mesmas. Sen embargo, o rol que realmente se lle debe outorgar é o de seguimento e mellora dos modelos de formación permanente do profesorado, que loiten polo desenrolo innovador das novas tecnoloxías nos centros. Polo tanto, o profesorado debe integrar as TIC na súa práctica docente a modo de recurso didáctico nas clases presenciais e tamén para levar a cabo os procesos de ensinanza-aprendizaxe. O cal apuntará de cara a un novo modelo de docente e de ensinanza que apostan pola implementación de sistemas de aprendizaxe flexibles, interactivos, colaborativos...

    Un saúdo! Smile

  • Lucía

    Unha entrada verdadeiramente interesante Leticia! Smile

    Coincido absolutamente con todos os teus plantexamentos, aínda que neste comentario farei fincapé nalgúns deles. Persoalmente considero que os cursos online poden evitar amplamente moitas das trabas á hora de acceder á formación permanente que o profesorado manifesta e que ti ben comentas, sen embargo tamén creo que é unha modalidade á que non estamos acostumados á hora de aprender, polo que a miúdo pode presentar dificultades para adquirir os coñecementos que se pretenden transmitir e non soamente estos, senón tamén actitudes, entre outros. Por outra parte, tanto como se trata dunha modalidade bastante descoñecida no momento de aprender tamén o é á hora de ensinar, polo que a modalidade online soe estar deseñada de xeito que non se podería considerar exactamente e-learning pola súa falta de interacción e participación dos usuarios destes cursos, podendo provocar a desvinculación dos participantes da acción formativa e polo tanto o abandono. Unha solución a este problema é a que ti comentas; o b-learning, pois ao combinar tanto a modalidade presencial como a non presencial os procesos de ensino-aprendizaxe poden mellorar significativamente, constituíndo ademais esta variedade un xeito progresivo de comezar a inclusión na formación online.

    Un saúdo Smile

  • Nahyr

    Noraboa polo post!!!

    Paréceme moi interesante e produtiva a forma en que ligas a formación permanente coa integración das TIC nas escolas. Ó igual que as miñas compañeiras, estou dacordo con todas as ideas que presentas e chámanme especialmente a atención as deducións que presentas e que se extraeron da investigación que consultaches. Concretamente chámame a atención que os docentes máis novos e con menos experiencia son os que máis cursos virtuais de formación permanente realizan e que canto máis cursos deste tipo se fan, mellores actitudes se presentan de cara a innovación e cambios tecnolóxicos.

    Ó igual ca ti, considero que este tipo de formación é moi útil no sentido de que se rompen as barrerias espazo-temporais e polo tanto é probable que os docentes que o número de docentes que pode acceder a este tipo de formación sexa maior que o que accede á formación presencial. Non obstante, coincido con Lucía en que unha alternativa e-learning sería maís interesante.

    Non obstante, tal e como ti expós, unha alternativa sería o b-learning, que combina a modalidade presencial coa non-presencial e polo tanto poderíanse aproveitar as potencialidades dos dous tipos de formación.

    Saúdos ;)

  • Adriana Mayán

    Interesante entrada Leticia!!!

    Gustame moito a maneira na que trataches de presentar as TIC como alternativa de formación permante e posibilitadora da mellora da práctica docente. Ó igual ca ti penso que para elo é impreccindible contar con formación b-learning (presencial-non prezencial) xa queo ser combinada podese sacarlle un maior aproveitamento. Discrepo no tocante a formación e -learning polo descoñecemento que existe ó redor dela. O importante é que o profesorado conte cunha boa formación que o capacite para uso das Tic, podendo sacarlle máximo partido didáctica como pedagoxicamente. 

    Un saúdo e grazas Wink