Evolución de la Formación Permanente del Profesorado

En el transcurro de la formación permanente se puede diferenciar dos épocas muy diferenciadas:

-          Década de los 70 – 80

-          Década de los 80 – actualidad

Antes de la década de los 70, las Administraciones de los países prestaban gran interés en la formación inicial del profesorado, ya que el Sistema Educativo necesitaba profesores que asumieran las demandas existentes en la época, como por ejemplo, asumir los cambios de planes de estudios en algunos países europeos.

Con respecto a la formación permanente del profesorado, no cumplía una función relevante, era más bien provocaba por la autonomía del profesor.

Sin embargo, en la década de los 70 se produce uno de los factores más relevantes en la formación permanente del profesorado: la profesionalización de los centros educativos, es decir, nace la necesidad de formar a los profesores de manera constante. La juventud de estos enseñantes requería de un trabajo más permanente para que le ayudara durante el ejercicio de su profesión. Pero a pesar de esto, la F.P del profesorado asumía las bases de la formación inicial. Obviamente, esto no dio sus frutos, y fue ineficaz, por lo tanto, se buscaron nuevas fórmulas que propiciasen mayor coherencia a ésta.

Llegada la década de los 80, se hará más evidente que la formación permanente del profesorado debe desarrollarse en función de los intereses y necesidades de los diferentes colectivos que intervienen en el sistema educativo, como por ejemplo, la edad y experiencia de los enseñantes. Esto supone una modificación de los esquemas conceptuales habituales y se integre una orientación que rechace la formación permanente individual, por lo que el profesor se inscribe en un grupo de pertenencia que actúa en una práctica educativa determinada. Estructuralmente, la formación permanente pasa de un modelo aplicacionista – transmisivo que ofrece al docente pautas y normas para mejorar su enseñanza a un modelo regulativo – reflexivo, que parte de las necesidades de los docentes y sus propios problemas.

En la actualidad, se abre un nuevo concepto de formación permanente, centrada en el puesto de trabajo (centro docente). En este caso, se abre un proceso de reforma que conforma un nuevo concepto de profesor, cuya formación requirirá la conjunción de diversos factores, en la cual considere que la formación permanente del profesorado ha de apoyarse en el análisis, la reflexión y la intervención en la práctica pedagógica. Esta formación tendrá como finalidad fundamental: la autoformación y la autonomía profesional de colectivo y de cada uno de los profesores.

También existe el peligro que la formación permanente se convierta en una formación de “consumo”, en la cual el profesorado “consume” contenidos y métodos para aceptarlos o rechazarlos sin intervención ni reflexión persona, en su aula o centro.

Hoy en día, en el marco de la organización del F.P del profesorado es la de crear por parte de la Administración, unos centro situados en zonas específicas en los que los profesores se pueden reunir, formar grupos de trabajo, investigar… pero que no tienen mucha cabida ni mucha eficacia.

Desde mi opinión, ese es el principal problema. La Administración crea cursos, pero estos no incitan el interés de los profesores ni ofrecen una suficiente duración para que ellos integren los contenidos mínimos. Además, el tratar este tema desde un punto de vista obligatorio para los profesores, les supone una presión muy fuerte y en muchos casos genera un malestar docente o la falta motivación. ¿Vosotros que pensais?

BIBLIOGRAFÍA

Sacristán, J.G., Imbernon, F. (coord.), Llalez, R., Bolam, R. y Alfieri, F. (1990). La formación permanente del profesorado en los países de la CEE. Barcelona: Editorial Horsori.

Comentarios

  • Angela Rodriguez

    Hola Xeila,

    Enhorabuena por tu reconstrucción histórica. Me parece muy interesante cuando hablas del riesgo la "formación de consumo" , pienso que este riesgo se convierte ya en realidad, pues hay profesores que consumen la formación de una manera rápida e instantánea, desechando contenidos de gran importancia para el proceso de E-A. En cuando a la pregunta que planteas también estoy de acuerdo contigo, ya que pienso que la eficacia no es muy alta por la falta de importancia que les concenden desmotivando así a los docentes.

    Un saludo :)

  • Lourdes Montero

    Continuamos reconstruyendo en los 2000 ¿y que nos encontramos?

    Entrada repetida.

    Saludos