Primer contacto con la materia de TIC.

Por Diana

Durante el primer curso de Educación Infantil, estaba sentada en un banco hablando con unas compañeras de clase, las cuales al haber hecho el ciclo tenían asignaturas convalidadas y podían coger alguna que otra de segundo curso. Empezaron a hablar de la asignatura de TIC y lo primero que pensé fue: "pufff... tengo informática el año que viene". Si, en ese momento pensé exactamente eso y lo seguí pensando hasta este año, puesto que la verdad no soy una gran aficcionada a trabajar con herramientas tecnológicas, a no ser las típicas redes sociales que tienen la gran mayoría de las personas de este planeta.

Posiblemente, esta actitud negativa hacia las TIC, empezó durante la educación secundaria obligatoria, puesto que un año tuvimos una asignatura de informática y era verdaderamente horrible... Había que saberse un montón de códigos, fórmulas y no se que más. En cambio este año, nada más al empezar la clase me quedé realmente sorprendida al ver que no sería así, que la asignatura pintaba de otra forma totakmente distinta y mi chip cambió radicalmente, a mejor.

Me he dado cuenta de que las TIC no solo son códigos y fórmulas raras e ilegibles para mí, sino, que hay mucho más allá de todo eso. Programas que son de fácil manejo y que pueden ser muy útiles para la realización de trabajos (o incluso cuando estás en una ciudad que no conoces), saber ciertas cosas de las cuales no tenía consciencia antes (como el peligro que puede haber en internet, pero al mismo tiempo también todas sus ventajas, todo lo que nos puede ayudar), infinidad de términos con los que vivía día a día y no tenía ni idea de que significaban lo que significaban.

En resumen, variedad de cosas que me han sorprendido como persona, y que desde esa primera clase veo con otros ojos y otra mentalidad totalmente diferente. Posiblemente, no tan distorsionada como antes. Quiero seguir aprendiendo más sobre este ámbito en cada clase y ver más allá de un simple ordenador, porque las TIC, son mucho más que eso, están en todo lo que nos rodea, por eso, son tan poderosas para el ser humano.