La Revolución Virtual. El precio de lo gratuito

Sir Tim Berners-Lee, inventor del Word Wide Web o Bill Gates, coofundador de Microsoft, entre otros, nos explican los peligros que entraña la red y el precio que pagamos, de forma inconsciente, por disfrutar de sus servicios.

Un documental interesante que recomiendo a todos aquellos que pulsáis el botón de: “He leído y acepto los términos y condiciones de uso” sin haberlo hecho, conoceréis a lo que estamos expuestos y en lo que nos convertimos con el simple uso de un buscador tan, aparentemente inofensivo como es Google.

Más de 20 años después de que se creara la Word Wide Web, más comunmente conocido como la Web, la humanidad está conectada. Al completo.

Toda nuestra información se ve expuesta ante un servidor a nivel mundial que archiva, filtra y examina nuestros más íntimos pensamientos y deseos, poniéndolos en manos de un comercio en continuo crecimiento.

Como apunta Steve Wozniak, coofundador de Apple Computer, “Normalmente pedías consejo a personas inteligentes, pero ahora lo escribes en Google y obtienes mucha más información”. Ese es el precio que pagamos por conectarnos, por investigar, por leer las noticias o ver videos de interés, por obtener información a un golpe de click y por mantenernos en red con el resto de personas de todo el mundo de forma totalmente gratuita. Estamos siendo comercializados. 77 mil millones de búsquedas en un mes son la principal fuente de información que emplea google para conocer cuales son tus intereses, tus aficiones o lo que te preocupa en ese momento, con la finalidad de filtrar y escoger la publicidad que más se adecua a tu perfil. Somos catalogados y definidos en base a las búsquedas que hacemos en Google, las películas que vemos, las actrices que nos gustan y en base a un perfil, que creíamos privado, de Facebook u otra red social. Google, capta los contenidos de tus correos electrónicos de gmail, los escanea y los enlaza con anuncios publicitarios que pueden ser de tu interés. Ese el el precio de lo gratuito. Tu vida expuesta al mundo.

En un primer lugar, a mi me interesa bien poco que un informático o un empresario de la otra punta del mundo conozca mis gustos o mis intereses, o sepa que es lo que busco en internet, con el fin de ofrecerme y acercarme su producto. Pero si esa información cae en manos de alguien con otros intereses distintos, como podría ser utilizada esa información? Como apunta en el video, Dana Boyd, una socióloga de la universidad de Harvard, “ ha habido épocas en la historia en la que hemos recogido muchos datos incluso sin pensar como podrían ser usados en un futuro, a veces con buenas intenciones. Un buen ejemplo de eso lo tenemos a principios de 1900 en los Países Bajos, dónde se empezaron a a acumular datos sobre los ciudadanos con las mejores intenciones. Parte de los datos recogidos eran sobre la religión de la gente, con la idea de sepultarlos adecuadamente a su muerte. No se podía prever en 1939 cuando los nazis invadieron los Países Bajos, que esos datos se utilizarían como se hizo” Sin duda, los datos recogidos hoy, pueden tener mañana consecuencias imprevisibles.

Sabiendo esto, ya no se si me resulta tan indiferente la idea de estar expuesta al mundo.

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Documental: La Revolución virtual. El precio de lo gratuito.


 

Comentarios

  • Maria Formoso Silva

    He visto el documental Ana y comparto tu opinión al respecto. Lo que más me ha sorprendido del vídeo han sido dos cosas. La primera, cuando David Gallagher, periodista del New York Times, consiguió averiguar la identidad de una usuaria por las búsquedas que realizaba en internet, y la segunda, como ya has señalado tú, el ejemplo de los Países Bajos.

    Pienso que no somos conscientes de los peligros que entraña la red y las consecuencias que nos puede traer esa vulneración de nuestros datos personales. 

    Con todo, no estoy muy segura quién es el que provoca todo esto. Sí que es cierto que compañías, o mejor dicho, empresas como Google tienen ese poder sobre nosotros, pero ¿cómo consiguen ese poder? Google comercializa con nuestros datos: analizan nuestra información y nos estudian para darnos lo que queremos; nosotros perdemos privacidad, intimidad y libertad pero a cambio recibimos lo que deseamos.

    Por lo tanto, ¿quién es el verdadero culpable?

  • Ana Coroas Arias

    No creo que exista un culpable, es más un intercambio de intereses, sólo que nosotros, no siempre somos conscientes de como nos exponemos. La gran mayoría de la población desconoce lo que se comenta en este documental, por eso me ha resultado interesante compartirlo. Probablemente Google te proporcione parte de esa información cuando te sugiere marcar la casilla de "Acepto los términos y condiciones de uso" , pero quién se para a leerlo? Y de hacerlo, quizás en el momento prefieres disfrutar de los servicios que te proporciona que pararte a pensar en las consecuencias que puede acarrear. Como dije en mi entrada, no me preocupa demasiado que un gran empresario o el mismisimo presidente de los Estados Unidos conozca mis búsquedas y mis intereses, quizás me preocuparía más que lo supiera mi madre jajaja, todo lo que hago en vez de estar estudiando... Lo que realmente es para reflexionar es si esos datos caen en manos de alguien con unos intereses distintos... La repercusión podría ser grande. Sin embargo, creo que vemos tan improbable que pueda suceder algo así que no pensamos en esa posibilidad. Además, en muchos casos ya nos exponemos, por voluntad propia, en miles de redes sociales, ya sea mostrando nuestra opinión, compartiendo reflexiones y pensamientos, hablando sobre nuestros intereses cinematográficos o compartiendo las fotos de nuestras últimas vacaciones. 

    No lo veo negativo, pero si veo la necesidad de educar a las nuevas generaciones para evitar sucesos como las famosas fotos filtradas de Scarlet Johanson en el baño o contenido inapropiado que puede ser atractivo para las mentes más perversas que navegan por la red, no sólo hablo de fotos con contenido sexual sino tambien de videos de bullying, peleas... Me parece más peligroso y probable que suceda algo negativo referente a este tema que la posibilidad de que se repita algo similar a lo sucedido en los Países Bajos. Quizás porque es algo más cotidiano y que vemos en nuestro día a día, como por ejemplo, la madre que compartía fotos sugerentes de su hija adolescente en una página web en la película "Men, Women and Children". Con esto sólo quiero decir, que a veces el límite tambien lo marcamos nosotros.