carta a la tecnología

Querida tecnología:

Nuestra relación es larga y constante desde que nos conocimos cuando apenas tenía unos años de vida, mientras que tu ya has existido, como instrumentalización técnica de nuestro pensamiento, desde que nuestras sociedades humanas se han conformado como estructuras socio-relacionales. La tecnología que yo conozco es entendida como medio para facilitar nuestras actividades y labores diarias, llegando a conseguir ser un medio donde el tiempo y el lugar no sean un problema para lograr comunicarme, con quien sea y donde sea, o informarme y consumir lo que yo he creido necesario.

Mi preocupación radica en que has llegado a ser tan importante en nuestras vidas, con la llegada de la tecnología de la información y comunicación, que no estoy seguro de que podamos llegar a acostumbrarnos a estar sin tu compañía. Y digo más, tu área de influencia es tal que has llegado a modelar por completo nuestras formas de pensamiento y expresión, incluso la interpretación de nuestra propia realidad según nuestras experiencias con la tecnología. Tu poder es tal que estamos muchas veces contaminado por "sobreinformación", creas nuevos patrones de comportamiento que conllevan una alienación de nuestra personalidad, que es utilizada por las instituciones de nuestros sistemas y estructuras sociales como herramientas de control. Has dejado de ser un medio para un fin, a ser un fin directamente relacionado nuestra forma de ser y de pensar. 

Grandes escuelas, como la de Frankfurt, han criticado la utilización, cual método de control, que se hace de la tecnología como instrumentalización, o mecanización, de ciertas actividades que, antes del proceso de industrialización, formaban parte de nuestras formas de ser, actuar y pensar. Ahora mismo eres, para casi todos nosotros, una necesidad que debe satisfacerse, muchas veces, por imposición social, pasando de ser una herramienta útil para resolver nuestras necesidades a una pura necesidad para nuestras interrelaciones con  nuestro contexto.

Levamos más de 20 años siendo compañeros inseparables en esta Era de la información,  un viaje en el cual hemos vivido importantes experiencias. Eres una memoria, una forma de expresión o un registro en mi evolución como persona, y llegados a este punto de casi total dependencia, creo firmemente que llegas a dominar  una gran parte de mi forma de ser. Puede que yo me excediera al utilizarte, pero se me hacía imposible otra forma de realizar diversas actividades, has dejado de ser neutral, en determinados casos, para ser el único medio utilizado. Me preocupa, por ejemplo, Que en Finlandia se plantee el hecho de dejar de formar a los niños en la escritura a mano, con el lapiz tradicional, a valorar tan solo la escritura en teclado "Qwerty", en mecanografía.

¿Llegaremos a tener una conciencia social a la hora de utilizarte si, realmente, eres tu quien adoctrina nuestra propia conciencia social? ¿Cómo podemos educar para que seas una herramienta eficaz en nuestras vidas y no un  necesidad vital?

Puede que solo seas una herramienta, que dependa de como la utilizamos, pero personalmente creo que   seguramente evolucionemos y seamos un "lobo para el propio hombre" que utiliza, en pos de sus intereses, nuestra relación con la tecnología debido al extenso poder que tiene para llegar a todos nosotros, por su propia accesibilidad a la hora de crear información. 

¿Hasta qué punto influirán las nuevas tecnologías en la evolución de nuestras sociedades? ¿El acceso a este nuevo mundo es un factos positivo o de riesgo para nuestra formación como personas? ¿Cómo debemos formar a las nuevas generaciones que conviven, cada vez más, con las nueva tecnologías? Serán preguntadas a las que nuestras sociedades tendrán que responder para evitar, o solucionar, los posibles riesgos que encierra la actual sociedad de las TICs. 

Comentarios

  • Julián Sangil López

    La mecanización de los usuarios de las nuevas tecnologías es inherente al uso de las mismas en los procesos educativos actuales. Si lo pensamos de forma fría, podemos entenderlas como herramientas que colocan a los sujetos de espaldas al mundo en favor de la pantalla ante la que se sitúan. Aunque esto, como todo el debate en torno al que gira nuestro objeto de estudio, depende del uso responsable de las tecnologías como fuentes de acceso rápido al conocimiento.