La dependencia como forma de vida

Hoy volviendo a casa como todos los fin de semana, me puse a repasar un libro para una recesión  de una materia de 4º (Pedagogía Familiar) y al mirar a mi alrededor he podido comprobar que todos y cada uno de nosotros (incluido yo a veces) nos pasamos los 30 40 50 minutos o los que sean mirando la pantalla del móvil. 

Nos hemos vuelto tan dependientes de la tecnología que parece ser que no podemos vivir ni siquiera una hora sin ella. Y cuando sin ella me refiero a muchas veces estar actualizando la página principal del Facebook, o comprobando últimas conexiones en el Whatsapp. 

Es cierto, por otro lado, que muchas veces debemos hablar con alguien por el móvil por un tema concreto e importante, pero ¿realmente es necesario depender tanto de los móviles?

En mi primer año de carrera el fenómeno de Whatsapp era aún reciente, o eso creo recodar, y los grupos de trabajo se hacían a base de mensajes y llamadas. Algo rápido y sencillo. Lo que primaba era la necesidad de contactar con el resto de los integrantes para quedar con ellos y hacer los trabajos como dios manda, y no el mítico caso de: hacemos el grupo de Whatsapp o por el Facebook y cuando tengáis vuestras partes hechas avidad.

¿Creéis que vuestros padres, abuelos, o cualquiera de los profesionales que os han dado clase han sido tan dependientes de la tecnología como lo somos nosotros?

Pues yo hoy me he quedado sin batería, y he podido comprobar que amigos que compraron el billete juntos no se hablaban, pero sí se reían juntos porque estaban hablando por Whatsapp. 

Si seguimos así nos convertiremos en zombies de nuestro siglo: personas que sólo miran hacia abajo y no interactúan con los demás. Sólo hay que comprobar estas ideas con la mítica frase de Einstein: “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas",

Y vosotros, ¿que opináis?