Reflexión sobre el curso

Hola compañer@s:

La temática que os traigo hoy viene de la mano del propio proceso personal que he experimentado durante estos dos meses. Una evolución que, como todas, implica aprender de errores y de los hechos que antes no se hacían correctamente. 

Cuando empecé en el Stellae, lo que más me preocupaba era estar dentro de los mínimos para aprobar, es decir, entregar el trabajo de Burbules, comentar lo necesario y ya. Y claro, como poduisteis comprobar, eso no es suficiente para poder aprobar. Y ya no hablamo de aprobar, sino de aprender. ¿De qué irve comentar una vez cada 12 días si no va a servir de nada luego? ¿Es mejor un aprendizaje continuado o un aprendizaje basado en aportaciones periódicas que simplemente sirven para "pasar por el aro" y nada más?

La respuesta y la conclusión son simples: si no hacemos un aprendizaje continuado en el sentido de aportar todo lo posible de forma continuada las ideas que salgan de esos trabajos no se fijarán en nuestra mente, sino que será un mero trámite por el que pasaremos.

Uno de los ideales que defienden los profeores del primer año es que lo importante de la educación no es la meta en sí, sino el propio proceso que implica esa meta. De nada sirve querer llegar al final de la carrera si no disfrutamos de cada curva.

Por eso, y a partir de la primera evaluación, la cual dejaba claramente que si seguía comentando cada tanto tiempo de por medio, no acabaría aprendiendo el verdadero entido de la materia. Y excusas como: es que no hay tiempo, tenemo trabajos, no es la única materia, no sirven. Todo tenemos trabajos, todos tenemos tiempo y todos tenemo más de una materia. Es nuestro deber, y más que deber obligación, como futuros profesionales, aprender a gestionar el tiempo, y saber dividir entre necesidad y satisfacción,

Seguiré profundizando en ello.

PD: me falla la S, si véis algun fallo ya sabéis por qué es.