La educación en Siria

En la clase expositiva de hoy, 21 de abril de 2015 contamos con la presencia de Nusa Ouis, periodista Siria.

Durante la clase nos estuvo explicando cómo, antes de la guerra, se hacía uso de las TIC como por ejemplo, cómo con ayuda del profesorado los alumnos construían robots o mapas sobre la ciudad para conocer información del punto donde estuvieran situados; todo ello a través del trabajo cooperativo, creando e innovando. Y también cómo cambió todo cuando empezó la guerra.

La verdad es que es realmente sorprendente cómo una guerra puede cambiar tanto la educación de los niños. De estar en las escuelas, en clases de grupos de 15-20 alumnos a quedarse sin un lugar donde aprender, con escasas aulas donde dar clase y tener que recurrir a hacerlo en la calle o bien en aulas, pero de forma masificada, de hasta 100 alumnos de diversas edades.

También es impactante que los niños pregunten por qué se cerró la escuela y cuándo va a  abrir. Creo que es una pregunta que conlleva a una respuesta complicada puesto que no sabes cómo explicarles a los pequeños que es debido a la guerra.

Durante la charla se formuló la pregunta “¿Qué significa ser profesor?” Surgieron diversas respuestas: formar, transmitir conocimientos y valores, ser un apoyo etc.

Un profesor es un educador, formador, aquel que transmite conocimientos y valores a los niños, les ayuda, les entiende, busca innovaciones para hacer un mejor aprendizaje, crea, investiga.

La noticia del periódico El País *(os dejo el enlace al final) que lleva como título: “¿Qué futuro hay para los niños de Siria?” está en relación con lo tratado en la sesión expositiva.

La noticia comenta este hecho a través de los ojos de los niños “su educación se ha interrumpido, o nunca ha empezado. Se les ha robado la infancia”. Estoy de acuerdo en ello puesto que apenas tienen escuelas, un lugar donde aprender, o continuar con su formación. A la hora del juego muchos niños se basan en las guerras y en las armas a consecuencia de lo que ven y están viviendo.

El artículo muestra el caso de un niño de 16 años que abandonó su casa hace dos  interrumpiendo su escolarización. Con suerte, encontró un programa de formación profesional y ahora él dirige cursos de formación para otros niños.

Como dice la noticia, “pese al daño que han sufrido, los males que han aguantado y la aparente incapacidad de los adultos para terminar con este horrible conflicto, estos niños siguen teniendo la valentía y la determinación de construir vidas mejores”.

En conclusión, fue una clase muy interesante donde pudimos conocer cómo es la educación en Siria y las consecuencias que tuvo esta debido a la guerra. Nunca debemos decir “no puedo”, no podemos perder la esperanza.

*http://elpais.com/elpais/2015/03/16/planeta_futuro/1426503474_775081.html