REFLEXIÓN SOBRE LA EXPOSITIVA DE LA REALIDAD EN SIRIA

En principio, no había entendido que hubiera que subir una especie de reflexión a esta plataforma, por lo que en los últimos minutos de clase escribí un par de ideas que se me vinieron a la cabeza ante la pregunta:

¿Qué harías como maestra en un país en guerra, como es actualmente Siria?

Difícil pregunta para algo tan complejo como una sociedad en época de guerra. ¿Qué haría? Desde mi situación actual me parece algo realmente complicado, teniendo en cuenta donde vivimos y en qué condiciones (a pesar, claro está, de los múltiples aspectos que no funcionan en nuestro país), porque realmente cuando escuchas reflexiones como la de esta periodista te das cuenta de la suerte que tenemos en nuestra situación.

Pero, apartándome de esto, pues creo que intentaría poner mi granito de arena para esas nuevas generaciones, en las cuales puede crearse una brecha de conocimientos y desarrollo muy importante y que los acompañará toda la vida. Por ello, me gustaría implicarme en ayudar desde abajo a estos niños, desde mi posición y la de ellos, en el barrio, en casa, en un ambiente de "escapada" del mundo real. Aquí, la educación deja un resquicio a la esperanza, algo tan importante como enseñar valores en las nuevas generaciones y aportarles instrumentos tan importantes para lograr conocimiento como pueden ser la lectura y la escritura. Lograr un espacio de evasión donde puedan realmente jugar, ser niños, porque estoy segura (tal y como comentaba la periodista), que cuando algo no se tiene es cuando realmente se tiene en cuenta, y que valorarían mucho más esa educación. Y también pienso, que en esa situación tendría que dar lo mejor de mi, lo que ni siquiera se que tengo, porque realmente sería el tesoro más preciado que le podría dar a esas nuevas generaciones: la educación; aunque esta no fuese en las condiciones óptimas.

Pero pensando en esta situación, es también cuando me doy cuenta de la importancia de nuestra profesión, y lo importantes que somos para la sociedad. Termino mi reflexión con una frase que leí hace unas semanas escrita en un muro, y que creo que ejemplifica muy bien lo que haría: "La educación es un arma de construcción masiva".