El cambio al alcance de todos.


Buenos días chicos!  Después de la visita de Nusa en la que se nos permitía hacer un “viaje por Siria” me ha parecido oportuno hacer una entrada reflexionando sobre la situación que allí se está viviendo.

En esta línea busqué información sobre la guerra y la realidad del país. Es aquí donde me encuentro con un artículo del período El País del día 16 del pasado Marzo publicado por Anthony Lake. “¿Qué futuro hay para los niños de Siria?”

Sin duda, un título más que relevante. En este artículo Lake,  nos habla sobre las duras realidades que se están viviendo en Siria y nos ofrece datos tan relevantes como que existen cerca de 14 millones de niños afectados en Siria y en países vecinos. Muchos de estos niños no conocen otra realidad que la de la guerra y los líderes humanitarios  advierten del peligro de  perder a una generación entera y con ellos la oportunidad de un futuro mejor para todos ellos.”   Es aquí donde podemos hacer referencia al papel del profesor y volver a formular la pregunta que Nusa  lanzaba al final de la clase “ cuál es el papel del profesor en tiempos de guerra?   Pues bien, en mi opinión creo que lo primero que se debe tener presente es esperanza e ilusión.  Esperanza por creer en que con la ayuda de todos, todo puede ir a mejor, e ilusión por ayudar a quienes más lo necesitan a salir de esta difícil situación. 

Es en este punto cuando yo me replanteo otra pregunta;  y ¿ qué puede hacer entonces la Tecnología aquí?

Hace unas semanas en mi perfil publicaba un blog sobre Tecnología para el desarrollo humano, cuando subí el video, simplemente lo publiqué con el fin de compartir la información para así plasmar distintas realidades, pero; después de la visita de Nusa, me parece que este video adquiere  mayor importancia, ya que en él se relaciona un uso adecuado de la tecnología para poder ayudar a países a cubrir sus necesidades básicas.  En el video se menciona como el mayor avance tecnológico, sería  poder garantizar una vida digna a todo el mundo sin destruir el planeta“    Considero que somos capaces de infinidad de avances tecnológicos, lo demostramos cada año, por ejemplo cuando lanzamos al mercado miles de smarphones, tablets.. ; pero, sin embargo, no somos capaces de ayudar a  que otros países tengan lo básico y vivan en condiciones dignas. Nos preocupamos por cosas tan insignificantes y damos importancia a otras tan absurdas... 

Seamos un poco más realistas y menos egoístas y pongamos todos de  nuestra mano para ayudar a quien más lo necesitan. Nosotros los pedagogos, cuando hablamos de edcuación, tenemos las claves del cambio en nuestra mano, ayudemos a fomentar esas prácticas y luchemos por una sociedad donde exista igualdad de oportunidad para todos y dónde no se tenga que lidiar con situaciones como la que se vive en países como Siria.

 Fuentes :

Comentarios

  • Carla Vázquez Formoso

    Eu non vira ese vídeo no teu prfil Isa, ou se o vin non me acordo, pero o velo agora, e relacionalo coa situación de Siria, teño que estar dacordo contigo en que non estamos sendo capaces de axudar a outros países a vivir nunhas condicións dignas. A brecha entre uns e outros faise cada día máis grande, sendo que os grandes queren se máis grandes e seguir comendo ós pequenos, xa que así lle é máis sinxelo vivir. Esta paréceme unha realidad máis difícil de cambiar que o feito de incluír a tecnoloxía nas nosas escolas, tema do que temos falado moito por aqui, pero nada é imposible (supoño)

  • Andrea Iglesias Morenza

    Cuanta razón Isa! Creo que cuando escuchamos hablar de temas como este nos cuesta ponernos en la piel de las personas que lo están viviendo. Aun así, es real, muy real. Coincido contigo completamente cuando dices que "Seamos un poco más realistas y menos egoístas y pongamos todos de  nuestra mano para ayudar a quien más lo necesitan."  . Aunque admito que muchas veces es difícil, creo que si existiera una conciencia mundial de solidaridad de la de verdad, todo sería más distinto. Ahora solamente nos encontramos con pequeñas muestras de solidaridad, pequeñas e insignificantes muestras. Pero si todo el mundo las tuviera, otro gallo cantaría. Aun así, quiero comentar que vivimos en un mundo que, en mi opinión, no dan suficiente pie a las personas que de verdad quieren hacer cosas por los demas. Por ejemplo, en el tema del voluntariados (en el cual estoy muy interesada), ahora mismo te tienes que pagar todo, absolutamente todo, y hay mucha gente que no se lo puede permitir. Que triste me parece que exista gente capaz de echar una mano a la sociedad, y no pueda por ese motivo. 

    En lo relacionado a la pedagogía y a la tecnología, opino igual que tú, nosotros, los pedagogos, tenemos a mano las claves del cambio, aunque sea difícil en muchos casos, afirmo lo que dices de "ayudemos a fomentar esas prácticas y luchemos por una sociedad donde exista igualdad de oportunidad para todos y dónde no se tenga que lidiar con situaciones como la que se vive en países como Siria."

    Muy buena entrada Isa! :)

  • Ana Morala Escobar

    Buenas tardes Isa! Me ha encantado esta entrada y el vídeo (Que cuando lo publicaste no lo había visto), y ciertamente está muy relacionado.

    Al igual que mis compañeras, estoy de acuerdo contigo en que nosotros, ''el primer mundo'', tenemos ese toque de egoísmo y egocentrismo que nos impide ver, en muchos casos, lo que hay más allá de nuestros ombligos. Me parece increíble que en pleno S.XXI se den situaciones como por la que está pasando Siria y sobre todo, que lo veamos casi como algo normal y no nos paremos a pensar en ello si no es porque alguien, en este caso Nusa, nos lleva a ello.

    Además, comparto contigo la idea de que la educación, y nosotros como pedagogos, tenemos que luchar para conseguir cambiar estas realidades, porque esta en nuestras manos y, sin duda, la educación es el instrumento del cambio, por lo que hay que conseguir que por medio de ella y la infinidad de recursos que nos ofrece, donde entran en juego las nuevas tecnologías, se cree una conciencia colectiva y por fin, se genere el tan esperado cambio.

    Muy buena entrada!