Nethinking (1)

Los pasados 29 y 30 de mayo se celebraron en la Illa de San Simón las jornadas Nethinking, un encuentro anual entre comunicadores, bloggers y artistas de gran proyección en internet nacido en el año 2011 y que este años contó con su quinta edición. En estas jornadas, destacados miembros de la sociedad de la comunicación se enzarzan en debates fuera de lo convencional, con un amplio seguimiento vía twitter y streaming, permitiendo la participación de toda la población en esta Isla del Pensamiento.

El grupo de trabajo de esta edición estuvo formado por personalidades más y menos conocidas, entre las que destacan Eduardo Arcos, fundador de Hipertextual, la red de medios digitales más importantes de Latinoamérica; Manuel de Lorenzo, conocido entre otras cosas por su pertenencia a la familia de JotDown; Rober Bodegas y Alberto Casado, conocidos humoristas; El Hematocrítico, conocido maestro, escritor y twittero; Antón Losada, analista político y profesor en esta Universidad... y numerosos periodstas y bloggers de actualidad.

Los participantes de este año, conocidos por su presencia en las redes unos, otros por su pertenencia a nuestra comunidad universitaria, debatieron sobre una suerte de temas, tratados algunos en anteriores ediciones de las jornadas, y a los cuales me referiré a continuación realizando una breve sintetización acerca de las conclusiones que el grupo de debate recogió en la página web del evento tras las finalización del mismo, aprovechando la base que estos expertos sientan para efectuar una reflexión personal acerca de los nuevos retos propios de la sociedad del conocimiento. Dado lo extenso de las temáticas, dividiré los seis debates en varios posts, para no saturar a los lectores:

  1. ¿Quiénes somos?¿De dónde venimos?¿A dónde vamos?

    Si bien en las primeras ediciones la reflexión giraba en torno a la posibilidad de sobrevivir careciendo de una identidad digital, las conclusiones obtenidas giraban más en torno a la multiplicidad de internet, existindo muchos planos de ella en los cuales nos desenvolvemos. Esto se relaciona perfectamente con la teoría de los multiversos o universos múltiples, por lo cual las teorías de Edgar Morin no hacen si no reafirmarse conforme descubrimos nuevos aspectos del mundo digital.

    En lo que respecta a lo debatido acerca de derechos de autor, la principal baza manejada por los ponientes es que hoy en día se habla cada vez menos del pago por posesión, y mucho más del pago por acceso con la proliferación de plataformas como Netflix, plataforma online de pago para la visión de series; el archiconocido Spotify... y otras muchas de difusión de contenidos de forma libre y gratuíta, como pueden ser Soundcloud y Mixcloud, Youtube... En la era de las descargas ilegales, parece obvio que este tipo de plataformas de pago tienen que ofrecer un plus a lo que conseguimos por medio de torrents y programas p2p; por lo que calidad, inmediatez y primicia, acompañado de un precio razonable, suelen ser las tres bazas que podrían alejar al consumidor medio (como tú y como yo) de la tan tentadora descarga. Aunque bueno, mientras no pueda pagarme mis propios calcetines los estrenos de mis series favoritas pueden esperar a que la calidad de los torrents mejore.

    Por último en este primer bloque de debate, la brecha digital sigue estando en boga, matizándose, ahora que el acceso a internet está casi generalizado, en ciberacoso y aislamiento social por carecer de acceso a determinadas tecnologías. Y es cierto que nuestra sociedad tiende a apartar a aquel que se desvía de la normal, por elección o por imposición económica, haciendo gala de una falta de educación y empatía total. Sólo hay que observar las plazas de nuestra infancia, donde corríamos y jugábamos. Ahora el rico se sienta y juega a su consola, y el pobre mira.

  2. ¿Esclavos de las tecnologías?

    El principal interrogante durante este debate resultó ser si las tecnologías son un avance que mejora nuestra calidad de vida, o un método de control y vigilancia, haciendo hincapié en los problemas de privacidad que acarrean el uso de servicios y redes sociales gratuítas a cambio de un pedazo de nuestras vidas, desconociendo en la mayoría de los casos que parte de información estamos cediendo a segundos y terceros; agravándose el hecho de que operamos la mayor parte de estos servicios desde nuestros smartphones, donde la información vinculada a nosotros es numerosa y mal empleada, peligrosa. En mi portafolio ya expliqué la sensación de libertad al obtener mi primer teléfono móvil, libertad que con la perspectiva de los años se convirtió en la certeza de que el teléfono móvil en esos años no suponía más que otro elemento de represión y control paternal, un dispositivo de localización casi inmediato que permitía a papá y mamá tener a su hija 24h del día controlada y además convertir el “castigada sin teléfono” en una amenaza suficiente como para mantenerse bien dentro del redil. Esta anécdota que bien reflexionada se repetirá en la mayoría de vuestros casos, es el inicio de una relación de dependencia con las tecnologías, que pone en el mismo plano al fumador sin mechero y al dueño de smartphone sin cargador.

    Dentro de la misma temática, también reflexionaron acerca de la pérdida de atención y la productividad derivados del uso de multipantallas, que requieren una atención constante y generan sensación de dependencia por el miedo a perderse algo. Además, generan cambios en nuestros hábitos de consumo culturales. Hace unos años, con el boom de Twitter, la lectura de textos de más de 140 caracteres me llegaba a resultar aburrido, y los artículos que antes devoraba me costaba mucho más de lo habitual terminar. Lo mismo ocurre entre los usuarios habituales de VINE, pues estos vídeos cuentan con una duración determinada muy corta, haciendo que la historia se desarroye en unos pocos segundos y determinándose una pérdida de atención hacia los metrajes más largos.

Fuentes:

http://www.nethinking.es/

http://www.mobilemarketer.com/cms/news/social-networks/14913.html

Comentarios

  • Ivan Calviño Gomez

    No conocia esas jornadas pero la verdad es que pintan muy bien. Me parece genial que se le esté dando tanta importancia a este tipo de comunicación, ya que para mi y creo que para muchos ya es una de las primeras fuentes de información.

    Quiero decir, ahora mismo sueles enterarte más rápido de las noticias por un medio como Twitter que por los periódicos o noticiarios. Creo que muchos deberían de darse cuenta de esto y empezar a sacarle más partido.

     

  • Candela Rivera Leal

    Gracias Iván por tu comentario, ahora que he vuelto a conseguir conexión a internet subiré los apartados que me faltan de estas jornadas, que son muy interesantes la verdad. Además realizarse en la Illa de San Simón... la verdad es que el contexto no puede ser mejor. Un saludo