La tecnología en el cine: "Wall-e"

Este fin de semana, por casualidad, he vuelto a ver la película de animación "Wall-e", del año 2008, y he encontrado en ella una buena teoría sobre la tecnología, que pasa desapercibida si no se analiza desde este punto de vista. 

La historia se desarrolla en el siglo XXI, entre el planeta Tierra, que ha quedado deshabitado debido a la ingente cantidad de basura producida y acumulada, y la nave espacial Buy 'N Large (BnL), en donde ahora viven los humanos. En un intento de resolver la situación, envían un ejército de robots compactadores de basura Wall-e; setecientos años después, en 2805, el plan falla y tan solo queda un robot Wall-e. Este encuentra un resto de vida (una planta), que haría posible la vuelta al planeta. Cuando el robot EVA, enviado desde la nave con el fin de detectar vida orgánica, la encuentra, completa su misión y se dirige con la planta de vuelta hacia la nave.

Wall-e la sigue, y es allí cuando ve el nuevo mundo de los humanos: un mundo en el que no se comunican entre sí más que a través de sus pantallas, en donde se desplazan en sillas voladoras porque ya no son capaces de caminar, y donde se alimentan de productos más que procesados. 

Es cierto que este punto de vista que expone la película de Pixar puede resultar extremo, pero ayuda a poner las cartas sobre la mesa acerca de lo que podría conllevar el exceso y la extrema dependencia de las tecnologías. En las diferentes imágenes de este extracto de la película se observa como las relaciones entre personas son casi inexistentes, pues tan solo se comunican a través de sus pantallas, aun estando justo al lado. Sus ordenadores lo hacen todo por ellos: desplazarse, comer, vestirse, practicar deporte...tienen todo lo que desean a un solo clic o toque de manos. Están tan absortos en las tecnologías que no se dan cuenta de lo que tienen a su alrededor, algo que destaca sobre todo al final de este vídeo, cuando una de las mujeres, tras "despertar" de su rutina, comenta exhaltada "¡no sabía que teníamos piscina!".

Otra de las escenas que ha suscitado mi interés debido a la carga implícita del mensaje, y aun a pesar de que no se recoge en este pequeño vídeo, es la siguiente: el general de la nave se ha dado cuenta de que la vuelta a la Tierra es posible, sin embargo el piloto automático AUTO no acepta este hecho, y en medio de la discusión AUTO le dice que “en la nave pueden sobrevivir”, a lo que el capitán responde “no quiero sobrevivir, ¡quiero vivir!”.  

Por otro lado cabe mencionar que bajo este mensaje de advertencia se puede escapar la otra visión tecnológica: el espectacular desarrollo de las máquinas en un futuro, de las naves y todo lo relacionado con el espacio, de los robots y su capacidad para gestionar la vida de miles de personas.

Aunque, si lo pensamos bien, ¿estamos tan lejos de esa gestión tecnológica?                        

                                                  

Comentarios

  • Irene Campelo

    Me encanta esta película. En mi opinión no me parece tan descabellado pensar en que el ser humano acabará dominado por su propia creación. Solo hace falta mirar a nuestro alrededor y ver la dependencia que la mayoría de la gente tiene sobre su teléfono móvil y no solo los más jóvenes, sino que cada vez más mayores se enganchan a las nuevas tecnologías. Hoy en día no podemos disfrutar de un concierto, de una ciudad, de una obra de arte si no es a través de una pantalla y siendo compartida en nuestras redes sociales. 

    Como educadores pienso que esta película es muy buena para concienciar a los más pequeños y no tan pequeños que hay que hacer un buen uso de las tecnologías y no llegar a tener dependencia de ella para vivir y promover hábitos saludables, comer sano, hacer deporte y relacionarse más con la gente cara a cara y no tanto vía "chats"