ALGO PASA EN LA NUBE

Cartel:Algo pasa en la nube

Hola amigos, la película a la cual me gustaría hacer referencia en cuanto a su relación con la tecnología, es Algo pasa en la nube, de Jake Kasdan.

La película, estrenada en el año 2014, muestra la situación de una pareja que, tras un largo matrimonio del cual tienen dos hijos, cae en la monotonía y decide grabarse manteniendo relaciones para romper con la situación anterior. El problema se presenta cuando el vídeo se envía por error a todas las tablets que ellos mismos han regalado a amigos y conocidos, sincronizándose en la nube. La trama principal de la comedia, se corresponde con las acciones de estas dos personas por eliminar todas y cada una de las copias del vídeo enviado por error.

La elección de la película se basa fundamentalmente en la razón requerida para la práctica pero me lleva a cuestionarme dos esferas de la realidad que se reflejan en gran medida en ella.

Por una parte, la existencia o no de un área completamente personal e intrínseca en la sociedad en la que vivimos; ¿queda todavía un hueco para la esencia o los secretos?. Personalmente, considero que la esfera íntima de la persona se está utilizando como reclamo social, puede que incluso como circo, en tanto que una persona publique su vida en una red social con la intención de sorprender, aparentar, gustar, disgustar, pero en ningún caso pasar desapercibida. Este tratamiento de la esfera privada de cada uno, me parece incluso tóxico, y debo reconocer sin embargo, que yo también formo parte de esta corriente de demostración individual (in)conscientemente.

Esta condición se está aprovechando incluso para la relación del perfil adecuado a un determinado puesto de trabajo; la primera pregunta de mi última entrevista de trabajo fue algo así como: ¿tendrías inconveniente en facilitarnos el acceso a tu muro de Facebook?, las circunstancias y la incomodidad del momento me llevaron a no oponerme, pero ¿me estaban definiendo por lo que publico o por cómo actúo y por lo que profesionalmente podría llegar a ser?. Mi Facebook, no es yo.

En este sentido, me ha parecido interesante una publicación de Echeburrúa y Corral: Adicción a las nuevas tecnologías y redes sociales en jóvenes: un nuevo reto, a la cual podéis acceder en el siguiente enlace: http://www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/196/186

Por otra parte, la película, y especialmente la realidad comentada anteriormente, me llevan a plantearme la siguiente pregunta, ¿necesita el ser humano realmente una red social paralela al “cara a cara”?. Es cierto que las nuevas tecnologías de la comunicación nos han proporcionado capacidades impensables hace escasos años en este ámbito, y que aparentemente todas estas innovaciones nos han facilitado la comunicación interpersonal y global; pero, ¿estamos utilizando estas facilidades de manera correcta? a mi parecer, rotundamente no.

Mi punto de vista es que las nuevas formas de comunicación, especialmente chats como whatsapp, line o messenger; están entorpeciendo nuestras habilidades comunicativas en tanto que las conversaciones que mantenemos a través de ellos son generalmente de poca profundidad, ya no solo por la inexistencia de la esfera de comunicación paraverbal (a la cual creo que un emoticono no puede sustituir), sino por la intervención de conversaciones paralelas con una pantalla mientras estamos en grupo, el control excesivo (enmascarado en “protección” o “preocupación”) ejemplificado en el control de conexiones diarias, la última hora de conexión, o en si “me ha leído pero no me contesta inmediatamente”.

Como conclusión, me gustaría aportar que deberíamos estipular unos comportamientos considerados correctos ante el uso de las tecnologías como métodos de comunicación, para no caer en la sobreexposición social, porque esa misma sociedad nos cataloga por aquellas áreas que hacemos públicas, por mucho que pretendamos que no lo sean.

 

Comentarios

  • Ana Groba

    Laura, me parece muy interesante cuando hablas de la primera pregunta que te hicieron en una entrevista y esa frase que dices "mi facebook no es yo". Si tenemos tiempo en clase me gustaría trabajar la identidad digital y los límites con la identidad "real"- ¿acaso no es real?

    Me parece sin duda un tema interesantísimo.

    Un saludo.

  • Amaia

    ¡Hola Laura! Estoy totalmente de acuerdo con tu punto de vista acerca de cómo deberíamos comportarnos ante el uso de las tecnologías como métodos de comunicación.

    Sin duda no le estamos dando el uso correcto, ya que en muchos casos (como tú bien dices) entorpecen la verdadera comunicación, ya sea por su utilización mientras se mantiene una conversación cara a cara o por el "daño" que pueden llegar a hacer las conversaciones banales, insustanciales… que mantenemos entre nosotros (whatsapp, line..), o bien, la falta de comunicación no verbal… que por lo menos para mí, es tan importante como la verbal para que una simple charla no nos lleve a una malinterpretación de la misma.

    Otro aspecto que me parece curioso es la pregunta que te hicieron en la entrevista de trabajo, puede sonar hasta ridícula!! Ya que como tú señalas… un determinado “perfil digital” en las redes sociales no implica que puedas llegar a estar menos capacitado para ese puesto. Por otro lado, existen cantidad de redes sociales para la búsqueda de empleo, lo cual, a día de hoy puede resultar muy práctico siempre que sepamos cómo utilizarlas… Y personalmente, es un tema del me gustaría recibir información para poder sacar el máximo partido.  

    Por último… espero que, como dice Ana Groba, nos dé tiempo a trabajar este tema en clase!!