Tecnología y el cine: "La Isla"

"LA ISLA"

Cuando me puse a pensar en una película que tratase la tecnología, me vino directamente a la cabeza: La Isla ,The island. Una película Americana que salió en 2005, que tiene como protagonistas a actores tan famosos como, Ewan McGregor y Scarlett Johansson,  y que supuso un verdadero impacto en cuanto a algunos dilemas morales.

Para aquellos y aquellas que no conozcan la película, está contextualizada en el año 2019, en un mundo que se encuentra contaminado por un desastre ecológico y en el que una comunidad de hombres y mujeres vive en una especie de burbuja apartada en la que toda su vida está controlada y programada a través de diversos aparatos electrónicos cotidianos, siempre por su propia seguridad y confort. La única salida que se les ofrece a estos individuos es ser escogidos en el sorteo para ir a “la isla”, un lugar que se les presenta como la salvación y el paraíso, pero que en realidad (SPOILER, no sigas leyendo en el caso de interesarte la película) este lugar es todo un engaño. Los protagonistas y los demás individuos son en realidad clones de personalidades muy ricas del momento, que los utilizan como envases para cuando necesiten un trasplante de órganos, por lo que mantienen a sus clones vivos y engañados. Finalmente, los dos protagonistas consiguen escapar al exterior de la colonia con intención de encontrar a sus “iguales” y desenmascarar la mentira.

En esta película se observa claramente todas las ventajas y desventajas de una sociedad inmersa en la tecnología, refiriéndome a la comunidad de los clones, ya que su dieta, su horario de sueño y su actividad física dependían de unos análisis y controles diarios que realizaban diversos aparatos de sus constantes vitales. Realmente, todo el edificio era inteligente y, por lo tanto, todo lo que allí acontecía era supervisado y estrictamente organizado. Realmente también las relaciones interpersonales eran difíciles, puesto que los agentes de seguridad tampoco permitían el acercamiento y menos aún el contacto físico. Por otro lado, mantenían una vida saludable y de ocio gracias a la comodidad de la que disponían, muchas veces gracias a diversos aparatos tecnológicos.

El dilema moral surge en cuanto a la extensión de estos avances tecnológicos, ya que difícilmente podemos llegar a imaginar que en un futuro, igual no tan lejano, podamos llegar a tener en envases, o clones, copias mejoradas de nosotros mismos (digo mejoradas porque serían fabricadas a través de laboratorios e influirían también en nuestra genética para hacerla así más eficiente y productiva) y que eso nos resulte moralmente aceptable. En la película se observa cómo a estos clones le introducen en un sueño de imágenes con las que intentan depositar un resquicio de memoria, casualmente todas iguales, y cómo se les mantiene engañados y tranquilos, con la única motivación de salir elegidos en el sorteo. ¿Realmente eso sería lo que llegaría a pasar en una sociedad como la nuestra? La respuesta puede dar hasta miedo. Creo que los avances tecnológicos en el campo de la medicina y concretamente en los trasplantes, han servido para que millones de personas hayan podido sobrepasar una enfermedad o mejorar su calidad de vida. A partir de los datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, se confirma que en 2016 se ha superado los 100.000 trasplantes. Datos alentadores pero, en mi opinión, es muy distinto poder construir un cartílago en una probeta, o que una persona contribuya con su comunidad y sea donante de órganos, que tener recluidos a nuestro antojo a unos “seres humanos conscientes” para nuestro propio beneficio(en caso de que los clones reales tuviesen las características de la película). Otro aspecto que resaltaría en contra de esta medida como avance tecnológico es, que las diferencias sociales y económicas marcarían el si una persona pueda sobrevivir o no, ya que en la película se hace referencia a los ricos como los poseedores de los clones. ¿Qué pasa con los demás? En nuestro sistema sanitario, por el momento, que una persona sea más o menos rica no influye en cuanto a disponer de un órgano, sino que entran en juego muchos más condicionantes.

Espero que a partir de esta película podáis reflexionar sobre aspectos morales que traen consigo unos u otros avances tecnológicos, además de sus claras ventajas y desventajas; y que podáis poneros en la piel de unos personajes que viven inmersos en tecnología, y si eso es calidad de vida o no.