Sabemos realmente usar Gmail?

 

"La Región" publicou a semana pasada, sete trucos para a optimización do uso do sistema de mensaxería de Google (Gmail). Esta publicación é froito dun estudo realizado por Rodolphe Dutel, un formador de traballadores, que decidiu compartir ditas ferramentas facilitadoras:

1. Activación de "desfacer envío" para editar un correo xa enviado no cal se é consciente dun erro.

2. Utilización de respostas estandar para o aforro de tempo.

3. Posibilidade de uso de Gmail offline.

4. Pausa da bandexa de entrada para evitar distraccións.

5. Darse de baixa das listas de distribución, como publicidades.

6. Verificación para maior seguridade.

7. Uso de Sidekick, aplicación gratuita coa que se pode confirmar a lectura dos correos polos destinatarios.

Persoalmente, considero que a optimización de ferramentas para a mellor metodoloxía procesual de uso e aproveitamento das tecnoloxías supón un paso fundamental para o disfrute e o partido que podemos sacar das mesmas, dun modo consciente e polo tanto máis seguro. Calquera innovación supón polo tanto para o ser humano un proceso de reciclaxe e renovación para a adaptación ós distintos medios dos que dispón. 

A idea anterior contraponse a moitas realiades cotidianas coas que temos que enfrontarnos, xa ben sexa a nivel laboral ou académico, ou mesmo comunicativo e lúdico. O uso incorrecto e mesmo inapropiado dos novos aparellos tecnolóxicos pode deberse á necesidade de posesión de novidades tecnolóxicas do ser humano, por mor dun pproceso económico condicionante como é a obsolescencia tecnolóxica pactada, que implica que a vida útil dos instrumentos que utilizamos é  en certas ocasións menor que o noso proceso de adaptación a tales innovacións. 

Mais esta é soamente a miña opinión, que pensades vós?

S.A. (2016, 14 de marzo). Siete consejos para el perfecto uso de Gmail. La Región. Recuperado de: http://www.laregion.es/articulo/tecnologia/7-consejos-perfecto-uso-gmail/20160314230734607990.html

Comentarios

  • Cristina Fiuza Rodriguez

    Hola Laura! Me ha parecido súper interesante tu aportación. Yo personalmente no conocía ninguna de las opciones que presentas, y creo que pueden ser realmente útiles,es necesario conocer todos los servicios que nos presenta esta herramienta, ya que en la actualidad es uno de los medios que más empleamos la mayoría de personas para comunicarnos ya no sólo con amigos, sino especialmente con organismos, empresas, profesores, jefes, solicitar información... 

    Con respecto a la idea de la obsolescencia tecnológica, estoy absolutamente de acuerdo contigo. En el momento actual, la "necesidad" de tener los dispositivos con las mejores y más novedosas prestaciones es casi obsesivo, el mayor ejemplo de esto es la marca Apple. Todas las personas quieren o incluso creen necesitar todos esos nuevos dispositivos aunque en muchos casos no vayan a realizar más que un uso superficial de los mismos. 

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    Imagen: GoogleImages. 

    https://www.google.es/search?q=obsolescencia+tecnologica&biw=1517&bih=741&source=lnms&tbm=isch&sa=X&sqi=2&ved=0ahUKEwiv9piF9dTLAhWGWRoKHS80By4Q_AUIBigB&dpr=0.9#imgrc=WoxVLoDdP8CxvM%3A

  • Jennifer

    Buenas Laura, he decir que de Gmail solo conocía la función de eliminar mensajes publicitarios, por lo demás desconocía absolutamente todas las demás.  Creo que cuando utilizamos aplicaciones, sea cual sea, o incluso cualquier dispositivo o recurso deberíamos saber qué hay en ellos. En cuanto a las aplicaciones debemos saber cuándo usarlas, qué funciones las integran, para qué casos pueden ser utilizadas, además del uso común, y en ella,  caso de los recursos más de lo mismo. Realmente somos unos seres un tanto superficiales que lo que nos importa es seguir las tendencias y despreocuparnos de qué hay más allá de un dispositivo o una aplicación. 

    Un saludo !!

  • Ledicia Veloso

    Hola! Considero que en muchas ocasiones, y soy la primera en admitirlo, utilizamos ciertos dispositivos sin conocer en profundidad todos los usos que se le pueden dar, bien sea por vagancia (en el caso de leer instrucciones o de indagar en aplicaciones) o por reducirlo al uso para el que fue adquirido (“pero si sólo lo quiero para hacer esto”).

    Ello se acentúa más en la sociedad consumista en la que vivimos, ya que en ocasiones, cambiamos con tanta rapidez de dispositivos, sea por la obsolescencia programada o por simple moda, que no llegamos a conocer en profundidad ese objeto en el que, muchas veces, confiamos ciegamente.