"Consultamos el móvil una media de 150 veces diaria".

Hola a todos y a todas, me gustaría compartir con vosotros y vosotras esta noticia del periódico el país, así como mi posterior reflexión, ¡a ver qué opináis!

"Los españoles consultamos el móvil una media de 150 veces al día, tengamos o no notificaciones. Es fruto de lo que los expertos denominan "llamada imaginaria". Estos datos, publicados por la Sociedad de la Información en España de Telefónica en 2014, reflejan una tendencia imparable: cada vez se nos hace más difícil vivir sin smartphone. Pero, dentro del uso generalizado, hay usuarios más enganchados al móvil que otros. ¿A qué se debe? Rasgos de la personalidad como la impulsividad y la falta de autocontrol son claves para desarrollar esta adicción tecnológica, según un reciente estudio publicado en PsychonomicBulletin & Review2.

La tecnología no tiene componentes que por sí mismos puedan cambiar la conducta, como sí tiene el tabaco con la nicotina, por lo que el uso adictivo recae casi todo en características de cada persona", explica la psicóloga de la Universidad de Navarra, Charo Sádaba. “Así, es la propia personalidad, el propio carácter, la que va a determinar cuánto de peligroso es para ti un uso excesivo del teléfono”. La impulsividad o la falta de autocontrol ya estaban ligados al desarrollo de otro tipo de adicciones; sin embargo, y como remarcan los autores del estudio, no había hasta ahora investigaciones empíricas sobre que estos rasgos también estuvieran relacionados con la dependencia al móvil"  (J. Barbosa, 2016). 

Según esta noticia presentada en El País, la tecnología no tiene capacidad para cambiar la conducta como sí la tiene el tabaco, si no que, el cambio de ésta depende de la personalidad de cada persona. Pues bien, personalmente, me muestro en desacuerdo  ya que, claro que dependiendo de la personalidad de cada persona la adicción a ésta  (la tecnología) es mayor o menor, pero esta misma regla, desde mi punto de vista, también se puede aplicar en el caso del tabaco. Éste contiene nicotina y sí que es cierto que crea adicción pero también depende de cada persona que esa adicción se produzca o no en mayor o menor medida.  

Así pues, considero que la adicción al tabaco es muy parecida a la adicción al teléfono móvil y que tanto uno como otro pueden cambiar la conducta de las personas. Conozco a varias personas que si les retiraran el móvil un sólo día podrían llegar a sufrir ansiedad, así como presentar una conducta de agresividad bastante alta, lo que demuestra que no es tan diferente del tabaco, ya que estos son síntomas también se producen en personas fumadoras que empiezan a dejar de fumar. 

Después de todo lo argumentado, la pregunta que me hago es, ¿de verdad la tecnología, en este caso los teléfonos móviles, no tienen componentes por sí mismos que puedan cambiar la conducta?

Considero que aunque la tecnología no tenga un componente detectado, como en el caso del tabaco; la nicotina, sí que crea adicción y sí que creo que modifica la personalidad de las personas independientemente de su personalidad, aunque ésta influya considerablemente. 

Webgrafía:

Barbosa, J. (26 de marzo del 2016). ¿Por qué hay personas más enganchadas al móvil que otras? El País. Recuperado de http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2016/03/23/actualidad/1458731823_505515.html 

Comentarios

  • Alba Neira Pasarín

    Estou dacordo contigo Cris. A tecnoloxía, neste caso o móvil, influe moito na nosa conduta. Considero que temos unha alta dependencia, en canto a que estamos "enganchados" continuamente en ver as novedades de facebook, Insta, Twitter... Tamén se ve claramente coa aplicación de Whatss, cando estamos falando cunha persoa e non nos contesta o noso estado de humor e ánimo cambia. Obvio que dependerá da personalidade de cada persoa, pero en todas inflúe esta adicción en maior ou menos grado, como ti dis.

  • Jessica

    Hola Cris!!!

    Es inevitable reconocer que los teléfonos móviles son indispensables para gran parte de la población, de hecho nos suena extraño escuchar que alguien no tenga un teléfono móvil hoy en día. Pero como afirma Cristina, un uso excesivo del móvil puede llegar a crear grandes dependencias, ansiedad, trastornos del sueño,… como el tabaco. Por ejemplo ¿cuánta gente no es capaz de comer sin el teléfono al lado? o ¿Cuánta gente duerme con el teléfono debajo de la almohada o en la mesilla de noche? Sin lugar a dudas, el móvil se ha convertido en un recurso imprescindible.

    En mi opinión, lo ideal sería promover un uso más saludable del móvil y de las tecnologías en general. Es decir, deberíamos intentar poner límites a la hora de utilizarnos, proponernos estar ciertas horas sin recurrir a ellos.

    A continuación, pondré una foto que me ha recordado esta publicación y que me hace reflexionar sobre lo importanta que es dedicar el tiempo a las cosas que realmente lo requieren.

    Como no se puede observar la imagen os dejo el enlace de la página dónde sí se puede ver: http://elventano.es/2016/02/por-favor-apaga-el-movil-y-atiende-a-tu-hijo.html

  • Alberto Villaverde

    Buena reflexión, sólo añadir que muchas veces no sólo la ausencia de móvil crea esa ansiedad; el propio hecho de estar todo el día conectado (esperando contestaciones, cuando no sabes qué contestar, cuando no te gusta lo que te dicen...) crea una ansiedad a la que parece estamos enganchados como si fuera nuestra nicotina y realmente no se qué es más perjudicial. 

     

  • Laura

    Hola Cris!! Me ha gustado mucho tu reflexión sobre este tema ya que vivimos inmersos en una sociedad donde estamos controlados en todo momento y en muchas ocasiones es por nuestra culpa ya que necesitamos estar pendientes, del móvil en este caso, en cualquier momento. Muchas personas tienen una adicción al móvil pero no lo asumen porque tenemos muy interiorizado que es una necesidad para nosotros utilizar el teléfono móvil ya que creemos que sin él no podríamos vivir dos días enteros.

  • Andrea Sarotti

    Hola Cris, sinceramente no estoy de acuerdo con el artículo de la noticia, más bien me gusta más tu argumentación. Todos y todas tenemos personalidades muy distintas y conozco muy pocas personas que no estén algo "obsesionadas" con el móvil. Los teléfonos móviles pueden ser igual de nocivos que el tabaco, no nos proporcionan una substancia en sí pero nuestro cuerpo segrega hormonas que frenan nuestra ansiedad o la elevan tan solo con teclear en él. 

  • María V.

    Vi el título (tan llamativo) de esta entrada el otro día antes de empezar la clase, y despues olvidé comentarla! Ahora viendo que mi móvil no paraba de sonar con decenas de mensajes entrantes recordé esta entrada y decidí dejar mi granito de arena.

    Supongo que hay días para todo, unos que miras el móvil 150 veces o más y días que desconectas y te olvidas de todo. De todas formas, me parece un dato brutal. Simplemente comparar el uso de un smatphone con la adicción a la nicotina o al alcohol ya denota la importancia de esta cotejo. Como todo, y apoyándome en la reflexión que se hace en la entrada de que la tecnología no tiene componentes que por sí mismos puedan cambiar la conducta, la educación, y como también se especifica, la personalidad del individuo tiene mucho que ver. Como futuros pedagogos debemos darnos cuenta de esto, pues a lo largo de los años, nuevas alteraciones y enfermedades vendrán denostadadas por el mal uso de los dispositivos digitales. La educación en lo que a la tecnología se refiere y a los usos que le damos a esta debería ir a la par del auge que está sufriendo el uso de las tecnologías. A mi modo de ver, esta sería una buena forma de evitar problemáticas a largo plazo, ¿no creéis compis? :)