Los retos de la educación en la modernidad líquida

¡Buenos días compañer@s! No se si os acordáis, pero hace dos semanas, en la sesión teórica (15 de marzo) en la que hablábamos sobre el cambio que se ha producido en el conocimiento y en la forma en que este se lleva a cabo, la profesora dio una referencia fugaz a la obra de Sigmunt Bauman, Los retos de la educación en la modernidad líquida. Ya me había leído este leído, y por eso me pareció interesante trasladaros las ideas que se analizan. 

En las primeras páginas de este libro se nos presenta un panorama general de lo que sería esa denominada modernidad líquida, un término que el autor definiría como “aquella en la que las condiciones de actuación de sus miembros cambian antes de que las formas de actuar se consoliden en unos hábitos y en unas rutinas determinadas”. Tras esto, nos encontramos con una sucesión de subapartados en los que el autor narra la influencia de esta nueva visión del mundo tratando diferentes aspectos, como el conocimiento, la memoria, el tiempo y todo cuanto influye en el cambio contemporáneo en el que estamos inmersos.

Decía el periodista Justo Barranco, en un artículo relacionado con Zygmunt Bauman, que

Nada toma una forma determinada durante mucho tiempo, a diferencia del mundo de hace unas décadas, cuando el trabajo y el matrimonio eran a menudo para toda la vida y las reglas sociales, políticas y económicas y las instituciones y creencias estaban bien establecidas. Era la llamada modernidad sólida

El conocimiento propiamente dicho ya no es un bien personal, que se guarda como premio al trabajo realizado, sino que se concibe como una mercancía. Correr a por títulos y más títulos, a pesar de perder el valor real del aprendizaje de los mismos; lo importante es reemplazar los conocimientos nuevos por viejos. Dice Bauman que “el culto actual a la educación permanente se concentra en parte en la necesidad de actualizarse en cuando a las novedades últimas”.

Como comentábamos en clase, el conocimiento actual es abierto: no hay verdades absolutas, pues el conocimiento se reformula continuamente y hay que innovarse cada día.

Por otro lado, modernidad líquida influye también en aquello que concierne a las relaciones sociales. Desde el punto de vista actual, la sociedad ya no se entiende ni se concibe como un conjunto de personas que se relacionan entre sí de manera natural. Realmente es un hecho triste que un valor tan imprescindible como la comunicación se esté perdiendo, y a esto se ha referido Adolfo Vásquez al analizar que


Llega un momento en que los individuos se retiran habitualmente del campo de intercambio de miradas […] a una situación donde ya no necesitan el complemento de la presencia de los otros, sino que, por decirlo así, son ellos mismos los que pueden complementarse a sí mismos. Internet se convierte así en un simulacro del encuentro persona a persona […].

La sociedad de hoy en día está tan centrada en la carrera del consumo, en tener “de lo nuevo lo mejor”, que ha perdido gran parte de su valor personal y humano. La gente ya no se mira a los ojos, prefiere enviarse fotos con su nuevo móvil. Ahora es mejor hacer un video chat a recibir un abrazo. ¿Qué podemos ir a jugar al baloncesto? Nono, me quedo en casa jugando con la última versión de este videojuego. Nos hemos convertido de tal manera que parece inútil intentar frenar el carrusel de consumo que hemos generado a lo largo de los años, y menos ahora que la modernidad líquida está batiendo récords de velocidad.

No sé que os ha parecido lo que os he comentado sobre el libro, pero os recomiendo su lectura, porque aunque parece un libro "rollo" no lo es para nada; es muy sencillo de leer y te aporta un visión de lo más interesante. 
¿Qué opináis sobre la modernidad líquida? ¿Creéis que queda algo de la anterior "modernidad sólida"?

 

Referencias Bibliográficas

  • Bauman, Z. (2005). Los retos de la educación en la modernidad líquida. Barcelona: Gedisa.  
  • Barranco, J. (2015). El ambiguo mundo de la modernidad líquida. La Revista del Foment, 2143, 14. Recuperado de http://www.foment.com/publicaciones/paginas/revista-detall.aspx?docID=35
  • Vásquez, A. (2014). La influencia de la escuela de Frankfurt en Zygmunt Bauman y Richard Rorty: da la teoría crítica a la modernidad líquida y el pragmatismo norteamericano. Eikasia: Revista de Filosofía, 60, 139-157. Recuperado de http://revistadefilosofia.com/60-05.pdf

Comentarios

  • Vanesa

    Hola Beatriz! Hablas de que es una pena que la comunicación se este perdiendo pero no estoy de acuerdo con esto. En mi opinión la comunicación digital nunca va a igualarse a la tradicional porque precisamente como dices tu esta última tiene un gran valor personal y humano. Los seres humanos somos seres sociables y la comunicación digital, con todas las cosas malas que tiene, también tiene muchas cosas buenas: nos ha permitido estar más comunicados que nunca, elimina las barreras del tiempo y del espacio, etc. creo que la clave está en buscar un equilibrio, el problema es cuando se hace un abuso excesivo.

  • Alba Neira Pasarín

    Un libro moi bo! Bauman entre os tres retos principales que propón dentro do contexto educativo, destaco o reto de armonizar a relación maestro-alumno xa que está en proceso de decadencia a favor dos medios sociales. Así mesmo, tamén tratar coa sobresaturación de información, que como el expresa  “Una de las habilidades de los individuos de la sociedad actual debe ser la de protegerse uno  mismo de tanta información. Hoy en día, nos quedamos viendo los árboles pero no vemos el bosque, vemos información pero no podemos reternerla ni mucho menos procesarla”. A información converteuse nun elemento de distracción en lugar dunha ferramenta para empoderar á sociedade; por iso convida, en especial, aos educadores a repensar sobre esta situación, este desafío para preparar ás futuras xeracións.