Hiperpaternidad en WhatsApp

No se si os habéis fijado que últimamente no paran de publicarse artículos relacionados con la hiperprotección o el hiperpaternalismo (os dejo dos artículos en referencias bibliográficas, por si os interesa el tema), que exponen la idea de que hoy en día existe un exceso de protección por parte de los padres hacia sus hijos e hijas, hecho que repercute en el desarrollo autónomo de los pequeños. Incluso se están escribiendo obras completas a cerca de este fenómeno, y así lo expone Eva Millet en su libro Hiperpaternidad

En el siglo XXI, las familias han evolucionado hasta el punto de que los hijos se han convertido en el centro de las mismas. Y dispuestos a «darles todo» y a conseguir unos hijos perfectos, orbitan los hiperpadres o «padreshelicóptero », que ejercen una crianza basada en estar siempre encima de los hijos, anticipándose a sus deseos y resolviéndoles todos sus problemas. Un cóctel con ingredientes como la estimulación precoz, las agendas repletas, la tolerancia cero a la frustración y los enfrentamientos con los maestros que osen cuestionar las maravillas del niño o la niña. Aunque ejercida con la mejor intención, la hiperpaternidad se está llevando por delante aspectos tan vitales en el desarrollo de los hijos como la adquisición de autonomía, la capacidad de esfuerzo y el tiempo para jugar. También provoca familias estresadas y niños tan sobreprotegidos que, irónicamente, tienen más miedos que nunca.

Lo que quería resaltar en este post es una noticia que he leído hoy en La voz de Galicia, titulada Las quejas por los comentarios de WhatsApp en grupos de padres se duplican en dos años. En esta se comenta una alarma general que se está inscribiendo bajo la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp: los padres crean grupos en esta aplicación en los que en ocasiones se critica o insulta al maestro, sin que este este presente, llegando a veces a convertirse en un grupo de presión que interfiere directamente en la actividad del docente cuestionando su trabajo. De forma positiva o negativa, estos sucesos han ido acallándose con la introducción de los propios profesores a esos grupos, hecho que ha llevado al segundo punto del post.

En los grupos se pide explicación de los trabajos o exámenes, de todo cuanto deben hacer o entregar los alumnos y alumnas, quedando los padres bajo en control de estos procesos. Así, se debate que beneficios o aspectos negativos trae consigo esta práctica. Y es aquí donde surge el debate: los que están en contra opinan que un excesivo control parental de las tareas no permite que el niño sea autosuficiente y responsable, frenando su autonomía; por otro lado, otros exponen que no es nocivo este acto, ya que el hecho de que los padres esten informados y controlando a sus hijos no frena el desarrollo de estos.

Bajo mi punto de vista, no está mal que los padres se informen de las tareas de sus hijos, pero lo negativo viene cuando estamos todo el rato "encima de ellos" para que sí o sí hagan sus deberes. Debemos dejar que sean ellos quienes recuerden y se organicen con sus tareas, no solo en lo referente al colegio, sino en el propio hogar y demás ámbitos. Que realicen o no las tareas (por su propia elección) repercutirá en algo que les hará aprender de la experiencia. Y es así como mejor aprenden los niños y niñas.

¿Que opináis? ¿Podría existir esta hiperpaternidad a los grupos de padres en WhatsApp? ¿O no influye en nada esta práctica? ¿Qué os parece la noticia?

 

Referencias Bibliográficas

Comentarios

  • Alberto Villaverde

    Buenas! He visto la noticia a la que haces referencia y es una realidad en nuestros días. Mi prima está en un grupo de whatsapp de padres en el que efectivamente cuestionan el trabajo de los profesores, el otro día una madre sacó una foto al profesor que estaba tomando un vino, añadiendo algo así como: "con este dejamos a nuestros hijos". 

    Para mi esta situación es una total falta de respeto y una persecución hacia el maestro. Es algo innegable que fuera del espacio de trabajo cada uno puede hacer lo que quiera y la presión a la que somete a los profesores esta práctica es algo que no beneficia a ninguna de las partes. 

    Un saludo!!

  • ...

    Sinceramente, se isto é verdade, paréceme moi infantil a actitude dos pais. Está claro que as familias teñen que ter certo control sobre os menores, interesarse sobre o seu progreso no ámbito académico e restantes, pero que case as 24 horas do día estean pendentes de cada paso que da o seu fillo/a paréceme excesivo por diversas razóns: porque non soamente vai producir tensión e estrés no mestre se non tamén no propio fillo/a. Estes van a sentirse vixiados en todo momento e como ben dicías arriba, os nenos tamén necesitan certa autonomía. Por outra banda, seguramente cos grupos de Whatsapp se comparen os fillos duns pais e outros. Se xa antes era habitual comparar os resultados duns nenos cos restantes por parte das figuras paternas, co emprego de estas ferramentas esa comparación vai ser máis constante limitando a evolución natural do ritmo do neno/a.

  • Natalia

    Buenas tardes! Yo también leí la noticia esta mañana, y había pensado también en publicar una entrada respecto a este tema.

    Los grupos de padres en el WhatsApp son algo totalmente negativo, y yo creo que para todos, es decir, lo es tanto para los padres, como para los niños y profesores. Durante mi estancia en las prácticas viví esta situación con un profesor que apenas llevaba años en la docencia. La mayoría de los padres se hablaban para preguntar qué deberes traían hoy, cuándo eran los exámenes...pero sobretodo se hablaban para insultar al tutor, inlcuso planeaban cómo hacer para quejarse con el director, y lo peor de todo esto es que los propios niños leían esas conversaciones.

    Todo esto, como bien decías, provoca una gran falta de autonomía en los niños, así como de responsabilidad, pues para qué apuntar nada en la agenda si ya mis padres se van a encargar de todo...¿qué es lo próximo? ¿estudiar y hacer los deberes por ellos? Y por si esto no fuera poco, hacen que no tengan un mínimo respeto por su profesor.

    Un saludo.

  • Alba Martín

    A mi me gustaría reflexionar sobre que esto ha pasado antes. Quizá no por Whatsapp, pero las madres o padres quedaban para tomar el café y criticar todo lo que ourría en el colegio.

    No es nada nuevo, simplemente una nueva vía.