Identidad digital

En anteriores entradas he trabajado sobre la comunicación digital y el papel de las Redes Sociales como herramientas para la comunicación. He decidido ahora a buscar información sobre la identidad digital ya que, es un tema muy relacionado los contenidos anteriormente tratados y creo que pude dar bastante tema de debate. Este concepto me trae únicamente pensamientos negativos porque lo asocio con malas prácticas en Internet y con la necesidad de medidas de alfabetización en los jóvenes. Ante esta visión tan cerrada sobre el término me decidí a leer varios artículos sobre el tema para conocer más opiniones.

Como ya he dicho en otras entradas el ser humano es un ser social y las redes sociales están haciendo que seamos cada vez más y más sociables. Esto me recuerda a una materia que estoy cursando actualmente, Técnicas de Educación y Formación en Grupo, donde estudiamos que por mucho que el ser humano quiera aislarse las personas tenemos la necesidad de interrelacionarnos con otras formando en muchas ocasiones grupos. La verdad si nos lo paramos a pensar vivimos en grupos ya que, pasamos la mayor parte del tiempo con la familia, los amigos, los compañeros, etc. Con la llegada de Internet estas interacciones se producen cada vez más a través de un medio digital lo que no quiere decir que no sean tan reales como las tradicionales.

En todas las RRSS el usuario tiene un “perfil” que proporcionar al resto de usuarios información textual y visual. Después de crear un perfil las personas continúan expresando su identidad a través de su actividad online de sus gustos y aficiones mediante la actualización de su estado, recomendaciones de enlaces, fotos, etc. Pero por ejemplo si observamos la foto que usamos en nuestro perfil es fácil darse cuenta que elegimos la foto en función de cómo queremos ser percibidos creando versiones mejoradas de nosotros. Por todo esto, la comunicación digital potencia la capacidad de las personas de representar su identidad de manera controlada y selectiva decidiendo “qué”, “cómo” y “cuándo” revelar su identidad. Esto provoca diversas consecuencias como la redefinición de las fronteras entre lo privado lo público, la relación entre el uso de las RRSS y la autoestima o aparición de desórdenes de la personalidad (Serrano-Puche, 2013).

Actualmente nuestra identidad depende cada vez más de lo que otros digan y de la información de aquellos con los que me relaciono en las redes. Como nos dice Pérez-Subías (2012), debemos aprender a gestionar nuestra identidad digital y esto se convierte en una necesidad que deberá abordar el proceso educativo. En mi entrada sobre las RRSS vimos que no son buenas ni malas todo depende del uso que hagamos de ellas, con la identidad digital pasa lo mismo. Sigo pensando que es necesaria una formación no solo para los adolescentes sino para la sociedad en general no solo para evitar los posibles riesgos asociados a estos conceptos, también para que todos podamos manejar estas herramientas adecuadamente. En este tema creo que puede haber opiniones muy dispares pero como futuros pedagogos debemos entender que es un fenómeno que está ahí y no podemos simplemente ignorarlo.

Referencias Bibliográficas

Pérez-Subías, M. (2012). Identidad digital. Telos: Cuadernos de comunicación e innovación, 91, 54-58. Recuperado de https://telos.fundaciontelefonica.com/url-direct/pdf-generator?tipoContenido=articuloTelos&idContenido=2012042611500001&idioma=es

Serrano-Puche, J. (2013). La expresión de la identidad en la sociedad digital: una aproximación teórica a las redes sociales. I Congreso Internacional de Comunicación y Sociedad Digital. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4249514