La invasión de la fotografía

¿Es verdad el dicho de que una imagen vale más que mil palabras? Después de haber tenido tanto la clase expositiva como interactiva este dicho queda en el aire, puesto que hoy en día las imágenes pueden manipularse hasta tal punto que somos capaces de confundir lo real con lo irreal.

Como bien sabemos existen diferentes perspectivas desde las cuales se puede sacar una fotografía, diferentes brillos, diversos momentos del día según los que varía la luz, diferentes encuadres.      Dependiendo de cómo se saque la foto, obtendremos un efecto u otro, produciendo incluso las llamadas ilusiones ópticas.

 Además, para aquellas personas que aun utilizando correctamente todo lo anterior para tener unas fotografías de gran calidad, se ciñen en utilizar el Photoshop para mejorarlas o simplemente modificarlas (Kelby, S. 2005)

El Photoshop es una gran herramienta que ayuda a perfeccionar la fotografía, pero está generando la incapacidad de diferenciar lo real de lo irreal (Evenin, M. 2006). En la sociedad en la que vivimos y existiendo todos los estereotipos que ya sabemos, el photoshop está siendo utiliza para “bajar unos kg de más”, embellecer el rostro, erradicar con la celulitis o estrías… propiciando una imagen “perfecta” del ser humano. Aquí se empiezan a originar los problemas de los adolescentes, juventud y adultos, puesto que las fotos que ven a diario son cuerpos sin curvas, sin grasa y una piel lisa y suave, además de un rostro perfecto. Se generan los complejos ya las ganas de parecerse a estas personas irreales dejando de comer, realizando operaciones estéticas o excediéndose en el gimnasio.

¿Hasta qué punto invade la fotografía nuestra sociedad? Los usuarios de redes sociales están continuamente subiendo fotos, de viajes, de fiesta, de ellos, con amigos, con familia…. Pero ¿Cuántas fotos estamos dispuestos a sacar hasta que nos convenza una? No subimos cualquier foto, sino que seleccionamos las mejores y en las que más favorecidos estamos, para darse a conocer en el mundo digital, además de que las mismas redes sociales te ofrecen filtros y demás para embellecer la fotografía. Hasta tal punto se están modificando las fotografías que muchas de las veces ni se reconocen los usuarios, “pero ¿Qué más da? yo estoy guap@” (Jullier, L.J. 2004).

Otro de los grandes problemas que se pueden ocasionar a través de la fotografía es el ciberbullying. Muchas veces no somos conscientes de que lo que subimos a la nube queda en la nube, y que la fotografía ya no nos pertenece. Por ello debemos de cuidar las fotografías que subimos.

Como podemos ver en está entrada, hoy en día todo el mundo es fotógrafo, dejando en evidencia esta profesión con nuestros trucos digitales y la calidad de las cámaras de nuestros teléfonos móviles. Estamos desestimando a los fotógrafos, puesto que hoy en día todos sabemos utilizar una cámara, por lo que su profesión, como no cambie la sociedad, no tardará en desaparecer.

A modo de conclusión me gustaría contar una pequeña anécdota que ha pasado en mi grupo de amigas. Una de ella pasó de la Torre de Hérculos con grandes olas, y preguntó – Esto non será verdad?. Aquí empezó un debato, puesto que algunas decían que sí y otras que no. Ninguna de nosotras tenía argumentos válidos y fiables para defender su posición, ya que por mucho que nos parezca que todos somos fotógrafos  y que entendemos de fotografía la verdad es que no es así. Nosotros entendemos de “hemos quedado bien, la voy a subir a Facebook” pero cuando se nos presenta una imagen como la que acabo de adjuntar, no somos capaces de diferenciar lo real de lo irreal.

La imagen que ha generado este debate ha sido esta:

 

Evening, M. (2006). Photoshop CS2 para fotógrafos.

Jullier, L. J. (2004). La imagen digital: de la tecnología a la estética (No. 7.038. 53). La Marca,.

Kelby, S. (2005). Manipula Tus Fotografias Digitales Con Photoshop (Ocio Digital). Anaya Publishers.

Rodríguez, H. (2009). Imagen digital: conceptos básicos. Marcombo.

Comentarios

  • Vanesa

    Hola Cristina! Comentas que de seguir así la profesión de fotógrafo no tardará en desaparecer pero no estoy muy de acuerdo con esto. Aunque todos sabemos utilizar una cámara estoy segura que casi ninguno de nosotros tenemos los conocimientos que tiene un fotógrafo sobre aspectos tan importantes como la iluminación, los equipos fotográficos o las funciones de la cámara. Muchas personas tienen una réflex pero ¿cuántas de ellas no la usan en modo automático? Creo que esta profesión no va a desaparecer o por lo menos no en un futuro próximo aunque si estoy de acuerdo en que cada vez sabemos más sobre fotografía y que ésta invade nuestras vidas de manera preocupante.

  • Lara Rodriguez

    Hola Cristina! Me gustaría comentar al igual que Vanesa lo relativo a la profesión de fotógrafo, pues me parece un tema interesante a debatir. De la misma forma, pienso que es una profesión mucho más compleja de lo que parece y, por lo tanto, también creo que no tiende a la desaparición pero sus funciones día tras día sí que se ven reducidas. 

    Mi padre es fotógrafo y empezó su trayectoria profesional empleando cámaras analógicas y para él la intrusión de la fotografía digital fue (y sigue siendo) todo un reto. Debido a esto, ha tenido que realizar durante mucho tiempo cursos interminables de iluminación y manejo de cámara que han cambiando su manera de trabajar y ver la fotografía. 

    Actualmente, todos sabemos sacar una foto, pero desde mi experiencia personal también se que cometemos infinitos errores al hacerlo al no poseer esos conocimientos. Así mismo, las herramientas de retoque digital son cada vez más complejas y requieren una constante implicación y renovación de las competencias.

    Probablemente piense de esta manera porque vivo con ello cada día, pero me ha gustado compartir mi opinión al ver un punto de vista tan distinto al mío. Dentro de unos años comprobaremos quien estaba en lo cierto.

    Un saludo.

  • Leti Carrera

    Hola Cris. Yo considero que la fotografía es una de las cosas que más dominan nuestro día a día al igual que todas las aplicaciones que tenemos en el móvil o en el ordenador dedicadas a ello. En mi caso, puedo llegar a sacarme 20 fotografias para acabar escogiendo solo una y utilizar filtros para que esa fotografía sea mejor, pero no por ello me considero fotografa. No tengo ni los conocimientos ni la formación necesaria para ello. Esto ocurre porque la sociedad está en una continua evolución respecto a la tecnología y nos proporciona ventajas en todos los ámbitos de nuestra vida que puede provocar la desaparición de muchos aspectos, en este caso como los fotografos.