Todo lo que podemos esconder en Instagram

Hoy en día la fotografía forma parte de nuestro día a día y, de hecho, todos somos unos fotógrafos en potencia. Sin embargo, esta afirmación no quiere decir que todos poseamos los conocimientos necesarios para dedicarnos a la fotografía profesionalmente, puesto que, a diferencia de lo que muchos piensan, a mí particularmente me parece una profesión más compleja de lo que parece.

Concretamente en esta entrada me gustaría profundizar sobre este hecho y hablar de Instagram, esa herramienta o app que por una parte nos acerca al diverso mundo de la fotografía, pero que poco a poco nos hace descnonectar de la realidad conviertiéndonos a todos en unos expertos del retoque.

Primeramente es necesario mencionar todo lo que esconde esta app, ya que nos ayuda a aparentar todo aquello que queremos ser y convertir todos nuestros momentos en únicos e impactantes. Teniendo en cuento esto, es irremediable destacar que en una fotografía lo importante es lo que se ve y, ¿Que importa si estamos en pijama si sólo nos sacamos una foto en primer plano? ¿Que más da que nuestra habitación estea desordenada o el día de playa se vea arruinado por el mal tiempo? 

(http://pbs.twimg.com/media/COggivDUYAA-vfJ.jpg)

(http://www.yorokobu.es/wp-content/uploads/11893988_1050006725019319_6929637468323987838_o.jpg)

(https://esp.rt.com/actualidad/public_images/2015.09/article/55fe1629c4618853658b4628.png)

Como podemos comprobar es fácil engañar a la vista y a los demás empleando este tipo de herramientas y, aunque no estoy en desacuerdo con su uso, pienso que se debe educar para prevenir que los niños/as en un futuro próximo crean todo lo que vean. Instagram es una aplicación sencilla que puede provocar la distorsión de la realidad, pero existen muchas otras de las cuáles ya hablasteis en blogs anteriores (como Photoshop) que multiplican este hecho. 

La educación a favor de la competencia digital y sus posibles riesgos está en decadencia en nuestro país y no está incluida como una parte principal en los programas escolares. Aún así, educar en esta perspectiva no es cosa de niños y, aunque es innegable que éstos son el grupo de población más sensible a este tipo de publicaciones, es imprescindible englobar a toda la población para la formación en este tipo de habilidades y aptitudes.

Una frase que me ha llamado la atención y sobre la que se puede originar un gran debate es la siguiente: “Facebook nos hace creer que tenemos amigos. Instagram, que somos fotógrafos y Twitter que somos filósofos… El despertar va a ser duro” (Cebas,B., 2012) Educar para ello es un reto que nosotros como posibles educadores y formadores en este ámbito debemos asumir y tener en cuenta.

 

REFERENCIAS:

 

Comentarios

  • Cristian González

    Es muy interesante lo que comentas sobre la distorsión de la realidad, y sobre todo la dificultad de discernir la realidad de lo que no lo es, mas intensificado en el caso de los más pequeños, hace falta formación en las habilidades y aptitudes que mencionas para evitar futuros problemas. Personalmente soy fan de la última frase, tan terrible como cierta.

  • Fátima Ramírez González

    Hola Lara! Estoy completamente de acuerdo con tu reflexión; en el mundo en el que vivimos es muy complicado saber si lo que nos están mostrando es cierto o no debido a toda la manipulación existente en los medios y, como no podía ser de otra manera, las redes sociales están llenas de cosas que no son del todo ciertas, además de cierta publicidad escondida. Es por ello que creo que una buena educación es la base, para que así los más pequeños se den cuenta de que no todo es cierto y así evitar obsesiones peligrosas.

  • Lourdes

    Totalmente de acuerdo. 

    Creerse todo lo que vemos nos está causando, además, muchos problemas; idealizamos cosas que en realidad no existen (o solo son verdad parcialmente), y nos creemos que las vidas de los demás son mucho mejores que las nuestras. He leído algunos artículos de cuentas famosas de instragram que afirmaban que les pagaban por subir ciertas fotos fingiendo ser lo que no eran, no sé  hasta que punto será real, pero...Cada vez se hace más necesaria una educación preventiva en este aspecto.

     

  • Maria Saco Cuartero

    Hola Lara! Estoy de acuerdo con tu reflexión, al igual que mis compañeros. Hoy en día, todos nos fiamos por lo que vemos en una foto y no somos conscientes de lo retocada que esta esa foto para distorsionar la realidad, como tu reflexionas en este post. Al igual que todos nos basamos en la cantidad de "me gusta", de seguidores, etc., para considerarnos "más populares", aspecto que considero que no se debería dar tanto importancia, porque no todo tiene que girar en torno a eso. Veo necesaria una profunda educación sobre estos aspectos, sobre todo para concienciar de todos los peligros a los que pueden llevar.

  • Alba Martín

    Me encanta la frase de Cebas, porque es totalmente cierta. Hoy en día cualquiera puede parecer otra cosa que no es... En Internet. Creo que también debemos acostumbrar a los niños, además de no creer todas las imagenes de internet, a diferenciar entre mundo real y mundo virtual. De lo contrario como dice Ceba: "Les va a costar despertar"

  • Jenny Prieto

    Una entrada muy interesante Lara, para reflejar que el mundo a través de imágenes trata únicamente el intento de aproximación representativa de la realidad. Tienes toda la razón en cuanto a la distorsión de esta última, la cual se nos permite desarrollar con facilidad por las redes sociales en general, no sólo en Instagram, ya que como bien tú dices este hecho se mantiene en Facebook, Twitter, etc. La verdad es que nos cuesta mostramos al completo, cómo realmente somos y cómo realmente es nuestra vida; y todo ello por mantener una reputación que se ha creado inconscientemente, con la finalidad de ganar likes y seguidores que alimentan nuestro ego día a día. Este tipo de actitudes pueden desencadenar en graves problemas, especialmente en los más jóvenes, por concederle tanta importancia y  por obsesionarse con una vida virtual que realmente no es la suya, es la que, en ocasiones, les gustaría tener. Aun así no se puede dejar de lado que nuestras acciones digitales, sí tienen repercusión en nuestra vida real, y más de la que muchos se creen.

    En definitiva, pienso que en todo momento es necesario poner los pies en la Tierra y darse cuenta de que, al igual que nosotros podemos modificar "la realidad" que publicamos, tanto en una imagen como en los datos que compartimos, también lo pueden hacer los demás y sin que se perciba donde está "el fallo". Por tanto, es necesario educar desde edades tempranas para concienciar de las falsedades y peligros que abarca este mundo digital.