¿Sin tecnología hasta los seis años?

¡Buenas tardes stellaers! Ya llevo tiempo queriendo publicar esta noticia, pero entre unas cosas y otras se me había pasado. Os traigo una entrevista al neuropsicólogo y psicoterapeuta Ávaro Bilbao, que seguro os hará reflexionar y, sobre todo, entrar de nuevo en el debate de qué es lo positivo o negativo en cuanto a la tecnología en edades tempranas. Se titula «Los niños deben pasar los seis primeros años de su vida sin tecnología»

A lo largo de esta entrevista al experto, se afirma que a pesar de que las nuevas tecnologías son positivas y algo importante para la sociedad, han aparecido investigaciones que exponen el efecto negativo de estas en el cerebo en desarrollo de los niños, sobre todo de los más pequeños. En este sentido, Bilbao aboga por "restrasar el uso de las nuevas tecnología porque primero hay que enseñar al cerebro a pensar, a estar atento, a imaginar".

Bilbao comenta que tampoco consiste  en eliminar por completo los aparatos electrónicos de la vida del niño o la niña, si no que hay que equilibrar; quitar foto con un móvill o cámara les ayuda a construir su memoria, así como hablar por teléfono con personas conocidas aumenta la capacidad de establecer relaciones personales. Pero en este sentido, sí deberíamos limitar todo lo posible esos tiempos que el niño está tumbado en el sofá pasando el dedo por delante de la pantalla.

La periodista le pregunta sobre eso de qu elos niños de hoy son nativos digitales (término que hemos visto a lo largo de la materia y sobre el que much@as habéis publicado). A este responde Álvaro Bilbao diciendo que 

Esa frase en el fondo es un mito porque el mundo digital no es un idioma en sí mismo. Cuando el niño juega con un dispositivo no está activando las zonas del cerebro que tienen que ver con el lenguaje sino con el movimiento de la mano y la visión. Sí que es positivo enseñar programación, el tema de robótica, porque sí estamos enseñando a los niños ese lenguaje y estamos ayudándoles a pensar en otro idioma distinto. Pero que esté sentado jugando a un videojuego no quiere decir que sea nativo digital; a una señora de 70 años le das un iPad y en dos o tres días es capaz de enviar correos, whatsapps y buscar cosas en Internet porque es sencillo e intuitivo.

Además, en la entrevista menciona también a aquellos directivos de Silicon Valley que llevaban a sus hijos a escuelas en donde no hay dispositivos electrónicos (Escuelas Waldorf - os pongo el link de una de las compañeras, que ya había hablado sobre el tema) y se aprende todo de forma más tradicional, en donde se siguen trabajando aspectos como la tolerancia a la frustación o el autocontrol, que se llegan a perder con el empleo de la tecnología.

 

Y yo os pregunto...

¿Al final en qué quedamos? ¿Es positivo o no es positivo que los niños y niñas empleen las tecnologías desde edades tempranas?  

Esta visión discierne bastante de la noticia que publicaba Marta Pérez en su post "La educación digital comienza a los tres años". Estamos encontrando noticias tan diferentes y contrapuestas que ¡yo ya no sé qué pensar! Pero supongo que como nosotros tenemos diferencias de opiniones, los profesionales de los sectores las tienen incluso a una mayor escala. A ver si algún día conseguimos de verdad resolvernos la duda.

 

Referencias Bibliográficas

Comentarios

  • Maria Saco Cuartero

    Hola! Me parece interesante la entrevista que mencionas en tu entrada y estoy de acuerdo con ella, ya que creo que, incluso, desde que son pequeños los niños hacen exceso de su uso. Me parece bien que lo utilicen en aspectos para incentivar atención, motivación o propiciar la interacción, pero no lo considero apropiado la utilidad que se da hoy en día como una herramienta para que estén entretenidos y no molesten. Además creo que un exceso de utilidad de dispositivos electrónicos en niños pequeños lleva a una mínima capacidade de creatividad, entre otras, al no trabajarlas ni dar la oportunidad de que las desarrollen.

    Es una opinión personal, y me imagino que no todos mis compañeros opinan lo mismo.