Identidad digital

¡Buenos días Stellaers! Hoy me gustaría dedicar mi entrada a reflexionar un poco sobre la identidad digital y los riesgos que esta puede provocar en la red.

Como hemos visto en clase, todos tenemos identidad digital, y esto de la identidad digital no es ni buen ni es malo, sino que depende un poco de la imagen que nos estamos creando en la red y la repercusión que esto puede tener en nuestra vida diaria.

Para empezar me gustaría explicar qué es la identidad digital. La identidad digital es la huella que deja cada persona en la red, fruto de las relaciones con otras personas o con la generación de contenidos. Así, tener un perfil en cualquier red social ya nos está generando una identidad digital. No solo las imágenes que subimos a las redes sociales sobre las diferentes actividades diarias de las que formamos parte conforman nuestra identidad digital, sino que con nuestros comentarios, noticias que compartimos, textos que generamos, información personal en las redes…. ya nos estamos creando una identidad digital.

Como pudimos ver en clase, en la red las noticias vuelan. Todos sabemos la repercusión que pueden tener unas malas palabras, una mala actuación o una mala foto en una gala de premios. Hoy en día está todo mediatizado y en internet nos hacen partícipes de todas las noticias que surgen. Hoy en día en los periódicos en formato digital, los blogs, revistas digitales, perfiles de periódicos y revistas, las redes sociales, etc nos permiten formar parte de los contenidos que se publican a través de los comentarios (expresando nuestra opinión sobre el tema expuesto) y también pudiendo compartir el contenido, no solo de forma oral, sino en nuestros propios perfiles de redes sociales. Así, hoy en día las noticias, comentarios o imágenes tienen mayor repercusión social que antes, ya que todos los individuos podemos formar parte del entramado mediático.

Por ello debemos ir con cautela a la hora de realizar cualquier intervención en la red, ya que ésta prevalecerá en internet seguramente por mucho tiempo y será difícil borrarla, ya que seguramente esos contenidos ya no te pertenezcan, y aunque sean borrados puede ser que alguien ya los tenga guardados en sus archivos. Y aquí es cuando entra en juega nuestro papel como pedagogas y pedagogos.

Es cierto que cómo dije antes, tener una identidad no es ni bueno ni malo, sino que es mejor ser conscientes de las cosas que publicamos y las repercusiones que esto puede tener en la red y en nuestras vidas diarias. La labor del pedagogo en este ámbito sería concienciar a los más jóvenes sobre las repercusiones que tienen el uso de la red y la subida masiva de contenidos a la misma. Debemos educar en el buen uso de las redes sociales, advertir de los problemas que acechan al uso de las mismas (como el ciberbullyng o la sextorsión), hacerles reflexionar sobre qué uso les dan a la red y cuáles pueden ser las repercusiones futuras, en conclusión, hacerles ver que la identidad digital puede afectar en nuestro día a día.

Pero además de trabajar con los jóvenes, veo muy importante formar también a las personas más mayores. La mayoría de la gente que nos rodea tiene acceso a internet y son usuarios de redes sociales, sin embargo muchos no tienen información sobre cómo manejar su identidad digital, o sobre cómo puede influir en la red las cosas que publican. Además muchas de estas personas no saben cómo privatizar sus cuentas y son más vulnerables e inocentes a la hora de darles uso a las redes sociales.

También me gustaría hablaros sobre los distintos riesgos con los que nos encontramos en la red. Los riesgos más comunes son: el Ciberbullyng, la sextorsión, el fishing, la adicción a la red, la privacidad o la facilidad para encontrar contenidos violentos o hábitos de vida poco saludables, entre otros. Aquí también tenemos un papel importante como profesionales de la educación, advirtiendo sobre los distintos riesgos, sus causas y consecuencias, y proponiendo estrategias para solventar las distintas problemáticas.  

En conclusión, tener identidad digital no es malo, pero sí que es verdad que debemos educar en las repercusiones que esta puede tener en nuestra vida y cómo hacer que nuestro uso de la red sea más seguro.

Y hasta aquí mi reflexión de hoy. ¡Un saludo!