Revolución digital y alfabetización digital.

Como llevamos tratando todo el curso y ya sabíamos previamente, estamos en un contexto social de cambios rápidos, continuos y constantes, y más aún si nos centramos en las tecnologías de la información y la comunicación. Esta revolución digital causa la aparición de nuevos lenguajes y modos de comunicación, lo que a su vez genera la necesidad de desarrollar ciertas capacidades y destrezas para llevar a cabo dicho proceso comunicativo (es decir, es preciso educarse en dichos medios).

Tal como indican Castaño, C., Maiz, I., Palacio, G., y Villarroel, J (2008), ya existen nuevas generaciones de nativos digitales que crecen con las nuevas tecnologías y tienen un vocabulario nuevo y propio que para ellos resulta natural mientras que para otros constituye materia de un nuevo aprendizaje. Uno de los problemas causados por esta situación, y concretamente en cuanto a la puesta en práctica de una alfabetización digital, está en la brecha generacional y en el caso cada vez más extendido de que alumnos de primaria (por ejemplo) sepan más que su profesor sobre ciertas tecnologías. De todas formas, esta dificultad debe ser salvada, ya que "el desarrollo técnico de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación va por delante del estudio de sus repercisiones sociales y de la elaboración teórica" (García-Valcárcel, 2003, p.7), lo que significa que se debe emplear cada vez más trabajo en adaptarnos a estos avances y prevenir sus posibles consecuencias negativas antes de que aparezcan.

Ya que entre el cambio social y el desarrollo tecnológico tienen una relación de causa efecto muy directa y las consecuencias del mal uso de las nuevas tecnologías pueden ser muy graves y aún no están totalmente exploradas, "es necesario que los aprendizajes sobre la tecnología digital y los lenguajes multimedia, la alfabetización digital, se produzca en contextos educativos y responda a los fines últimos de la educación como herramienta de transformación social" (Gutiérrez, 2003, p.11), ya que no debemos dejar que tenga lugar de forma incontrolada o que directamente no tenga presencia alguna en la sociedad, esta alfabetización social debe tener la relevancia necesaria dentro del currículo educativo. Así, para capacitar a los alumnos para manejarse lo mejor posible en la nueva realidad social, primero hay que formar a los profesores en las nuevas tecnologías multimedia (NTM) cuyo funcionamiento y correcto uso tendrán que transmitir posteriormente,

Como ya dije, vivimos en una sociedad cambiante y en un contexto histórico-social de transformación, comparable a la revolución industrial de finales del S.XIX, nosotros nos encontramos ante una revolución tecnológica que a su vez causó que estemos en la era de la información. Esta revolución informacional o digitalización de la información, tal como afirma Gutiérrez, A. (2003), tiene amplias implicaciones educativas, al aparecer nuevas formas de comunicar, nuevos entornos y nuevas herramientas que a su vez necesitan de nuevas destrezas y aprendizajes para poder utilizarlos (es decir, una alfabetización digital).

Con esto aparecen nuevos tipos de alfabetización, ya que si estamos en una sociedad completamente diferente debería cuestionarse de una vez por todas por qué mantenemos el modelo educativo propio de la revolución industrial y diseñado para la sociedad de dicha época. El cambio educativo es tan necesario como el social y debemos fomentar la inclusión de las nuevas tecnologías en un nuevo sistema educativo que fomente la creatividad y la innovación para poder seguir evolucionando (en lugar de abogar por la memorización y el trabajo en serie pensado para la formación de trabajadores para las fábricas del S.XIX).

Por esto, debemos utilizar la educación como herramienta de transformación social y a la vez adaptar la educación a los cambios sociales que se producen. Tal como defiende Gutiérrez, A. (2003), la práctica educativa debe ser consecuente con las nuevas formas de bsucar, almacenar, transmitir y comprender la información y con las nuevos modelos de comunicación, por lo que los nuevos medios tecnológicos no sólo deben implementarse en la educación, sino ser utilizados de forma correcta para así lograr una buena alfabetización digital. No debemos caer en el error de ver la innovación educativa en la mera presencia de estos nuevos medios en las aulas, ya que para eso se requiere la creación y aplicación de nuevas tecnologías que permitan sacar el máximo partido a las nuevas herramientas que tenemos en nuestras manos; ya que si utilizamos estos nuevos medios para hacer exactamente lo mismo pero sobre otra superficie tan sólo fomentamos su comercialización sin aportar mejora alguna a la educación.

Los nuevos materiales educativos facilitan cada vez más la creación de un proceso de aprendizaje basado en la interactividad, la creatividad y la comunicación bidireccional, por lo que debemos aprovechar estas potencialidades para lograr el mejor desarrollo posible de las nuevas generaciones, que con una buena alfabetización digital podrán convertirse en "receptores críticos y emisores responsables" (Gutiérrez, 2003).

 

 

REFERENCIAS 

 

Gutiérrez, A. (2003). Alfabetización Digital. Barcelona: Gedisa.

 

Castaño, C., Maiz, I., Palacio, G., y Villarroel, J. (2008). Prácticas educativas en entornos web 2.0. Madrid: Síntesis.

 

García-Valcárcel, A. (2003). Tecnología educativa: Implicaciones educativas del desarrollo tecnológico. Madrid: La Muralla.

Comentarios

  • Alberto Villaverde

    Hola Inés!

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. La sociedad ha cambiado y la educación debe avanzar a la par de esta. Opino que precisamente ese es el motivo de esta materia. Llegados a este punto en el que los protagonistas del sistema educativo parecen concierciarse del trasfondo de la situación, empieza el labor de aprender a explotar a estos recursos. Utilizar los máximos medios tecnológicos no garantiza una buena educación, será nuestro labor adaptar y aprovechar cada uno de ellos. Muy interesante! Un saludo y feliz sábado!