La imagen digital.

Por Ines Dono Comentarios (2)

Tal y como la definen Aparici, R., García, A., Fernández, J., y Osuna, S. (2013), la imagen Digital consiste en transformar la realidad captada en código binario (1 y 0), lo que aporta innumerables posibilidades de modificación y manipulación. El ordenador constituye el elemento fundamental de dicha modificación, lo que permite a los ciudadanos ser productores de su propia imagen y pone en su mano la creación de una realidad virtual en que se crea un "algo" o un "otro" deseable y diferente a la realidad; tema en relación con el que ya traté de la identidad digital, ya que en ambos casos se produce un distanciamiento con la realidad que podría resultar especialmente peligroso en niños. En cuanto a los receptores de esta imagen modificada, encontramos sujetos con actitud crítica que la interpretan y comparan con la realidad (comprendiendo la diferencia) y otros que la toman sin más, eliminando cualquier iniciativa de contrastación de la información recibida.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación llegan e invaden todos los aspectos de nuestra vida, lo que conlleva que los niños no necesiten acudir al exterior y a la realidad para crear imágenes y tener representaciones de objetos o situaciones. El problema es que desde estos medios se puede sugestionar a los receptores de información manipulando la realidad a partir de la imagen que se transmite, a lo que se suma la percepción cultural del individuo, haciendo que nuestra visión sea cada vez más subjetiva y alejada de la realidad. Todos estos elementos causan que los niños tengan una visión distorsionada del mundo y de su entorno, lo que puede ser un elemento de control en su adquisición de valores, conocimientos y opiniones (influyendo así en su crecimiento y aprendizaje). Así, los niños tienen una visión distorsionada de la realidad creada por la influencia de la imagen digital transmitida por los distintos medios de comunicación e información, que influyen en el desarrollo de sus principios sexuales, ideas sobre el dolor, la vida y la muerte, lo que es bueno o malo o incluso lo que es belleza y lo que no.

En definitva, la imagen digital supone un gran avance, ya que nos permite tener acceso a realidades que no podríamos conocer de forma directa (yo no sabría cuál es el aspecto de una ballena si no fuera por las imágenes en libros de texto, televisión o internet, ya que nunca vi una en persona), pero no siempre es positiva al alejarnos de la realidad que sí nos rodea. Por ejemplo (y sin meterme en el aspecto más negativo, que es la distorsión y la manipulación), yo, cursando la materia de Historia del Arte en un instituto situado junto al centro histórico de Santiago, al analizar la Catedral lo hacía viendo fotos en diapositivas, en lugar de dar un paseo de cinco minutos y contemplar la realidad de este edificio, lo que sería una experiencia mucho más completa, enriquecedora y personal.

 

REFERENCIAS

Aparici, R., García, A., Fernández, J., y Osuna, S. (2013). La imagen: análisis y representación de la realidad. Barcelona: Gedisa.

Levin, E. (2006). ¿Hacia una infancia virtual? La imagen corporal sin cuerpo. Ed. Nueva Visión.

 

Comentarios

  • Carlota Rodríguez

    Buenos días, Inés.

    Muy interesante tu entrada. Supongo que la imagen digital no es otra cosa que un paso más en el avance de las nuevas tecnologías, avance que comenzó con la fotografía y las cámaras, por ejemplo. Como bien dices, lo realmente importante aquí sería educar a los más pequeños en lo que es realidad y lo que es una representación digital o virtual de la misma. Así mismo, considero necesario el contacto con la realidad y la vivencia de experiencias que acerquen a los educandos a las mismas, no obstante, esto es una cuestión compleja.

    En tu caso, quizás hubiese sido oportuno visitar la catedral, pues según dices tu instituto estaba muy próximo. No obstante, en mi caso, la imagen digital de la catedral supuso una aproximación a la realidad, ya que mi instituto se sitúa a más de hora y media del centro de Santiago de Compostela.

    Sin embargo, como dices, la manipulación y la distorsión de la realidad a través de las imágenes digitales es uno de los mayores inconvenientes de las mismas. Considero que aquí es donde entra en juego la educación en esta cuestión y el aprendizaje. Como recoge Eduteka, la mayoría de soportes como las cámaras digitales o los teléfonos móviles ya adjuntan softwares de manipulación y edición de imágenes. Por lo tanto, esta cuestión está a la orden del día y se necesita a la educación como herramienta que vincule la visión de estas imágenes con la realidad. 

    Un saludo y felicidades por la entrada.

     

    Referencias bibliográficas:

    EDUTEKA. (25 de enero de 2003). La fotografía digital, manejo de las imágenes. EDUTEKA. Recuperado el 18 de mayo de 2016 de: http://www.eduteka.org/FotografiaDigital2.php

  • Ines Dono

    Gracias por comentar, Carlota!

    Tienes toda la razón, las imágenes que llegan a nosotros seguirán estando (y puede que cada vez más) manipuladas y distorsionadas, y la clave no está en evitarlas y cerrar los ojos a la información que obtenemos, sino aprender a verla y analizarla de forma crítica para poder interpretarla en lugar de tomarla como real sin ningún proceso de reflexión.

    En cuanto al caso de la catedral, supone un ejemplo perfecto de lo que suponen las tecnologías en la educación, pueden funcionar como un gran avance que cubre necesidades (como en tu caso poder estudiar la catedral al no tener otro modo de verla) pero utilizadas en exceso y llevadas a ámbitos en que no son necesarias pero se implementan igualmente nos alejan de la realidad y nos impiden un proceso de aprendizaje directo (como es mi caso, en que la profesora tardaba tanto en preparar las diapositivas como hubiéramos tardado en ir andando hasta la propia plaza del Obradoiro).