Gestión de escenarios tecnológicos para la formación.

En la última sesión expositiva de la materia hemos tratado la gestión de escenarios tecnológicos para la formación, haciendo especial hincapié en el papel que ocupa el pedagogo. Para poder introducirnos profundamente en la temática, es necesario tener claro que son los entornos de aprendizaje: aquellos espacios en los que tienen lugar procesos de aprendizaje, generalmente intencionales.

En la última década han ido apareciendo diferentes denominaciones para referirse a plataformas tecnológicas con funciones específicas en relación a la gestión de los procesos de aprendizaje en entornos virtuales: sistemas de gestión de contenidos para el aprendizaje (LCMS), entornos gestionados de aprendizaje (MLE) o sistemas de gestión de aprendizaje (LMS). En el campo del e-learning el término entorno virtual de aprendizaje (EVA)  se aplica a las plataformas de software que las instituciones emplean para desarrollar su oferta de formación virtual, aquí entrarían en juego los campos virtuales universitarios (Moodle), cuestión que hemos comentado en clase (García, & López-Pérez, 2012). Se puede incluir por tanto, el campus virtual de nuestra propia universidad, la de Santiago de Compostela. Sobre esta cuestión iré profundizando a lo largo de mi entrada. 

Los  LMS (LEARNING MANAGEMENT SYSTEM) son entornos en línea que ofrecen herramientas y aplicaciones para la planificación de acciones formativas (normalmente en formato curso), el desarrollo de actividades de formación, incluyendo contenidos de aprendizaje y, por supuesto, la comunicación entre los participantes (García, & López-Pérez, 2012). Es decir, son plataformas para el aprendizaje en línea que contienen una estructura de soporte (software) que permite administrar, distribuir y controlar las actividades de formación presenciales o de e-learning en la organización (Ramos Pérez, Domínguez Lovaina, Gavilondo Mariño, & Fresno Chávez, 2008). 

Como decíamos, los campus virtuales descansan generalmente sobre sistemas de gestión del aprendizaje o LMS. Las plataformas LMS son bastante cerradas, con un número limitado de herrramientas y funciones en base a perfiles de acceso. Permiten depositar en manos del docente la gestión del proceso de aprendizaje, por lo que estamos hablando de una relación vertical, como bien se ha explicado en clase. Es decir, el profesor se encargar de subir lo que crea necesario y conveniente en su momento, además de controlar todo lo que hacen sus alumnos.Esto me recuerda a lo que hablamos en otras ocasiones sobre la huella digital, tema que he profundizado en algunas entradas en relación a las repercusiones que tiene sobre el mundo laboral, entre otros aspectos. Volviendo al asunto que estaba tratando, puede decirse que en este caso, como usuarios del campus virtual de la Universidad de Santiago de Compostela, nuestra huella digital permanece en la red. Estas plataformas, además de ser utilizadas en este campo, también pueden adherise al ámbito laboral, hospitalario, penitenciario, etc., siendo utilizadas para propuestas formativas.

Algun ejemplo más de LMS puede ser: 

Chamilo:  software que permite crear un campus virtual para la impartición de formación online o semi-presencial. Es decir, esta plataforma de código abierto y software libre organiza los diferentes procesos de enseñanza-aprendizaje mediante diseño instruccional y colaborativo y está implementado de tal forma que permite al docente elegir entre una serie de metodologías pedagógicas, siendo una de ellas el constructivismo social (Ariel, 2013).

(Recuperado de https://pbs.twimg.com/media/CRQBUDGUkAAyRJO.jpg)

Como sabemos, por software social se entiende el conjunto de aplicaciones o herramientas de comunicación que facilitan la interacción y la colaboración por medio de convenciones sociales. Estas herramientas abarcan: correo electrónico, chat, mensajes instantáneos, blogs, wikis, etc. Todas ellas se han aplicado a la enseñanza, al e-learning 2.0, que se sustenta en la teoría pedagógica del conectivismo cuyo padre es George Siemens. El e-learning 2.0 apuesta por una mayor participación e involucramiento del alumno siendo éste el centro del proceso, el cual gestiona sus propios entornos personales de aprendizaje (PLE) (Ramos Pérez et al, 2008).

Según Ramos Pérez et al. (2008), los nuevos modelos organizativos, como los que podemos encontrar en los entornos educativos, plataformas de e-learning, constituyen herramientas que componen un entorno de enseñanza-aprendizaje, donde se gestiona el conocimiento con la finalidad de formar una sociedad de la información y del conocimiento, (término trabajado y profundizado en entradas anteriores), para fomentar la educación a lo largo de la vida.

Para finalizar, añadir que al igual que decía en una de mis entradas anteriores, tanto para el diseño de recursos, softwares educativos como para plataformas virtuales de aprendizaje es fundamental el rol del pedagogo, ya que es el encargado de llevar a cabo estas tareas, y para ello, es necesario que tenga la formación y competencias específicas. Por tanto, como futura profesional, considero de vital importancia trabajar sobre estos contenidos, ya que me ayudan a conocer todo lo que puedo llegar a diseñar, y por consiguiente, a formarme como pedagoga.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Ariel Claren, C. (2013). Análisis comparativo de LMS. Recuperado de https://books.google.es/books?id=agUtBgAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false

García, I. & López-Pérez, C. (2012). La función de los recursos de aprendizaje en la universidad. En  A. Okada (Ed.), Open Educational Resources and Social Networks: Co-Learning and Professional Development. Recuperado de http://oer.kmi.open.ac.uk/?page_id=2060#.V0oMpPmLTIU

Imagen1. Recuperado de https://pbs.twimg.com/media/CRQBUDGUkAAyRJO.jpg

Ramos Pérez, L., Domínguez Lovaina, J., Gavilondo Mariño, X., & Fresno Chávez, C. (2008). ¿Software educativo, hipermedia o entorno educativo? Revista Cubana de Información en Ciencias de la Salud, 18(4). Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2780681