Integrar la tecnología en la educación y despedida de Stellae

Aquí viene mi última entrada en Stellae.

Si digo la verdad, no tenía ni idea de con que tipo de entrada podía cerrar todo este proceso, así que he decidido tomar un tema que siga con la tónica general de los que he elegido. Pese a seguir esta temática, este tema debía ser importante y que conclusivo, así que hablaré de uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la tecnología educativa, su propia integración.

Pese a estar cada vez más presente en la escuela, la tecnología educativa en general y las TIC en particular a menudo se encuentran con un gran muro de cara a su implementación, un muro que la sociedad impone. A menudo hay quejas como: "los ordenadores lo hacen todo y los niños no aprenden", "con la tecnología los niños se despistan y no aprenden", "se pierde la capacidad lectoescritora" o incluso "es malo para la vista".

Algo muchos se resisten a creer es que la tecnología es un recurso, y a partir de ella podemos lograr infinitas metas, nos abre la ventana a multitud de posibilidades. La tecnología no está aquí para sustituir completamente los libros y el lápiz, sino para complementarlos. Integrando las TIC en la educación y complementandolas con tecnología anterior, podemos dar lugar a un aprendizaje mucho más ampli y enriquecedor.

A continuación, cito algunas de las propuestas que se dan a esta problemática, extraídas del blog al que me remito en la webgrafía.

  • Apoyo gubernamental. Es necesario que se tomen medidas desde el Gobierno de cada país para apoyar la transformación digital y que el cambio sociocultural impulsado por la tecnología se aplique también a la educación. Desde inversión en infraestructura hasta programas de formación para el profesorado.
  • Reeducación del profesorado. De la misma manera que se demoniza la tecnología, los profesores suelen ser el punto de mira de las críticas contra la educación. Es cierto que tienen la responsabilidad de cómo se enseña, pero no siempre deciden el qué (los temarios no los deciden ellos). Por ello, para facilitar la transición hacia una educación más tecnológica, habría que poner a disposición de los profesores los medios y los soportes adecuados para que aprendan a usar la tecnología. Por ejemplo, en mSchools existe la posibilidad de contactar con un experto ante cualquier duda técnica.
  • Revisión de los temarios. El eterno debate. Siempre habrá disconformidades sobre las asignaturas que se enseñan en las aulas, pero antes de entrar en discusiones sobre educación para la ciudadanía, religión o latín, habría que optar por el pragmatismo y preguntarse "¿esto servirá para que mi hijo encuentre trabajo en el futuro?". ¿Estamos formando ingenieros, científicos, periodistas del futuro o personas cultas en la sociedad de hace 30 años? ¿Tiene sentido que los niños no conozcan lo que es la técnica pomodoro o el GTD?
  • Volver a conseguir la atención del alumno. Si hay una preocupación real por enseñar, entonces la tecnología no debe ser vista simplemente como una herramienta de distracción. Una clase preparada, bien hilada y multimedia puede llegar a ser mucho más entretenida que cualquier conversación de WhatsApp o juego. Todo suma y, en la educación, como en cualquier otro ámbito, sólo hay que saber cómo sacarle partido a los materiales que tenemos.

De la mano de la tecnología podemos lograr una eduación mejor. Un saludo y gracias por compartir esta experiencia juntos, compañeras y compañeros de Stellae.

Webgrafía:

Muela, C. (2014). La educación y tecnología no son enemigasHipertextual. Recuperado el 29 de Mayo 2016, de http://hipertextual.com/2014/12/educacion-y-tecnologia-no-son-enemigas